{"id":940,"date":"2017-11-24T16:16:50","date_gmt":"2017-11-24T16:16:50","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/?p=940"},"modified":"2017-11-24T18:21:47","modified_gmt":"2017-11-24T18:21:47","slug":"por-que-nos-gustan-los-bares-con-premio-para-que-el-responda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/logronobares\/2017\/11\/24\/por-que-nos-gustan-los-bares-con-premio-para-que-el-responda\/","title":{"rendered":"\u00bfPor qu\u00e9 nos gustan los bares? (Con premio para que el responda)"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/11\/IMG-4129.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone size-medium wp-image-941\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/11\/IMG-4129-300x209.jpg\" alt=\"Listado de las entradas m\u00e1s visitadas en el blog\" width=\"300\" height=\"209\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/11\/IMG-4129-300x209.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/33\/2017\/11\/IMG-4129.jpg 575w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Debo a <strong>Mr. Google<\/strong> la feliz noticia de que hace cinco a\u00f1os alumbramos aqu\u00ed <strong>este blog<\/strong> que tantas satisfacciones me reporta. Al menos a mi coraz\u00f3n tan logro\u00f1\u00e9s. Y hablo en primera persona del plural porque el gozo que me procura abrir con frecuencia m\u00e1s o menos semanal esta ventana al universo mundo se vincula directamente con la posibilidad de interactuar con quienes se encuentran al otro lado de la pantalla. He descubierto mi propio <strong>expediente X<\/strong>: s\u00ed, hay alguien ah\u00ed fuera. Lo cual representa la parte m\u00e1s dichosa de esta experiencia iniciada sin saber muy bien por qu\u00e9, sin una raz\u00f3n genuina. Sin m\u00e9todo. O sin otro m\u00e9todo que la pura intuici\u00f3n: pensaba entonces, y sigo pensando todav\u00eda hoy con m\u00e1s motivo, que en los bares se encierra un cap\u00edtulo particularmente interesante de eso que el maestro <strong>V\u00e1zquez Montalb\u00e1n<\/strong> llamaba nuestra educaci\u00f3n sentimental (tomando de prestado de <strong>Flaubert<\/strong>). Y que dedicar un rato a reflexionar por qu\u00e9 nos gustan (tanto) los bares pod\u00eda representar una aventura compartida por quienes se hagan la misma pregunta.<\/p>\n<p>Cinco a\u00f1os despu\u00e9s, confieso que he visto cosas que nadie de vosotros creer\u00eda. Bares llamados gastrobares, por ejemplo. Bares rotulados en ingl\u00e9s, por a\u00f1adir otra dosis de magia. <strong>Bares de Logro\u00f1o y del resto del mundo<\/strong>. Camareros de confianza, parroquianos conspicuos, clientela de aluvi\u00f3n y feligreses fieles hasta el tu\u00e9tano a su bar predilecto, que ah\u00ed siguen: acodados en su barra de guardia. Hemos visto desaparecer y aparecer de nuevo las orejas del Perchas. Y otro tanto a\u00f1ado del <strong>Ibiza<\/strong> o del <strong>T\u00edvoli<\/strong>. Algunos garitos murieron, tal vez para siempre, aunque siempre queda viva la esperanza de verlos alguna ma\u00f1ana resucitar&#8230; Cruzaron por esta pantalla los <strong>gintonic<\/strong> con pepino, nada menos, que parecen haber pasado a mejor vida: s\u00f3lo pensar en ellos se me funden las meninges. Cruzaron tambi\u00e9n otros tragos y otros bocados, pero sobre todo cruzaron ante mis asombrados ojos las muestras de reconocimiento de tantos y tantos lectores que alguna vez me hicieron llegar sus parabienes, as\u00ed virtual como presencialmente (adverbio que detesto, por cierto). Tambi\u00e9n alg\u00fan reproche, que admit\u00ed (creo) con sentido de la deportividad. Y alg\u00fan insulto, por supuesto: cosas de este tiempo tan proclive al cainismo.<\/p>\n<p>Cuando digo que me siento emocionado y agradecido como <strong>Lina Morgan<\/strong> en <em><strong>Hostal Royal Manzanares<\/strong><\/em>, no rebajo un \u00e1pice (ni un adarme) la placentera sensaci\u00f3n que me procura el impacto generado por estas l\u00edneas perpetradas a mayor gloria de nuestro pasatiempo favorito. Las cifras hablan por m\u00ed. Seg\u00fan los datos que me facilitan, el blog se acerca en estos a\u00f1os a los <strong>300.00 usuarios \u00fanicos<\/strong>. Otros tantos escalofr\u00edos. A\u00fan me alucina m\u00e1s la estad\u00edstica de p\u00e1ginas vistas: supera el medio mill\u00f3n. Si alguien siente la misma curiosidad que yo, le aporto otra clasificaci\u00f3n: las entradas m\u00e1s vistas en este tiempo. En el 2013, una sobre las tapas gratis que sirven en algunos bares de Logro\u00f1o; al a\u00f1o siguiente, encabez\u00f3 esa tabla una reflexi\u00f3n en torno a los bares viejunos que todav\u00eda resisten entre nosotros; en el 2015, la pieza titulada &#8216;Nueva vida para el Ibiza&#8217; y en el 2016, &#8216;Y el cachopo habit\u00f3 entre nosotros&#8217;. Este a\u00f1o, se sube a lo m\u00e1s alto de ese imaginario podio una entrada publicada hace ya unos meses: una encuesta sobre qu\u00e9 bar sirve las mejores bravas de Logro\u00f1o. Se ve que al p\u00fablico lector le gusta tanto como a m\u00ed este tipo de consultas, porque la entrada n\u00famero dos iba sobre los mejores morros y la tercera, otros\u00ed de las hamburguesas.<\/p>\n<p>As\u00ed que me remito a lo antedicho: gracias. Gracias infinitas. Alguna vez he pensado que esta andadura tendr\u00e1 que acabar un d\u00eda. Que puede morir solita porque llegar\u00e1 el instante tr\u00e1gico en que lo haya contado todo (o casi todo) de Logro\u00f1o en sus bares, pero es un pensamiento fugaz que la realidad se encarga de desmentir. Porque ocurre lo antedicho (bis): que el universo de los sentimientos es infinito y perd\u00f3n por ponerme cursi. Y eso es un bar. Un depositario de <strong>nuestras emociones m\u00e1s aut\u00e9nticas<\/strong>, el espacio donde nos reconocemos a nosotros mismos, a nuestro pasado com\u00fan e inagotable. De modo que me parece que hay blog para rato. Adem\u00e1s, sucede que cualquier andanza que uno perpetre por estas calles y plazas logro\u00f1esas (y alrededores) le lleva inevitablemente a ese universo tan querido, as\u00ed que tiendo a condicionar mi mirada y dirigirla hacia el objeto de este blog: todos los caminos conducen a los bares. Y sucede tambi\u00e9n que con frecuencia tropiezo con voces amigas que me animan a perseverar. Me lanzan sugerencias, proponen pistas, me invitan a proseguir con estas cavilaciones que, como digo, se escriben en primera persona del plural. As\u00ed que s\u00f3lo por la deuda de gratitud que reservo a tan leales corresponsales me siento animado a proseguir dando guerra al menos otros cinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Ser\u00e1 un paseo rom\u00e1ntico: de la mano. Autor y lectores, a quienes invito a acompa\u00f1arme en este itinerario emocional. Ya digo que hoy me he levantado especialmente cursi. Y para corroborar que cuanto prometo se cumple, all\u00e1 va este desaf\u00edo: quien me responda a la pregunta que intitula estas l\u00edneas (<strong>\u00bfPor qu\u00e9 nos gustan los bares?<\/strong>), participar\u00e1 en un <a href=\"http:\/\/especial.larioja.com\/concursos\/logronobares\/index.php\">sorteo <\/a>cuyo premio corre a cargo de tres bares de absoluta garant\u00eda, muy caros a este blog, que tambi\u00e9n andan de cumplea\u00f1os. El <strong>Wine Fandango<\/strong>, que sopla ahora tres velitas, y el <strong>Ibiza<\/strong>, que celebra su primer aniversario de su exitosa reencarnaci\u00f3n. Y el tercero, en representaci\u00f3n de todos los dem\u00e1s bares logro\u00f1eses, el decano: el <strong>Gurug\u00fa<\/strong>. Los tres obsequiar\u00e1n a los agraciados con algunas de las golosinas que les han procurado justa fama, as\u00ed que les dirijo a todos ellos un agradecimiento adicional. Porque yo me limitar\u00e9 a hacer eso tan habitual de Logro\u00f1o y del resto de Espa\u00f1a. Algo tan propio de tantos bares: invitar a los parroquianos, siempre que la cuenta la pague otro.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me encargar\u00e9 de lo de siempre: de contarlo.<\/p>\n<p>Pero esa es otra historia.\u00a0Y lo dicho: para participar, puedes hacer clic en este enlace:\u00a0http:\/\/especial.larioja.com\/concursos\/logronobares\/index.php<\/p>\n<p>P.D. No quisiera ponerme f\u00fanebre, pero como he mencionado arriba estos cinco a\u00f1os han dado tambi\u00e9n para alguna despedida. Dos de ellas, m\u00e1s o menos recientes. Una ocurri\u00f3 en mayo, aunque la he conocido hace apenas unos d\u00edas. El veterano patr\u00f3n del <strong>Hostal El Duque de Medinaceli<\/strong>, aqu\u00ed alguna vez glosado como ejemplo de honorable desempe\u00f1o al frente de esa tipolog\u00eda tan querida de bar de carretera, dej\u00f3 de defender entonces la barra donde sigo parando para el tentempi\u00e9 <strong>camino de Madrid<\/strong>: una llorada p\u00e9rdida. Aunque m\u00e1s llorada, porque me toca m\u00e1s de cerca, es el reciente fallecimiento de <strong>Pilar<\/strong> <strong>Santander<\/strong>, ejemplar leyenda del Logro\u00f1o hostelero. La veo asomada al hueco de la cocina vigilando el correcto funcionamiento del <strong>bar de Cantabria<\/strong>, siempre gentil y siempre eficaz. Y siempre haciendo gala de una virtud que juzgo hoy en retroceso: la generosidad. Cuando pienso en alguien generoso, pero generoso de ra\u00edz, pienso en ella. Y derramo por Pili una imaginaria l\u00e1grima. Por su bondad infinita. Por una persona buena de verdad. Buena, como ped\u00eda <strong>Machado<\/strong>, en el buen sentido de la palabra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Debo a Mr. Google la feliz noticia de que hace cinco a\u00f1os alumbramos aqu\u00ed este blog que tantas satisfacciones me reporta. Al menos a mi coraz\u00f3n tan logro\u00f1\u00e9s. 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