{"id":1264,"date":"2025-04-28T12:21:46","date_gmt":"2025-04-28T10:21:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=1264"},"modified":"2025-04-28T12:21:46","modified_gmt":"2025-04-28T10:21:46","slug":"divino-mancini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2025\/04\/28\/divino-mancini\/","title":{"rendered":"Divino Mancini"},"content":{"rendered":"<p>El gran Quincy Jones confesaba en una entrevista que por las noches procuraba mantenerse en vigilia, sin abandonarse al sue\u00f1o, no fuera que Dios llegara hasta su cama con una idea musical brillante, divina, lo encontrara dormido y entonces fuera a regal\u00e1rsela a Henry Mancini, que deb\u00eda vivir cerca. As\u00ed se explica el genio delicioso de Mancini (Cleveland, Ohio, 26 de abril de 1924-14 de junio de 1994), cuyo centenario celebramos este a\u00f1o, aunque no pase un d\u00eda de nuestra vida que no caminemos al paso de una pantera (rosa) o salgamos en estampida como salen unas cr\u00edas de elefante; o que no contemplemos escaparates de joyer\u00eda como si cualquier joyer\u00eda fuera la de Tyffany\u2019s; o que no nos desayunemos con diamantes, haciendo verdad eso de que el desayuno es la comida m\u00e1s importante del d\u00eda (e incluso la pel\u00edcula te invita a desayunar de noche, a cualquier hora, si es con Holly Golightly); o que no pensemos en Audrey Hepburn atravesada por la luz del r\u00edo de la luna o al ritmo del rocambole de <em>Charada<\/em>; o que no pongamos el despertador sin escuchar al tic-tac de la bomba de relojer\u00eda del arranque de <em>Sed de mal<\/em>; o que no veamos a los animales de los documentales de la 2 si no al comp\u00e1s del tema de <em>Hatari!<\/em> (donde la m\u00fasica de Mancini convert\u00eda \u00c1frica en la Costa Azul, sobre todo en las veladas nocturnas tras la aventura diurna); o que no veamos una pistola de cine negro a punto de detonar y nos apretemos el gatillo del temazo de <em>Peter Gunn<\/em>; o que no podamos imaginar a una pareja formada por Sof\u00eda Loren y Gregory Peck si no es vinculada por un <em>Arabesco<\/em> musical de los suyos; o que no vayamos a una fiesta en la que, a poco l\u00edo que se monte, suena su tema de <em>El guateque<\/em>; o que no veamos la huella liquida de unas copas en el posavasos y no nos vengan sus <em>D\u00edas de vino y de rosas<\/em>; o que cada vez que suene algo de big-band, o de brass o de jazz, no nos parezca que est\u00e1 Mancini detr\u00e1s, despu\u00e9s de una noche muy productiva en la que a Quincy Jones al final le hab\u00eda podido el sue\u00f1o, y Dios, que se sabe el camino, hab\u00eda bajado con una carpeta de ideas divinas para que el vecino Mancini las aprovechara. En fin, sin unos compases, sin un leit-motiv de Mancini. En dosis divinamente administradas divertido, rom\u00e1ntico, en\u00e9rgico, juguet\u00f3n, percutivo, ligero. Te lo pasas de vicio con los acordes y juego de Mancini, que los primeros compases que compuso para el cine fue una frase musical que ilustraba un momento de una comedia de Abbot &amp; Costello (perdidos en Alaska), en el que un cangrejo gigante le mord\u00eda en el trasero a Costello. Pues desde esta broma, desde este <em>gag<\/em>, Mancini ascendi\u00f3 hasta melod\u00edas sublimes que pasaban tambi\u00e9n por la influencia del jazz de Duke Ellington o de Count Bassie, sin perder el humor, la fantas\u00eda y la sensualidad. Hay m\u00fasicas que te placen y acompa\u00f1an. M\u00fasicas que las escuchas pero que te quedas fuera de sus pentagramas por mucho que te admiren o incluso fascinen. Y luego est\u00e1 Henry Mancini, que yo siempre digo que me gustar\u00eda vivir dentro de cualquiera de sus temas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El gran Quincy Jones confesaba en una entrevista que por las noches procuraba mantenerse en vigilia, sin abandonarse al sue\u00f1o, no fuera que Dios llegara hasta su cama con una idea musical brillante, divina, lo encontrara dormido y entonces fuera a regal\u00e1rsela a Henry Mancini, que deb\u00eda vivir cerca. 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