{"id":892,"date":"2017-09-18T10:18:50","date_gmt":"2017-09-18T10:18:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=892"},"modified":"2017-09-18T10:15:16","modified_gmt":"2017-09-18T10:15:16","slug":"llanto-por-el-elixir-mateo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2017\/09\/18\/llanto-por-el-elixir-mateo\/","title":{"rendered":"Llanto por el elixir mateo"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/capote.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-893\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/capote-300x264.jpg\" alt=\"Zurracapote del bar Gil de Logro\u00f1o\" width=\"300\" height=\"264\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/capote-300x264.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/capote-768x675.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/capote-1024x900.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/capote.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El logro\u00f1\u00e9s m\u00e1s veterano tal vez recuerde al octogenario<strong> Isidro Gil,<\/strong> cuyo apellido rotula el bar del mismo nombre situado en <strong>Rep\u00fablica Argentina.<\/strong> Un castizo local, propio de otro tiempo: del tiempo en que un trago de <strong>zurracapote<\/strong> no ten\u00eda el actual punto de exotismo. Gil apadrin\u00f3 all\u00e1 en 1938 la f\u00f3rmula que sus sucesores siguen despachando. Milagrosamente. Habla <strong>Diego Guerrero,<\/strong> quien desde 1998 defiende junto a su madre Narcisa esta barra maravillosa donde se ofrece el bizarro elixir, solo o en compa\u00f1\u00eda del inmarcesible <strong>bocadillo de sardinas (Con guindilla, por supuesto).<\/strong> Y as\u00ed se confiesa: \u00abEl secreto de nuestro zurracapote es que se maceran juntos los ingredientes\u00bb. Luego, los va enumerando seg\u00fan una retah\u00edla que contiene al final el misterio de su bebedizo, su toque m\u00e1gico. Apunte el improbable lector: el zurracapote del Gil desde luego lleva vino tinto y tambi\u00e9n clarete, de Alcanadre por m\u00e1s se\u00f1as, y no faltan el az\u00facar y la canela. Tambi\u00e9n le agrega lim\u00f3n, fruto que antecede a ese enigm\u00e1tico truco final que su autor se resiste a desvelar: \u00abTambi\u00e9n le ponemos una mezcla de frutas\u00bb. \u00bfCu\u00e1les? \u00bfEn qu\u00e9 dosis? Se ignora. Diego se limita a sonre\u00edr.<\/p>\n<p>Permitamos por lo tanto a la familia Guerrero que envuelva su secreto en la discreci\u00f3n, para dicha de su clientela, dividida en dos ramas ante el zurracapote: hay quien lo saborea en su barra y hay quien se lleva a casa una de esas botellas de litro y medio, con las que incluso peregrina hasta su destino de veraneo, para iniciar a sus anfitriones en este trago exquisito. Tambi\u00e9n detectan en el Gil otra tipolog\u00eda de parroquiano: el turista. Que acude acompa\u00f1ado de alg\u00fan ind\u00edgena como cicerone y tiende a maravillarse ante ese n\u00e9ctar que anta\u00f1o figuraba en <strong>cada barra logro\u00f1esa<\/strong> y hoy se bate en retirada: apenas se puede encontrar en alg\u00fan chamizo, costumbre que tambi\u00e9n ha conocido mejores d\u00edas. La tradici\u00f3n de organizarse entre las cuadrillas adolescentes para disponer de su propio local y honrar a San Mateo de espaldas al hogar familiar vivi\u00f3 un pasado brillante&#8230; que dej\u00f3 paso a esta hora sombr\u00eda, cuando el <strong>chamizo<\/strong> casi ha desaparecido como concepto, dejado (igual que tantas cosas) en las exclusivas manos de los pol\u00edticos: los partidos s\u00ed que diseminan por Logro\u00f1o sus provisionales sedes de ocasi\u00f3n festiva y matea para ofrecer un trago al visitante y casi que pare usted de contar: apenas las pe\u00f1as se al\u00edan para respetar la tradici\u00f3n. (Nota: por cierto, el <strong>chamizo del PR en la calle San Juan<\/strong> suele servir un excelente zurracapote).<\/p>\n<p>As\u00ed que Logro\u00f1o entero seguir\u00e1 derramando imaginarias l\u00e1grimas por el extinto zurracapote, en cuya decadencia algo tendr\u00e1 que ver, alertan en el Gil, otra costumbre tambi\u00e9n declinante: <strong>el h\u00e1bito de beber en porr\u00f3n,<\/strong> t\u00e9cnica que exige cierta destreza para la cual no todo el mundo est\u00e1 preparado. \u00abS\u00ed, la gente se mancha mucho\u00bb, se r\u00ede Diego. A quien, aunque parezca contradictorio, no le importar\u00eda disponer de alguna competencia en la hosteler\u00eda en esto del zurracapote. \u00abSi se animaran m\u00e1s bares a servir zurracapote, mejor\u00bb, acepta. Y a\u00f1ade:\u0010\u00abCuanto m\u00e1s bares hubiera en esta calle, mejor para todos\u00bb.<\/p>\n<p>Va concluyendo la charla. Aguardan a Diego m\u00e1s raciones de zurracapote, la bendita p\u00f3cima que sirve el\u0010Gil durante todo el a\u00f1o \u00abaunque por fiestas se anima alg\u00fan otro bar\u00bb. Cierto. La mayor\u00eda de bares se resiste. Ellos se lo pierden: nunca ser\u00e1n miembros de tan selecta cofrad\u00eda, los defensores del zurracapote, que incluye a escritores de post\u00edn. Tan egregios como <strong>Julio Cort\u00e1zar,<\/strong> que lo incluye en sus historias de cronopios y famas. O<strong> Enyd Blyton<\/strong>: la autora de \u2018Los cinco\u2019 llev\u00f3 una vez a sus criaturas de aventura por la isla del zurracapote.<\/p>\n<p>Esa isla deb\u00eda ser el bar Gil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/zurra.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-894\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/zurra-300x200.jpg\" alt=\"Foto de Justo Rodr\u00edguez. Entrada al bar Gil, que sirve zurracapote todo el a\u00f1o\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/zurra-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/zurra-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/zurra-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/09\/zurra.jpg 1200w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>P. D. <strong>\u00c1lvaro Alejandro, campe\u00f3n de La Rioja de cocteler\u00eda,<\/strong> se confiesa devoto del zurracapote y comparte la pena por su pr\u00e1ctica extinci\u00f3n de la hosteler\u00eda. Opina adem\u00e1s que admite distintas alternativas a su versi\u00f3n cl\u00e1sica y, a sugerencia de <strong>Diario LA RIOJA<\/strong>, propone su propia f\u00f3rmula. Que este s\u00e1bado, cortes\u00eda de la casa, llevar\u00e1 consigo por las calles de Logro\u00f1o para que la cate quien guste. Ser\u00eda algo as\u00ed: para cinco litros de zurracapote modernizado (\u00abNo hay que especular con la cantidad\u00bb, subraya) se disponen seis botellas de crianza, dos peras de Rinc\u00f3n, un pomelo grande, un lim\u00f3n verde, 500 gramos de az\u00facar, una canela en rama, 30 gramos de jengibre, media cucharada de clavo y una de cardamomo, adem\u00e1s de una botella de verm\u00fa (reserva Mart\u00ednez Lacuesta, preferentemente). \u00bfC\u00f3mo se prepara? Apunte el lector los consejos de \u00c1lvaro: \u00abHay que preparar un alm\u00edbar con el az\u00facar, a\u00f1adiendo el cardamomo, el clavo y la canela y mezcl\u00e1ndolo con el vino cuando entre en ebullici\u00f3n. Se vierte en una garrafa y se deja reposar como media hora;\u0010luego se a\u00f1ade el resto del vino, el jengibre sin piel y cortado, los trozos de pera, pomelo y lim\u00f3n y la botella de verm\u00fa. Agitarlo, que repose dos d\u00edas y servirlo en bota o en porr\u00f3n. \u00bfEl resultado? \u00abEspectacular\u00bb, exclama su creador. \u00abEs distinto, no tan dulce como el cl\u00e1sico, algo m\u00e1s amargo\u00bb. Ideal como aperitivo, se puede servir tambi\u00e9n en copa de vino con hielo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; El logro\u00f1\u00e9s m\u00e1s veterano tal vez recuerde al octogenario Isidro Gil, cuyo apellido rotula el bar del mismo nombre situado en Rep\u00fablica Argentina. Un castizo local, propio de otro tiempo: del tiempo en que un trago de zurracapote no ten\u00eda el actual punto de exotismo. Gil apadrin\u00f3 all\u00e1 en 1938 la f\u00f3rmula que sus [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":17,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[667,669,668,508,666],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/users\/17"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=892"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":897,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/892\/revisions\/897"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=892"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=892"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=892"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}