{"id":500,"date":"2020-01-14T14:10:49","date_gmt":"2020-01-14T13:10:49","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=500"},"modified":"2020-01-20T18:41:56","modified_gmt":"2020-01-20T17:41:56","slug":"pom-pom-pom-pooooom","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2020\/01\/14\/pom-pom-pom-pooooom\/","title":{"rendered":"\u00a1\u00a1\u00a1Pom, pom, pom, pooooom!!!"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2020\/01\/Chiusi2012_TRM_1026baja.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-506\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2020\/01\/Chiusi2012_TRM_1026baja-225x300.jpg\" alt=\"\" width=\"653\" height=\"871\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2020\/01\/Chiusi2012_TRM_1026baja-225x300.jpg 225w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2020\/01\/Chiusi2012_TRM_1026baja-768x1024.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2020\/01\/Chiusi2012_TRM_1026baja.jpg 1063w\" sizes=\"(max-width: 653px) 100vw, 653px\" \/><\/a><\/p>\n<p>\u00a1Pom, Pom, Pom, pooooooooom!&#8230; \u00a1Po, po, po, pom!&#8230; \u00a1Po, po, po, pom!&#8230; \u00a1Po, po, po, pom!&#8230; \u00bfA que les suena a la 5\u00aa? A su primer golpe y a su desglose en <em>allegro brioso<\/em>. \u00bfY que si decimos \u2018la 5\u00aa\u2019, de inmediato pensamos en la de Beethoven, aunque existan otras quintas? Hay compases que los tenemos inscritos en la pianola del cerebro; y nombres como pautados. Los primeros compases de \u2018la 5\u00aa\u2019 nos afloran en cualquier momento, con cualquier pretexto solemne, o que creemos solemne, y adem\u00e1s les damos \u00e9nfasis y sacamos el Stokowsky que llevamos dentro. Y los tuneamos. Y decimos Beethoven como sin\u00f3nimo de m\u00fasica. Y m\u00fasica, en su caso, como indisociable de pasi\u00f3n musical. Porque no toda la m\u00fasica, ni todos los m\u00fasicos son pasionales. Ni nos apasiona (nos pueden pasar otras cosas) su escucha. Pero la figura de Beethoven, de pies a cabeza, es la del gran cuerpo de la m\u00fasica; el espacio donde \u00e9sta implosiona, expandiendo su universo: un auditorium ahuecado parad\u00f3jicamente en el epicentro de un silencio rico e infinito, al que el compositor sordo le sac\u00f3 un partido alucinante: la producci\u00f3n del m\u00e1s amplio, volum\u00e9trico y diverso sonido imaginable. Era, como lo consideraba V\u00edctor Hugo, \u00abel sordo que entend\u00eda el infinito\u00bb. Un tipo con atav\u00edo, peluquer\u00eda y complementos rom\u00e1nticos pero tocado con una sordera moderna, saliente del romanticismo hacia otras latitudes. Una sordera vibrante en la que nos seguimos reconociendo, proyectando. Ludwig Van Beethoven: su s\u00f3lo nombre completo, el pronunciarlo, todo seguido, es ya un primer movimiento musical. Un comienzo alt\u00edsimo, por cierto. Los grandes del arte crean, necesariamente, hacia adentro de s\u00ed mismos. No para la galer\u00eda. La partitura, el lienzo, la pel\u00edcula, la p\u00e1gina se encuentran siempre en el fuero interno. \u00c9se es el campo de batalla. Beethoven fue atendiendo de una forma cada vez m\u00e1s internada e ign\u00edfuga esa morada. Ajena al ruido exterior, pero ensordecida por la tormenta perfecta del esp\u00edritu. Ah\u00ed vivi\u00f3, cre\u00f3 y padeci\u00f3. Eran tantas las enfermedades f\u00edsicas que le asaltaron en vida que una de dos: o se suicidaba o se convert\u00eda en Beethoven. Y eligi\u00f3 lo segundo. Y as\u00ed se transform\u00f3 en una c\u00fapula sonora, por cuya anchura circulaba \u00e9l y todav\u00eda hoy, dos siglos y medio despu\u00e9s de su nacimiento, nosotros. Una c\u00fapula anillada por \u00f3rbitas muy distintas en lo mel\u00f3dico y en lo filos\u00f3fico, y dinamizadas por un potenci\u00f3metro variable. Incluso dentro de una misma sinfon\u00eda o de una misma sonata. \u00c9l era el autor de su propio sonido, no digo ya s\u00f3lo de las notas. Porque un m\u00fasico de calibre <em>beethoveniano <\/em>ambiciona no s\u00f3lo notas o arm\u00f3nicos sino un sonido propio, un nervio, una tensi\u00f3n. A veces, casi insostenible. La verdadera m\u00fasica es algo distinto de la m\u00fasica. Al menos, trat\u00e1ndose de Beethoven. Beethoven pod\u00eda ser tem\u00e1tico, en sus nueve sinfon\u00edas, o ensay\u00edstico, en las sonatas, de piano, de <em>cello<\/em>, de viol\u00edn: mi Beethoven preferido, el que llevo dentro. Las nueve sinfon\u00edas forman un compendio, nueve tomos donde se aplica toda la ingenier\u00eda musical, sobre todo la creada por \u00e9l, a un cat\u00e1logo de asuntos, donde todo tiene su movimiento y su estructura, entre la \u00e9pica y el lirismo, desde el destino a la alegr\u00eda. Las sonatas de Beethoven constituyen un <em>continuum <\/em>de pensamiento. Son como pensar, leer, hablar o mirar. Son un debate, un discurso. Y nunca las das por cerradas. Se reanudan inmediatamente. No descubro nada si digo que en las sonatas, Beethoven conversaba, deambulaba y se debat\u00eda consigo mismo. Nunca antes ni despu\u00e9s la m\u00fasica ha reflejado de igual manera la modulaci\u00f3n y el flujo de las ideas. Su soledad. Da igual, en tu vida, c\u00f3mo y por d\u00f3nde entres en Beethoven. \u00bfQu\u00e9 viste de ni\u00f1o <em>Fantas\u00eda <\/em>y escuchaste la Pastoral, a cuya coloratura sonora a\u00f1ad\u00eda Disney el cromatismo <em>technicolor<\/em> y el <em>fantasound<\/em>? \u00bfQu\u00e9 hab\u00eda en tu casa unos \u00e1lbumes de disco de pasta con la Heroica? \u00bfQu\u00e9 le escuchaste, luego, a Miguel y a Waldo de R\u00edos el Himno de la Alegr\u00eda? Incluso \u00bfqu\u00e9 lo que te molaba era el \u201cRoll over Beethoven\u201d de los Beatles? Es igual, lo que te lleve hasta Beethoven. Al ser torrencial, basta con acercarte a su cauce para que te arrastre. \u00a1Feliz a\u00f1o Beethoven!, que su fuerza os acompa\u00f1e. Pero no ser\u00e1 suficiente con un a\u00f1o. En un a\u00f1o ordinario no cabe un a\u00f1o Beethoven. Y lo digo yo, que soy m\u00e1s bien de Bach.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Pom, Pom, Pom, pooooooooom!&#8230; \u00a1Po, po, po, pom!&#8230; \u00a1Po, po, po, pom!&#8230; \u00a1Po, po, po, pom!&#8230; \u00bfA que les suena a la 5\u00aa? A su primer golpe y a su desglose en allegro brioso. \u00bfY que si decimos \u2018la 5\u00aa\u2019, de inmediato pensamos en la de Beethoven, aunque existan otras quintas? 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