{"id":1020,"date":"2023-07-03T17:13:26","date_gmt":"2023-07-03T15:13:26","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=1020"},"modified":"2023-07-03T17:13:26","modified_gmt":"2023-07-03T15:13:26","slug":"las-de-caballistas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2023\/07\/03\/las-de-caballistas\/","title":{"rendered":"Las de caballistas"},"content":{"rendered":"<p>Era como se llamaba al principio de la historia del g\u00e9nero a las pel\u00edculas \u201cdel Oeste\u201d, tambi\u00e9n apodadas luego por p\u00fablicos de generaciones sucesivas \u201cde indios y vaqueros\u201d, \u201cde tiros\u201d \u2013como las llamaba mi padre\u2013 o ya por la c\u00e1tedra \u201cel <em>western<\/em>\u201d, con su variante el \u201cespagueti<em> western<\/em>\u201d, denominaci\u00f3n ahora rectificada en \u201c<em>eurowestern<\/em>\u201d; concepto, por cierto, que bien podr\u00eda extrapolarse a otros terrenos fuera del cine. Pero al principio, en la era del mudo, lo que asombraba era el espect\u00e1culo del que montaba el caballo, surcando como un torpedo la pradera o las llanuras. Mordiendo el polvo, embridando en primera y clavando las espuelas, en calidad de forajido o de su n\u00e9mesis el cazador de recompensas, o el jefe de una partida que busca o huye, de los indios, del ej\u00e9rcito. O de s\u00ed mismo. O de los propios caballos huyendo en estampida de los ladrones de caballos. El espect\u00e1culo de la velocidad, de las estelas de tierra en suspensi\u00f3n por los chuzos del trote. El caballo de hierro hab\u00eda aparecido antes en el cine, en sus primeros minutos, dibujando la diagonal formidable, tan espectral como poderosa, que el s\u00e9ptimo arte hab\u00eda inventado para el ojo humano. Pero el caballo de carne, esa m\u00e1quina equina perfecta y alada pronto surcar\u00eda las pantallas haciendo coincidir a los pioneros del nuevo arte con los propios pioneros de la Historia de los Estados Unidos, cuyo romancero aportaron los cinematografistas, al igual que en Europa el romance provino de la literatura (\u00a1y qu\u00e9 pel\u00edculas de caballistas hay!, sin salir de la Espa\u00f1ola, en los poemas de gesta, de viajes y hasta en el <em>Quijote<\/em>, claro). Entonces, cuando el cine invent\u00f3 las del Oeste, \u00a0a\u00fan viv\u00edan Bufalo Bill y Wyatt Earp y el jefe Ger\u00f3nimo. Conocieron a Griffith y a John Ford y a Raoul Walsh. Y la Historia era un circo de tres pistas circundado por pura sangres, en cuya grupa los jinetes hac\u00edan girar el lazo corredizo. En definitiva, como titula \u2013y sintetiza\u2013 maravillosamente Pedro Almod\u00f3var en su delicad\u00edsimo mediometraje de caballistas: <em>Esa extra\u00f1a forma de vida<\/em>; que contiene unos hermosos cr\u00e9ditos finales, una de las im\u00e1genes m\u00e1s reposadas y serenas que yo recuerdo en el <em>western<\/em>. Y sin despreciar el <em>show<\/em>en medio de la pista que se espera del g\u00e9nero, el <em>western<\/em> lo ha contado todo. No hay ning\u00fan tema, idea, drama, tono, tiempo, cultura, tono o figura que le sea ajeno. Ninguna forma de vida, por extra\u00f1a que parezca, que le sea ajena (que no es lo mismo que extra\u00f1a). Un <em>western<\/em> de 1956 ambientado en Texas en 1868, tras finalizar la Guerra de Secesi\u00f3n y a\u00fan en medio de las apaches, pudo servir \u00a0\u2013y lo hizo luego\u2013 para entender lo que estaba pasando en la Guerra de Vietnam (hablo de <em>Centauros del desierto<\/em>). Y <em>S\u00f3lo ante el peligro<\/em> (1952) hablaba tambi\u00e9n del Macartismo. Y los <em>Siete Samur\u00e1is<\/em> (1952) de Akira Kurosawa y su poblado japon\u00e9s campesino del XVI se mudaron con \u00e9xito a <em>Los siete magn\u00edficos<\/em> (1960) y a un pueblo mexicano de la frontera. Y <em>La tempestad<\/em> de Shakespeare se pudo trasformar en el extraordinario<em> western<\/em> de 1948 <em>Cielo amarillo<\/em>. Y en Espa\u00f1a, desde <em>Furtivos<\/em> (1975) hasta <em>As bestas<\/em> (2022) pasando por <em>La caza<\/em> (1966) de Saura podr\u00edamos verlas como <em>westerns<\/em>. Y en el de Almod\u00f3var, un melodrama de Douglas Sirk. Cito s\u00f3lo ejemplos estelares, entre otros muchos. Las de caballistas, en fin, constituyen un gran compendio. Disponen de todas las teclas dramat\u00fargicas para tocar todos los temas. Y de caballos, por supuesto, que son su escultura viva. Que cruzan como fantasmas o como exhalaciones. En los dos mejores y m\u00e1s recientes <em>westerns<\/em> que yo he visto \u00faltimamente, casi coet\u00e1neos y unidos por una cierta iron\u00eda <em>post-western,<\/em> <em>Esa extra\u00f1a forma de vida<\/em> y <em>El cazador de recompensas<\/em>, de Walter Hill (no se la pierdan), hay casi una misma secuencia clave, que se toma su tiempo, el mism\u00edsimo tiempo del cine, todo el tiempo del cine, as\u00ed como suena, y en la que un caballo montado por un jinete (Pedro Pascal y Christoph Waltz, respectivamente) atraviesa lac\u00f3nicamente la pantalla, de punta a punta. Demarcando las medidas del relato. Y de su territorio exterior e interior.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Era como se llamaba al principio de la historia del g\u00e9nero a las pel\u00edculas \u201cdel Oeste\u201d, tambi\u00e9n apodadas luego por p\u00fablicos de generaciones sucesivas \u201cde indios y vaqueros\u201d, \u201cde tiros\u201d \u2013como las llamaba mi padre\u2013 o ya por la c\u00e1tedra \u201cel western\u201d, con su variante el \u201cespagueti western\u201d, denominaci\u00f3n ahora rectificada en \u201ceurowestern\u201d; concepto, por [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1020"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/60"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1020"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1021,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1020\/revisions\/1021"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1020"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1020"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1020"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}