{"id":529,"date":"2020-03-02T17:25:15","date_gmt":"2020-03-02T16:25:15","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=529"},"modified":"2020-03-02T17:25:15","modified_gmt":"2020-03-02T16:25:15","slug":"la-plaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2020\/03\/02\/la-plaga\/","title":{"rendered":"La plaga"},"content":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda una se\u00f1ora, conocida m\u00eda, me dijo que no iba a ver m\u00e1s telediarios, no fuera que pillara el coronavirus \u00e9se. Ella se encuentra en el grupo de riesgo m\u00e1s com\u00fan, que es el de la edad, el de cumplir a\u00f1os. Un riesgo que en esta vida corremos desde el minuto uno. Tiene ya una edad, esta se\u00f1ora, de las que se consideran \u2018avanzadas\u2019; como toda edad, por otro lado; pero bastante m\u00e1s avanzada. Y est\u00e1 convencida de que el bicho se coge por la tele, a fuerza de venga y dale. Que cada vez que la enciende hay m\u00e1s infectados. Y que \u2013lo que a\u00fan la mosquea m\u00e1s- depende de qu\u00e9 cadena pongas, hay m\u00e1s o menos. O eso le parece. Si supiera qu\u00e9 significa el concepto de <em>streaming<\/em>, dir\u00eda que el coronavirus ahora mismo se pilla en <em>streaming<\/em>. Podr\u00edamos, por la misma, tacharla de conspiranoica, pero ella no sabe qu\u00e9 es ser eso; de forma que hay que ubicar su teor\u00eda al margen de las paranoias emergentes. Tiene esa impresi\u00f3n, la mujer. Y de ah\u00ed no la sacas. T\u00e9ngase en cuenta que proviene de una generaci\u00f3n muy anterior a la televisi\u00f3n y que vio c\u00f3mo -cuando el aparato se instal\u00f3 en las casas- por \u00e9l comenz\u00f3 a entrarnos todo. A chorro. El caso es que, entre pa\u00f1o y bola, esta aprensi\u00f3n suya no carece de alg\u00fan fundamento; pues hasta qu\u00e9 punto la propagaci\u00f3n viral virtual contribuye a un impresi\u00f3n de propagaci\u00f3n viral real o viceversa, llegando al extremo de confundirse un plano con el otro o de \u2013como poco- producirse un efecto de realimentaci\u00f3n entre ambos virus; ese fen\u00f3meno \u2013si no un laboratorio social- sin precedentes en las proporciones en que ahora se expande, exponente de una nueva era de la viralidad: t\u00f3xico destilado por la globalidad, \u00faltimo modelo, a su vez, de pandemia\u2026; hasta d\u00f3nde, digo, este virus de f\u00f3rmula tan compleja es s\u00edntoma de otro estado de cosas de evoluci\u00f3n indecible\u2026 eso resulta, a estas horas, una inc\u00f3gnita vertiginosa. Podemos no conocer al cien por cien la naturaleza, foco, agente o paciente (cero) de la enfermedad; o de qu\u00e9 est\u00e1n compuestas esas bombetas microsc\u00f3picas con aspecto de minas submarinas que salen en los gr\u00e1ficos de los informativos; pero desde luego lo que no conocemos en absoluto, en este momento, es qu\u00e9 est\u00e1 sucediendo en global, en los anillos m\u00e1s alejados (o no tanto) de la \u00f3rbita de la miasma. Qu\u00e9 es lo que se est\u00e1 fabricando en la corona del virus. D\u00f3nde y c\u00f3mo. Qu\u00e9 es lo que se est\u00e1 experimentando realmente. Este estado alterado de febrilidad medi\u00e1tica y macroecon\u00f3mica, de entramado bacteriol\u00f3gico y mercadot\u00e9cnico con el que nos levantamos cada d\u00eda, jornada n\u00famero tal del a\u00f1o de la neopeste. La amenaza de Andr\u00f3meda cruzada con la Bolsa, el Ibex, el teletrabajo, el algoritmo, las redes y cuando China despierte. Un cocktail que es una bomba racimo, mezcla de contraindicaciones y acelerantes. El asunto del coronavirus, m\u00e1s all\u00e1 del virus que lo genera, en su grado de infecci\u00f3n global resulta ya indisociable de una ingenier\u00eda sofisticada cuyo ant\u00eddoto habr\u00e1 de encontrarse \u2013de procurar que se encuentre- m\u00e1s tarde que el del propio virus. El coronavirus es la perfecta met\u00e1fora del mundo en que creemos vivir. S\u00f3lo que no es una met\u00e1fora, sino algo que habr\u00e1 todav\u00eda que esperar para conocer qu\u00e9 forma material adopta y cu\u00e1ntas ramificaciones tiene su gorgona. O sea, su gorgonavirus. Lo que no quita, volviendo a esta se\u00f1ora de la que les hablaba, para que ella cumpla escrupulosamente las recomendaciones del Ministerio: no hay quien la tosa y antes de encender la tele, para ver las novelas y los s\u00e1lvames, se lava las manos con jab\u00f3n Lagarto natural. Ya no puede ser la paciente cero pero tampoco quiere ser la uno o la dos, y salir en los papeles. Es s\u00faper graciosa \u2013el sentido del humor le ha evitado contraer otros males mayores\u2013 y, claro, como es lectora de este peri\u00f3dico, al encontr\u00e1rmela el mi\u00e9rcoles, en pleno ascenso del p\u00e1nico v\u00edrico, me solt\u00f3 si al bicho de esta plaga \u2013plaga, la llama- no se le podr\u00eda despistar sexualmente. Le ped\u00ed que por favor me repitiera la idea: que si no se le podr\u00eda despistar sexualmente, reiter\u00f3. Y a\u00f1adi\u00f3: s\u00ed, hombre, como a la polilla, o \u00bfno has le\u00eddo la noticia que viene hoy en <em>La Rioja<\/em>, en lo de las p\u00e1ginas del vino, sobre la plaga de polilla? Yo siempre leo esas p\u00e1ginas, sobre todo porque me fascina el plural mayest\u00e1tico y <em>unamuniano<\/em> del sabio Manuel Ruiz: como venimos estudiando o diciendo esto o lo otro sobre la fermentaci\u00f3n de la baya&#8230; Genial. No me lo pierdo un mi\u00e9rcoles. Pues fui al peri\u00f3dico y le\u00ed, al lado de la columna del sabio Ruiz, la noticia de c\u00f3mo fumigando con feromonas sintetizadas la vid se confunde al macho de la polilla, evit\u00e1ndose as\u00ed su acoplamiento. Comparten ambas plagas, desde luego, el dejar la libido por los suelos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El otro d\u00eda una se\u00f1ora, conocida m\u00eda, me dijo que no iba a ver m\u00e1s telediarios, no fuera que pillara el coronavirus \u00e9se. Ella se encuentra en el grupo de riesgo m\u00e1s com\u00fan, que es el de la edad, el de cumplir a\u00f1os. Un riesgo que en esta vida corremos desde el minuto uno. 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