{"id":133,"date":"2018-09-09T11:05:37","date_gmt":"2018-09-09T09:05:37","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=133"},"modified":"2018-09-09T11:23:49","modified_gmt":"2018-09-09T09:23:49","slug":"el-nombre-propio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2018\/09\/09\/el-nombre-propio\/","title":{"rendered":"El nombre propio"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/09\/NYC18_TRM_9208_BAJ.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-136\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/09\/NYC18_TRM_9208_BAJ-300x200.jpg\" alt=\"nyc18_trm_9208_baj\" width=\"746\" height=\"497\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/09\/NYC18_TRM_9208_BAJ-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/09\/NYC18_TRM_9208_BAJ-768x513.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/09\/NYC18_TRM_9208_BAJ-1024x684.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/09\/NYC18_TRM_9208_BAJ.jpg 1044w\" sizes=\"(max-width: 746px) 100vw, 746px\" \/><\/a><\/p>\n<p>En dos d\u00edas, el martes, 11-S, volver\u00e1n a reescribirse casi 3000 vidas, con sus nombres y apellidos. Gracias a sus nombres y apellidos, que no son meros datos, sino palabras con sentido pleno, prendidas de mundos que conectan, a su vez, con otros mundos, plenos, que sumados todos ellos no caben hacia lo alto y han de proyectarse hacia lo profundo de un cielo invertido, en forma de piscina sin fondo. En forma de una playa en terraza ba\u00f1ada por una marea incesante, infinita. Por un oc\u00e9ano escalonado, que retumba y enmudece, que arrastra y devuelve, que rebosa y se vac\u00eda. De seres. Con nombre propio. Y apellidos. Un oc\u00e9ano dividido en dos vertientes: dos fuentes subterr\u00e1neas que baten al un\u00edsono como dos turbinas de memoria. Dos simas a las que te puedes asomar, pero de las que nunca alcanzar\u00e1s a descubrir el secreto de su epicentro. Norte y sur: dos nuevas torres indestructibles, porque ya pertenecen a la geolog\u00eda. Y a las corrientes internas de la memoria. La memoria es una geolog\u00eda. La memoria no es una c\u00fapula sino un cimiento. No es un pabell\u00f3n sino una oscuridad \u00edntima y habitada. Capas discretas. No funciona por elevaci\u00f3n sino por excavaci\u00f3n. Se interna, irriga. Es agua, un torrente de agua, viajando hacia el punto de su nacimiento: un manantial insondable. Hay casi 3000 vidas que renacen, que manan a cada segundo del d\u00eda y de la noche de lo que fuera una zona 0 y ahora es una zona 3000. Y cada unidad se multiplica por sus nombres y apellidos. De ah\u00ed, que aquel espacio vac\u00edo hoy aparezca plenamente poblado. Los asesinos no sab\u00edan que no podr\u00edan jam\u00e1s derribar los nombres de sus v\u00edctimas; que \u00e9stas se agarrar\u00edan a sus nombres. Y apellidos. Y que cada uno de ellos es una oportunidad material, palpable, de eternidad. Literalmente palpable. T\u00fa puedes rebautizar a los 3000 ausentes, ratificarlos en sus nombres y apellidos. Pues puedes, al borde de la piscina, mojar tu mano en el agua que corre por un peque\u00f1o canal que hay bajo su borde y repasar, reescribir, los nombres y apellidos que est\u00e1n inscritos en bronce negro. El agua que parece borrarlos, muy al contrario los confirma. Y as\u00ed, conocerlos, familiarizarte, vincularte. Para siempre. Los nombres, con sus apellidos, que se solidarizan con el nombre, mostr\u00e1ndose como comentarios, como propiedades del ser, como retrato. Ampliando la biograf\u00eda de su nombre. No est\u00e1n grabados o sacados, al modo de un pante\u00f3n. Est\u00e1n ahuecados, abiertos. Cada letra es una vano, que respira. De forma que el agua con la que las acaricias, deletrea y atraviesa el nombre: cada ser nombrado, pronunciado, proclamado. Es tambi\u00e9n, claro, ese agua, la \u00fanica forma que tienes de llorarlos. Pero el Memorial del World Trade Center no es pat\u00e9tico, ni funerario. No es un t\u00famulo, ni un monumento. Es un censo de formas de vida, de mestizajes, de significados, de lenguajes, de relatos, de pieles, de familias. De todo lo que odiaban los asesinos. Cuando tocas esos nombres \u2013y yo lo pude hace unas pocas semanas, y lo recuerdo hoy, en v\u00edsperas- te das cuenta que el nombre propio lo es \u2013propio, vivo, \u00fanico, definitivo- porque en \u00e9l sale el nombre como recitado, como mundo, como planta. Porque los nombres son la forma propia e individual que adoptan las palabras para significar m\u00e1s cosas. Las palabras hechas nombres son singulares e intransferibles. Yo nunca hab\u00eda descubierto tal caudal de sentido a las letras, a las palabras, a los nombres antes de ver, leer y tocar los de las 3000 almas del Memorial del 11-S. Hay nombres que funden tres o cuatro or\u00edgenes, y todas las edades, desde no nacidos hasta ancianos; y sexos. Los lees en alto y los tocas y se revela instant\u00e1neamente toda su vida; lejana pero de pronto presente, delante de ti. Viv\u00edsimos. En activo. Hay nombres, con sus apellidos, algunos casi impronunciables, como inventados para la literatura; o musicales, o jerogl\u00edficos, o versos; o sencillamente bell\u00edsimos; formaciones en las que resulta imposible distinguir el nombre de los apellidos, el pa\u00eds o el sexo. Pasa tambi\u00e9n que es imposible, que entre las 3000 combinaciones, no encuentres alguna de ellas que coincida con el nombre de alguien muy cercano. Y eso da la idea de que el mapa del mundo tiene las dimensiones de esa nomenclatura a la marca de agua: Mohammad Salahuddin Chowdhury, Joao Alberto DaFonseca Aguiar, Jr., Meredith Emily June Ewart, Giovanna Galletta Gambale, Osseni Garba, Marina Romanovna Gertsberg, Vincent Francis Giammona, Babita Girjamatie Guman, Charles Francis Xavier Heeran, Alva Cynthia Jeffries, Sanchez Scott Jordan Hazelcorn\u2026 Y \u00abEn todo el aire en sombra no m\u00e1s que el agua suena\u00bb (Antonio Machado).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En dos d\u00edas, el martes, 11-S, volver\u00e1n a reescribirse casi 3000 vidas, con sus nombres y apellidos. 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