<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Levadura patria | Material escolar - Blogs larioja.com</title>
	<atom:link href="https://blogs.larioja.com/material-escolar/2023/01/16/levadura-patria/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.larioja.com/material-escolar</link>
	<description>Espacio de opinión en el que se aúnan las artes escénicas, el panorama político, el cine, la radio, y la televisión. Además de la cultura en general y la vida en particular.  Su autor es Bernardo Sánchez Salas, escritor, doctor en filología hispánica y guionista.</description>
	<lastBuildDate>Fri, 09 May 2025 18:03:43 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Levadura patria | Material escolar - Blogs larioja.com</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/material-escolar/2023/01/16/levadura-patria/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/material-escolar/2023/01/16/levadura-patria/#respond</comments>
		<pubDate>Mon, 16 Jan 2023 17:10:33 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Bernardo Sánchez Salas</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[ARTES]]></category>
		<category><![CDATA[CINE]]></category>
		<category><![CDATA[CULTURA]]></category>
		<category><![CDATA[GASTRONOMÍA]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[OPINIÓN]]></category>
		<category><![CDATA[PARIS]]></category>

		<guid isPermaLink="false">https://blogs.larioja.com/material-escolar/?p=959</guid>
		<description><![CDATA[Uno de los elementos más republicanos de Francia es la baguette. Francia, la Francia que amo, es Arte y Ensayo más baguette. La propia baguette es, a diario, arte y ensayo: panguardia, con ‘p’. Incluso la nouvelle vague comenzó gracias a una panadera de Monceau, la de la película de Rohmer. De hecho, si van [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><a href="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/59/2023/01/Irouleguy18_TRM_8187_baja.jpg"><img loading="lazy" class="alignleft size-full wp-image-961" src="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/59/2023/01/Irouleguy18_TRM_8187_baja.jpg" alt="" width="3543" height="2362" srcset="https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/59/2023/01/Irouleguy18_TRM_8187_baja.jpg 3543w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/59/2023/01/Irouleguy18_TRM_8187_baja-300x200.jpg 300w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/59/2023/01/Irouleguy18_TRM_8187_baja-768x512.jpg 768w, https://static-blogs.larioja.com/wp-content/uploads/sites/59/2023/01/Irouleguy18_TRM_8187_baja-1024x683.jpg 1024w" sizes="(max-width: 3543px) 100vw, 3543px"></a>Uno de los elementos más republicanos de Francia es la <em>baguette</em>. Francia, la Francia que amo, es Arte y Ensayo más <em>baguette</em>. La propia <em>baguette</em> es, a diario, arte y ensayo: panguardia, con ‘p’. Incluso la <em>nouvelle vague</em> comenzó gracias a una panadera de Monceau, la de la película de Rohmer. De hecho, si van a buscar hoy en París, Rue de Saussure 15, aquella panadería mítica encontrarán, en su mismo hueco, un <em>atelier</em> de arte contemporáneo. No todo está perdido. La ministra francesa de cultura, Rima Abdul Malak afirma –podía ser ya por esto, pero también por otras muchas más razones– que la <em>baguette</em> es un “acto cultural”. Y no cabe duda que el primer museo que abre cada mañana en Francia, en cada localidad francesa, es la <em>boulangerie</em> (la Orangerie, en cambio, abre un poco más tarde, aunque también alimenta con su perfume de nenúfares). Una bastilla de <em>baguettes</em>, en vertical, recién salidas de un alfar de miga, aguarda a los visitantes madrugadores y fidelizados desde el siglo XVII. Piezas todas únicas, bañadas como en… pan de oro. Es una instalación diferente en cada amanecer, bruñida entre la noche y la madrugada. Arte comestible. Y por tanto, efímero; tan efímero que muchas mañanas no llega hasta casa. O llega menguada o totalmente consumida por el camino. La <em>baguette </em>es un <em>vademecum</em>. Y democracia. Una democracia panadera, de masa madre de un país. Hay una fotografía maravillosa de Robert Doisneau en la que un niño corre feliz por la calle de un París de los años cincuenta llevando bajo el brazo una <em>baguette</em>. O quizá es la <em>baguette</em> la que lleva al niño, porque puesta en pie sería más alta que él, y su sombra en el suelo más larga que la sombra del niño. En manos de este niño, la <em>baguette</em> podría ser la cuerda de un globo. Y en otras ocasiones, la <em>baguette</em>en ristre o abrazada o en bandolera podría ser otro concepto: báculo, lanza, guion, puntero, remo, vara, regla, antorcha, cirio, tronco, batuta. La <em>baguette</em> es una barra multiuso y la aguja que orienta la brújula de la jornada. La <em>baguette</em> nuestra de cada día recuerda a los ciudadanos que la revolución permanente pasa por el obrador de esa levadura cotidiana, mezclada con harina, sal, agua y <em>savoir-faire</em>. La <em>baguette</em> es un galicismo universal. La Unesco la declaró en noviembre del año pasado Patrimonio de la Humanidad. Y lo es porque nuestro mejor patrimonio como humanidad se sustancia en la sencillez, en la sencillez sabia, como la del pan y su lingote áureo la <em>baguette</em>. Y existen pocas cosas que recuerden un consenso más amplio y amasado (doce millones diarios de devotos de la <em>baguette</em>, sólo en Francia). Es suficiente con pensar en su color, en su olor, en su sabor y en su sonido (inconfundible, crocante) y ya sientes estar en la calle y en el mundo. Todas las mañanas del mundo. El mundo es lo que está en el exterior de la <em>boulangerie</em>. Constituye la<em> baguette</em> a la vez un patrimonio material –por su masa, ya digo– e inmaterial porque sostiene la cotidianidad, individual y nacional. Es una viga también. Emocional. Y una contraseña, de la Resistencia ante muchas cosas. La <em>baguette</em> supone una política de mínimos. Histórica, socialmente. Macron lo sabe, <em>bien sûre</em>, y ha tenido que librar estos días lo que muchos han llamado, atendiendo a la trascendencia del producto y del asunto, “la revolución de la <em>baguette</em>”. La <em>baguette</em> es una cuestión política, como no puede ser de otra manera. La más madrugadora. Una cuestión de mayoría absoluta cada día. Si se desestabiliza su precio por el acoso de la macroeconomía, se puede armar en el obrador. Una cosa es la inflación y otra la levadura.</p>
<p>Por eso, en fin, admiro (y me fío) tanto de algún amigo que en las comidas y en las cenas se ocupa y preocupa de elegir el pan, cada pan. Es lo que cohesiona el convite. Y un país, ya se ve.</p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/material-escolar/2023/01/16/levadura-patria/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>959</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
