La Rioja
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Recuperar el pulso
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César Luena López | 14-10-2018 | 08:31| 0

Recuerdo una conversación en los días posteriores a que el actual delegado del Gobierno tomara posesión de su cargo. Era mediados del mes de junio. A la pregunta que le hice sobre cómo se había encontrado las cosas (de verdad, realmente), me contestó algo así como: poco, casi nada, y lo que hay, atascado.

Por eso, durante estos cuatro meses de responsabilidad de Gobierno, los socialistas riojanos hemos pisado el acelerador para recuperar el pulso de una (in)acción de la Administración central que corría el riesgo de convertirse en un obstáculo para los proyectos que debemos abordar como región.

Y ese es el principal problema: la ausencia de proyectos. Nunca antes se había dado semejante sequía en nuestra comunidad, causada por unos años de Rajoy-PP que aprobaban unos presupuestos muy rácanos con La Rioja y que después se han ejecutado de manera muy baja, irrisoria.

Llevará un tiempo que el olor a humo, que es lo que vendía constantemente el anterior Gobierno, se evapore y podamos respirar con la tranquilidad de tener encauzados los proyectos que, tapados por el protocolo-biombo de Serna-Ceniceros con el que cubrían la vergüenza de su pasotismo, deben centrar la agenda de región, fijada por otro lado, en lo fundamental, en el pacto por las infraestructuras aprobado por el Parlamento regional.

Como decía, lo primero era desatascar y recuperar el pulso. Por eso, hoy, cuatro meses después, puedo enumerar una serie de decisiones que ya pertenecen a un balance de buena gestión y compromisos adquiridos. Veamos:

1. En tres años y medio Rajoy no había recibido a Ceniceros. Es decir, el presidente de España no había invitado al de La Rioja a una reunión institucional. Y eso que ambos son del mismo partido. Bueno, pues en tres meses, el presidente socialista Sánchez ha recibido al popular Ceniceros. Así comienza la colaboración y la lealtad institucional para impulsar los proyectos.

2. Las obras de la ronda sur (entre Arrúbal y Navarrete), prioridad entre prioridades, serán licitadas a lo largo de este año. De la Serna se había dejado unos cuantos trámites sin aprobar, pero todos están ya en marcha.

3. La lucha contra la violencia de género es una prioridad en toda España. En La Rioja también. Por eso, habrá 1,5 millones de euros más para nuestra región en el marco del pacto de Estado. Como prioridad ha sido la recuperación del derecho a una prestación sanitaria universal, que en La Rioja beneficiará a más de 850 personas.

4. En relación con la alta velocidad había que hacer varias cosas. La primera, ampliar los contenidos del Corredor Atlántico en la propuesta de financiación comunitaria ‘Conectar Europa’ para incluir a La Rioja. Conseguido. Después, recuperar los años perdidos en el tramo Castejón-Logroño (ya saben, se dejaron caducar los estudios de impacto mbiental) contratando el nuevo estudio informativo. Además, había que mostrarse reivindicativos para que se estudien nuevas y mejores alternativas para el tramo Logroño-Miranda, aprovechando al máximo el trazado actual y respetando el impacto ambiental, como ha hecho nuestra portavoz, Concha Andreu, trasladándole dicha petición directamente al ministro Ábalos.

5. Completar el enlace de la AP 68 de Lodosa-Pradejón, para que exista también en dirección a Logroño era una cuestión pendiente. Pues bien, el proyecto para llevarlo a término ya es una realidad.

6. Lo mismo podemos decir del nuevo enlace en dirección a Entrena en la Nacional 111.

7. Y de igual forma, ya se están redactando los proyectos de trazado y construcción de la variante de Villar de Arnedo en la N 232.

8. Pronto habrá que aprobar un nuevo Real Decreto de autorización de plantaciones para el viñedo. El Gobierno socialista lo tiene claro: vigilará porque la ley siga las directrices pactadas por el sector.

9. Los vecinos de Los Lirios vienen quejándose desde hace tiempo sobre las paradas que trenes con mercancías peligrosas a bordo realizan muy cerca de sus viviendas en Logroño. Hasta ahora, nadie escuchaba. Ahora, el Gobierno está estudiando que esas paradas se realicen en el Sequero.

Y 10. El polígono industrial del Recuenco en Calahorra tiene un problema que le impide acoger a empresas: carece de un acceso (¡y así todos estos años de Gobierno del PP!). Ya está en marcha la construcción de un acceso provisional en seis meses, que será definitivo en un año.

Les acabo de recordar diez compromisos, diez actuaciones de buena gestión. Las diez, forman parte de una gestión mayor, de carácter global, que responde a un objetivo: recuperar el pulso y el ritmo de los proyectos e inversiones que La Rioja necesita y que llevan paradas y taponadas desde hace varios años. Años en los que el humo y la publicidad engañosa sustituyeron a lo que ahora ha vuelto: hechos y avances.

No me gustaría terminar sin hacer una referencia al futuro. Por delante queda un tiempo para que esos hechos y avances se conviertan en un cambio de tendencia en nuestra tierra. Cambio que es tan necesario como imprescindible. El PSOE sabe que eso pasa por recuperar los proyectos y las inversiones, por recuperar el pulso.

Artículo de opinión publicado en Diario La Rioja el 14/10/2018 

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SABORIT, MARÍAS, ORTEGA, MARAÑÓN Y EL LIBERALISMO. AVISO A NAVEGANTES
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César Luena López | 18-09-2018 | 10:44| 0

Entre los meses de junio y septiembre de 1963, el socialista Andrés Saborit publicó una serie de artículos para el periódico Le Socialistetitulados: “Julián Marías y Ortega y Gasset”. Casi todos ellos, fueron escritos a propósito de artículos o libros de Marías sobre su maestro, Ortega. Y en todos ellos, Saborit alude constantemente al liberalismo y al ser liberal.

Resulta muy curioso ver cómo en muchos de esos escritos, el viejo socialista alcalaíno defiende, en la línea prietista, la asociación entre el socialismo y el liberalismo. Y  para ello, no duda en referir la obra y pensamiento de dos grandes liberales: Ortega y Marías.

Supongo que como mucha gente, vengo observando desde hace mucho tiempo la deriva de Ciudadanos y de su líder Rivera (que quería ser Riverón pero se va a quedar en Riverini). Por eso, y para que nadie de buena voluntad se llame a engaño y confunda el liberalismo con las proclamas de los naranjas, me permito recordar alguna de las frases de aquellos textos de Saborit. En concreto, frases recogidas en su artículo publicado el 25 de julio de 1963.

Dice: “hay partidos que se denominan liberales, cuando en la práctica son conservadores y a veces de extrema derecha”.

Después, se refiere al libro de Marías Los españoles, en cuya página 193 se habla de Marañón, un “liberal en el sentido de la liberalidad y en el del liberalismo”, y que dijo: “ser liberales es, precisamente, estas dos cosas: primero, estar dispuesto a entenderse con el que piensa de otro modo; y segundo, no admitir jamás que el fin justifica los medios, sino que, por el contrario, son los medios los que justifica el fin (el subrayado es mío). El liberalismo es, pues, una conducta y, por lo tanto, mucho más que una política. Y, como tal conducta, no requiere profesiones de fe, sino ejercerla de un modo natural, sin exhibirla ni ostentarla”.

Saborit añadirá a estas palabras de Marañón otras de Marías: “algunos pensamos que, al menos en un mundo viejo, es la única manera decente (el liberalismo) y fecunda de vivir y convivir, de avanzar hacia el mañana con esperanza y sin insolencia, sin temor de encontrar vacío o vergonzoso nuestro hoy cuando lo vemos convertido para siempre en un ayer”.

Siempre se aprende algo del pasado. Los socialistas tenemos suerte con nuestro legado. Porque sirve también para descubrir, ya se habían destapado ellos solos, a los falsos liberales, a “cuando en la práctica son conservadores y a veces de extrema derecha”. Convendría que en la práctica no fueran ni una cosa ni la otra, para “avanzar hacia el mañana con esperanza y sin insolencia”. Aviso a navegantes.

Publicado en Revista Sistema (septiembre 2018) 

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El gobierno digno: cien días
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César Luena López | 18-09-2018 | 07:29| 0

Fue a finales de mayo cuando el presidente Sánchez tomó una decisión que se ha revelado después crucial en el devenir de nuestra historia más reciente: presentar una moción de censura contra Mariano Rajoy. Esto es, propiciar que el poder legislativo, una vez el judicial había ya hablado con contundencia y claridad desconocida (nunca antes habíamos visto la corrupción tal y como la ha ejercitado el PP), provocase un cambio en el poder ejecutivo, en su cabeza, en la Presidencia.

Ideas como la necesaria decencia en nuestra democracia o la regeneración democrática sirvieron de grandes referencias con las que acompañar al verdadero objetivo, una vez aprobada la moción e investido Pedro Sánchez en la Presidencia: impulsar un cambio político en España. La llamada «nueva política» atascó más que aligeró y sus formaciones más destacadas, como Podemos o Ciudadanos, no han sabido ofrecer una alternativa. Sin embargo, el PSOE ha impulsado en estos cien días un cambio de escenario, un nuevo tiempo, como tantas veces se ha dicho en ocasiones anteriores. Pero solo dicho.

Ahora tocaba hacer. Los hechos. Para poner a España en el siglo XXI de su propio tiempo histórico, el nuestro, Pedro Sánchez ha tomado dos grandes decisiones. Una quizá menor, protocolaria o simbólica, pero enormemente eficaz, como es retirar cualquier elemento religioso de las tomas de posesión de él como presidente y del Gobierno. Si avanza el laicismo, la sociedad avanza. La otra, será una imagen poderosa, una deuda moral. Ni Franco ni José Antonio serán protagonistas de ningún lugar público. Ese espacio no los puede acoger ni destacar. Además, el anuncio más reciente de la creación de «una comisión de la verdad lo más plural posible, en el que se incluyan todas las perspectivas históricas» nos reconcilia, que es lo que fue la Transición de forma definitiva: un proceso de reconciliación.

Pero para que España sea una potencia en el siglo XXI, el presidente ha entendido que el proyecto del Gobierno, y el del PSOE, debe dotarse de la fuerza de dos grandes movimientos, el feminismo y el ecologismo, y de una filosofía de vida, el europeísmo.

Si la socialdemocracia consiste en hacer suya la mayor idea que asegure la igualdad y transformarla en la gran causa, en la conquista preferente, no hay duda de que hoy la socialdemocracia es esencialmente un proyecto feminista, y por eso Sánchez pasó a los hechos. Parece que ocurrió hace mucho tiempo, pero solo hace cien días que España tiene el Gobierno más feminista del mundo. Esto es, el más socialdemócrata.

Como socialdemócrata es impulsar la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (acompañados por la Ley de cambio climático, de la que ya se conocen varias ideas), doblar el presupuesto estatal para luchar contra la pobreza infantil, recuperar la cobertura universal de las prestaciones sanitarias y avanzar en la reforma educativa que nos sitúe en parámetros serios ante un futuro acuerdo amplio en la materia, eliminando las reválidas, los itinerarios y la obligatoriedad de la asignatura de religión.

El Aquarius, en agosto, supuso una prueba para el Gobierno, que participó en la coordinación para que a través de un acuerdo de seis países se acogiera a todas las personas (60 de ellas en España), consolidando la política iniciada en junio de impulsar una solución «común y solidaria a los flujos migratorios». En paralelo, Sánchez sellaba con Merkel un apoyo de 130 millones de euros para reforzar la cooperación con los países de África, en especial con Marruecos y Túnez.

Distintos anuncios esbozados por el Gobierno permiten avanzar que la agenda reformista estará dotada de contenidos y políticas de peso: la equiparación paulatina de los permisos de maternidad y paternidad, la derogación parcial de la ley mordaza, los planes de choque contra los abusos de los contratos precarios y para crear empleo juvenil, la prevalencia de los convenios sectoriales para aspectos salariales y jornadas de trabajo, la revisión de los contratos de relevo y una nueva regulación de las prácticas no laborales, la fijación del tipo efectivo del Impuesto de Sociedades en el 15% y la reforma legislativa para clarificar los delitos relacionados con las agresiones sexuales («si dice no es que no y si no dice que sí también es que no»).

Cien días es poco tiempo, pero suficiente como para poder anticipar que el proyecto feminista, europeísta y sostenible que el Partido Socialista debe concretar en forma de programa electoral en las próximas elecciones auguran una etapa en la que de nuevo primarán el bienestar y la prosperidad sobre la desigualdad y el retroceso de los últimos años. Es un buen comienzo ahora que arranca la quinta década después de la recuperación de la democracia y de las libertades. Mejor noticia es aún que, como ocurrió cuarenta años atrás, sea el PSOE quien tenga un proyecto modernizador y regenerador para España y en sintonía con la mayoría de la sociedad española.

Artículo de opinión publicado en Diario La Rioja 18/09/2018

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CAMBIO DE ESCENARIO
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César Luena López | 12-06-2018 | 15:30| 0

Escucho estos días a muchos compañeros, analistas o periodistas advertir sobre cómo “el PSOE ha vuelto a ocupar el centro del escenario”. Sin embargo, creo que más bien el PSOE (en realidad Pedro Sánchez y el núcleo dirigente actual) han llevado a cabo un cambio del escenario para, a continuación, ocupar no solo el centro, sino la mayor parte del espacio (el que aspira a ocupar un partido de mayorías) dentro de él.

La debilidad del sistema político e institucional, causada por el descrédito absoluto del Gobierno, hacía necesaria una reacción del poder legislativo a la altura de la sentencia del poder judicial. Pocos creían con certeza y determinación, entre los que no me encuentro, que activar la solución constitucional de la moción de censura constructiva, era la idea a presentar a la sociedad española y la iniciativa política a defender, y que además tendría éxito. Pero sí creyeron en ello Sánchez y su equipo. Y no solo acertaron, sino que pusieron las bases para provocar ese cambio de escenario.

Acto seguido, y tras el desglose de un conjunto de objetivos ante el Congreso, el presidente Sánchez armaba un Gobierno que en su conformación reúne dos requisitos esenciales para apuntalar el cambio de escenario: será un Gobierno que cumplirá con los objetivos presentados al Congreso durante el debate de la moción de censura, y será un Gobierno que desarrollará un proyecto político modernizador y transformador para España.

El hecho de que el feminismo y el europeísmo sean las grandes ideas del proyecto de ese Ejecutivo completa el círculo que nos permiten asegurar que no solo ha habido un cambio de Gobierno o de ubicación de actores en el ecosistema político, sino que lo que estamos viviendo es un cambio en el fondo de la política española, y que no ha venido de la mano de los “nuevos partidos”, paradójicamente.

Lo cual no significa que todo esté hecho. Más bien al contrario. Casi todo está por hacer. Pero sí hay una cosa segura, y es que la pericia y acierto (con la responsabilidad de Estado en el núcleo) del presidente Sánchez y de su equipo, sin ser infalible –ojo-, han permitido no solo activar una solución institucional ante un tapón obstaculizador (recuérdese el no al Rey de 2016) como Rajoy y el actual PP, sino que ha posibilitado la apertura de un nuevo escenario político, que de confirmarse (más allá de la fecha de la próxima convocatoria electoral) se convertirá en ciclo o etapa.

Un buen regalo sin duda para nuestra Constitución, en su 40 cumpleaños. Y un mejor regalo para un partido como el PSOE, tan zaherido en los últimos cuatros años, que ha recibido un verdadero soplo de autoestima y fuerza por parte de su líder y secretario general (impulsado por sus bases). Le toca ahora al partido devolverle ese esfuerzo en forma de apoyo y adaptación a ese nuevo escenario político (que en España se está configurando de la mano, otra vez, de la socialdemocracia), para acompañar y, por qué no, también proponer ideas y alternativas al nuevo Gobierno. Le toca trabajar, con muchas dosis de humildad, para ocupar ese espacio protagonista y mayoritario en las urnas cuando llegue el momento. El cambio de paradigma impulsado por Sánchez hace apenas quince días apunta en esa dirección.

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El peso de la responsabilidad
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César Luena López | 01-06-2018 | 09:51| 0

En alguna otra ocasión he aludido a esta referencia bibliográfica, del historiador británico Tony Judt. Si mal no recuerdo, fue con motivo de las sesiones de investidura, celebradas en marzo de 2016 después del encargo del Jefe del Estado, en las que Pedro Sánchez intentó conseguir una mayoría para gobernar España. Recuerden que Rajoy había dado la espantada (al mismísimo Rey) y había provocado una crisis institucional inédita en las últimas cuatro décadas en España.  El PSOE y Sánchez asumieron la responsabilidad.

El pasado 24 de mayo, conocimos la sentencia (la primera, porque vendrán más) sobre Gürtel. Queda confirmado. El PP fue condenado por corrupción, y Rajoy tocado seriamente por los tribunales: advertido y amonestado. Y de nuevo está España ante una crisis institucional provocada por Rajoy. Como hace dos años, el PSOE, con Pedro Sánchez al frente, han asumido el peso de la responsabilidad de salvar el buen nombre y funcionamiento de nuestras instituciones democráticas.

Desde hoy, el PSOE tendrá responsabilidades de Gobierno en España, al triunfar con claridad la moción de censura, y Pedro Sánchez será presidente para cumplir con los objetivos que hemos asumido ante el Congreso y ante los españoles: apartar a Rajoy para tener un Gobierno limpio, estabilizar la vida política e institucional y convocar a los españoles a las urnas.

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Mi intervención en la presentación de los libros monográficos en homenaje a Andrés Saborit
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César Luena López | 12-04-2018 | 16:59| 0

«Cartas de Ginebra. Voces de nuestro siglo XX. Andrés Saborit»

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Presupuestos del Estado: peor, imposible
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César Luena López | 08-04-2018 | 09:00| 0

Creo que todos nos hemos equivocado. Decíamos, y pensábamos, que peor era imposible, pero entre Rajoy, Rivera y Ceniceros lo han hecho posible. Con los Presupuestos Generales del Estado para La Rioja del 2018 empeoramos más aún. Nos ocurre a los riojanos con los Presupuestos del Estado en la era Rajoy (da igual la coincidencia con el autoritario e ineficaz Sanz, que con el apático y resignado Ceniceros) que cada año es peor que el anterior. Y los riojanos queremos otros presupuestos, no los mismos con que nos vienen atizando un año tras otro desde el 2012.

Lo vengo repitiendo en años anteriores: se presupuesta poco (bastante menos que la media nacional), se ejecuta menos (bastante menos que la media nacional) y se abandonan los grandes proyectos que debe abordar un presupuesto estatal: las infraestructuras viarias y ferroviarias en el caso riojano.

Para este 2018, el trío Rajoy-Montoro-Ceniceros (con la colaboración de Rivera, últimamente perejil de cualquier salsa que se precie, –y la muy posible de los nacionalistas vascos, ya se sabe que a tanto el voto…–) nos presentan unas Cuentas que, en líneas generales, consolidan la desigualdad y la precariedad contra la que la calle está movilizándose cada vez de forma más importante, dan el sablazo a los pensionistas con el 0,25 tristemente famoso y se afanan en mantener los recortes en el gasto social y productivo.

El ínfimo gasto en educación (un 3,7 % del PIB por un 5 % de media que se invierte en la UE), el más que insuficiente aporte a la sanidad y a la dependencia y la conservadora política fiscal, por la que se sigue beneficiando al 10 % más pudiente de la población y perjudicando a la mayoría social de clases medias y trabajadoras, desmiente tajantemente la propaganda oficial. Estos Presupuestos están muy lejos de ser sociales, más bien son lo contrario: la reiteración de la política del PP que se desentiende de los débiles y de los que más sufren.

Además, los Presupuestos de 2018 adolecen de varios problemas que a día de hoy condicionan su capacidad de influir en la política económica del país. Esto es así, porque su capacidad de vigencia se limita a medio año y porque su formulación está más pensada en la capacidad de influir en el calendario electoral que en los problemas de España.

Por todo ello, podemos afirmar que este proyecto de Presupuestos Generaleas del Estado deja sin resolver problemas tan urgentes como la reforma del sistema de pensiones y la reforma del sistema de financiación autonómica; y, en lo referente a la modernización del sistema productivo, el crecimiento de las partidas es, en muchos de los casos, menor que el crecimiento de la actividad económica.

En La Rioja, y conociendo los antecedentes, cualquiera hubiera dicho que peor era imposible. Pero la realidad supera muchas veces las expectativas agoreras y de nuevo nos encontramos ante unas cuentas rácanas que apuntalarán la dirección cuesta abajo que todos los indicadores están señalando para nuestra comunidad. Con este planteamiento damos un paso más hacia la insignificancia.

Insignificancia que se constata cada día en los datos: somos la comunidad que menos crecemos y nuestro PIB se desploma, desciende la población ocupada mientras en España sube, y el Índice de Producción Industrial baja un 5,9 % en La Rioja, pero sube en España un 2,9 %. El resultado lo hemos conocido hace bien poco: hemos pasado del puesto 76 al 112 en el escalafón de las regiones europeas. ¡Bravo, Ceniceros! Un presupuesto que cae un 16,3 %, cuando el resto de comunidades (menos Navarra, cuya foralidad le atribuye competencias en infraestructuras) crecen en inversión. Un presupuesto que en un momento de debilidad económica en nuestra comunidad (sin duda el peor de nuestra historia reciente) no ayuda nada en forma de inversión pública estatal. Las Cuentas del 18 son la puntilla a la situación crítica por la que atraviesa la economía de La Rioja.

Cada año la desvergüenza va en aumento. Ahora ni hay proyectos, ni se van a ejecutar los que hay. Además de crueles, mentirosos. Las grandes actuaciones pendientes están marginadas y olvidadas: la duplicación de la 232, la ronda sur o nueva circunvalación de Logroño, por no hablar de la alta velocidad. Nos acordaremos, más pronto que tarde, de todo el tiempo perdido que estamos tirando a la basura en relación con el AVE. De espaldas a la conectividad que representa la alta velocidad ferroviaria no hay nada. Sencillamente el aislamiento y la inferioridad. La nada.

Y por no mencionar tampoco áreas como la cultura o la seguridad, donde sencillamente La Rioja queda relegada del todo (Interior) o rácanamente tratada (Cultura). Lo peor, con todo, no es que no haya inversiones, es que las cuentas del PP y Ciudadanos (¡ay! el sello naranja) nos anuncian un horizonte sin ellas.

Por todo ello, vamos a votar no a estos Presupuestos. Presentaremos una alternativa social y productiva a los mismos y, en caso de que supere el trámite de totalidad, presentaremos enmiendas que aumenten la inversión en La Rioja y corrijan el abandono de Rajoy y de su cómplice Rivera y la resignación de Ceniceros, quien ha demostrado, y van demasiadas veces, que no pinta nada y que su nulo espíritu reivindicativo perjudica a La Rioja. Pero, a pesar de todo, corregir, mejorar y avanzar es posible. Ese es el empeño de los socialistas riojanos.

 

Artículo de opinión publicado en Diario La Rioja 08/4/2018

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Los PGE 2018 consolidan la desigualdad y la precariedad y apuntalan los recortes sociales
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César Luena López | 27-03-2018 | 16:58| 0

Rajoy, con el apoyo de Rivera, acaba de aprobar en el Consejo de Ministros los presupuestos para el 2018.

Los dirigentes, y sus partidos, empeñados en competir por el espacio de derechas en España, se han puesto de acuerdo para aprobar unas cuentas que consolidan la desigualdad y la precariedad, ratifica el sablazo a los pensionistas y apuntala los recortes sociales que hacen sufrir a las capas más necesitadas de la sociedad española.

La semana que viene podremos ver la letra pequeña en lo que concierne al trato en las cuentas a La Rioja. Los antecedentes que tenemos no auguran nada bueno, pero siempre hay espacio para la esperanza. Los socialistas vamos a votar que no a estos malos presupuestos y presentaremos una alternativa que recupere un impulso público al gasto social y productivo que demanda una mayoría de la sociedad española.

En el caso de que superen el trámite de totalidad, los socialistas vamos a defender, con enmiendas, los intereses de La Rioja que no han sido defendidos ni por Rajoy, ni por Rivera, en los últimos años.

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Ante el debate de hoy en el Congreso
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César Luena López | 15-03-2018 | 11:02| 0

Hablemos con claridad. La disputa que en el más puro estilo de “Los juegos del hambre” están protagonizando el PP y Ciudadanos les lleva a situar debates, legítimos por supuesto, en el momento menos adecuado. Este tipo de situaciones suelen darse cuando se colocan por delante del interés general dos cosas: los intereses partidarios y el posible rédito electoral a obtener.

Los socialistas hemos mantenido, por coherencia y de acuerdo a nuestros principios, nuestra posición contraria a la prisión permanente revisable, que está basada en muchas razones, que resumo en estas dos:

  • Porque las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad están orientadas hacia la reeducación y reinserción social, según reza nuestra Constitución.
  • Y porque el sistema penal español es ya el más duro de Europa, puesto que en España los delitos graves están penados con 40 años de prisión, que se cumplen íntegramente.

 

Varios expertos han redactado un texto de lectura muy recomendable:

https://www.eldiario.es/tribunaabierta/Manifiesto-prision-permanente-revisable_6_749685080.html

manifiesto-contra-la-prision-permanente-revisable-106-primeras-firmas

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LA CAUSA DE LA MAYORÍA, LA MISIÓN DE LA SOCIALDEMOCRACIA
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César Luena López | 09-03-2018 | 15:05| 0

Se ha establecido un consenso en torno al alcance, dimensión y significado de la masiva movilización y lucha de las mujeres plasmada en todo el mundo el pasado ocho de marzo. En principio, y siguiendo ese consenso, estaríamos ante un movimiento casi tectónico, por su fuerza, justicia moral y transversalidad, que va a transformar nuestras sociedades, configurándose estas de forma igualitaria, zanjando así las principales desigualdades que existen entre hombres y mujeres, y que no solo abarcan reivindicaciones de carácter económico, sino injusticias más graves como son la violencia que sufren las mujeres o la discriminación arraigada y “tolerada” en nuestra cultura, de la mujer por ser mujer. Comparto ese consenso.

Puede que este movimiento sea el último de todos los que occidente ha protagonizado en la historia de la humanidad. Pero desde luego será el más revolucionario y el que más impacto genere en lo que será el legado del siglo XXI para la evolución de nuestras sociedades. Y también puede que, tras la lucha social de los movimientos obreros, la lucha feminista, enraizada de alguna forma con esta, se constituya como la gran causa de la mayoría. Si acaba resultando así, como creo, será la misión, y nuevo papel, de la socialdemocracia. Sumarse y servir a esta causa.

Tras la segunda guerra mundial, el conocido como pacto entre capital y trabajo permitió generar unas condiciones de progreso y bienestar como nunca antes se habían dado en la historia. Pero no surgió de la nada, sino que fueron los movimientos socialistas, sindicatos y partidos, quienes abanderaron una causa mayoritaria convirtiéndola en la principal razón de ser de su existencia, en su misión.

Paradójicamente, el éxito, parcial y nunca absoluto, de la socialdemocracia se convirtió en una de las causas de su declive (irrelevancia en algunos casos), además del avance del neoliberalismo, los cambios en las estructuras laborales y sociales, como consecuencia de la revolución tecnológica e informacional, y la gran crisis y recesión económica, que “obligó” a incumplir a la mayoría de los partidos socialdemócratas con sus postulados y programas electorales.

Desde entonces, el populismo primero y el nacionalismo después, ocuparon la parte central de la escena (nueva política se ha llamado), y compartida después con figuras liberales, más conservadoras que progresistas, asentadas en personalidades como Trudeau o Macron. Y entonces, la gran causa de la mayoría en el siglo XXI ha hecho despertar a la historia.

La causa de la igualdad es la causa del socialismo democrático, el fundamento de su origen como ideología y como estructura organizativa en partidos políticos y sindicatos. Los partidos, que operan en espacios estatales sobre todo, deben tener un proyecto de país, pero además una causa que los distinga del resto de alternativas y un programa concreto para asegurar su desarrollo, su triunfo. La lucha por la igualdad de la mujer, el feminismo, tiene en la socialdemocracia a su mejor socia y plataforma para conseguir lo que se llama igualdad real.

Es más, la archidiscutida renovación de la socialdemocracia es su adaptación pendiente para que la trasformación social de clase evolucione (recuperando a la vez bienestar y protección) hacia la transformación social por la igualdad. La igualdad entre clases, aquel remover los obstáculos que impiden la igualdad en las sociedades, debe perseguir la demolición de los obstáculos que marginan a las mujeres condenándolas a sufrir desigualdad crónica, aunque las sociedades avancen.

No le hace falta nada a la causa feminista para organizarse y triunfar. A las pruebas me remito. Pero la socialdemocracia, que solo existe por y para la igualdad, debe hacer de esta causa su misión en el siglo XXI. Todo lo construido en el siglo XX no ha sido suficiente. Puede reivindicar la socialdemocracia su legado. Desde luego. Pero, sobre todo, debe reclamar su utilidad en el futuro.

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Sobre el autor César Luena López
Logroño, 1980. Doctor por la Universidad de La Rioja. Diputado socialista por La Rioja en el Congreso de los Diputados.