{"id":654,"date":"2020-10-11T19:05:34","date_gmt":"2020-10-11T17:05:34","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=654"},"modified":"2020-10-11T19:05:34","modified_gmt":"2020-10-11T17:05:34","slug":"la-ventana-mas-indiscreta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2020\/10\/11\/la-ventana-mas-indiscreta\/","title":{"rendered":"La ventana (m\u00e1s) indiscreta"},"content":{"rendered":"<p>La renuncia a citarse en un lugar neutral y f\u00edsico ha provocado otro de los efectos m\u00e1s pand\u00e9micos de la pandemia (es una de las caracter\u00edsticas de esta pandemia, el replicar rutinas, efectos colaterales o fen\u00f3menos dotados del mismo grado de viralidad; todo es pand\u00e9mico alrededor de su corona\u2026 virus): la met\u00e1fora que inspir\u00f3 Windows, la idea de las \u2018ventanas\u2019, ha pasado de ser un <em>software<\/em> a convertirse realmente en un patio, en un \u2018patio de atr\u00e1s\u2019, el <em>rear window<\/em>, como titulara Alfred Hitchcock en 1954 su f\u00e1bula sobre la naturaleza del espectador, conocida en Espa\u00f1a como <em>La ventana indiscreta<\/em>; un<em> rear<\/em> que cuando se pronuncia suena tambi\u00e9n a \u2018raro\u2019. Y no es para menos. Hitchcock, recuerden, mostraba en aquella pel\u00edcula la capacidad y estrategias que el individuo desarrolla para leer, inmiscuirse o inventar a partir de las \u2018ventanas\u2019 de los dem\u00e1s. Hablaba, en primera instancia (y estancia), del espectador de cine, claro, de su operativa y gesti\u00f3n de lo que ve, pero era perfectamente extensible a la er\u00f3tica de la mirada, a lo que los psicoanalistas llaman la \u2018pulsi\u00f3n esc\u00f3pica\u2019. No se olvide, por otro lado, igual de <em>rear<\/em>, que a mediados de los 50 (algo m\u00e1s tarde, aqu\u00ed) comenzaba a instalarse en los hogares norteamericanos un nuevo electrodom\u00e9stico, el televisor, que iba abrir materialmente una ventana (pero tambi\u00e9n un agujero, una brecha, incluso una falla) en el \u2018sal\u00f3n de estar\u2019; desde ese momento \u2018sal\u00f3n de ver\u2019: vidas propias y ajenas, reales o inventadas (inventadas o realimentadas en muchos casos por el propio espectador). Un aparato a trav\u00e9s del cual se miraba, pero que \u2013y esto se ha consumado, <em>realities<\/em>, etc\u2026\u2013 tambi\u00e9n te miraba. El personaje, fot\u00f3grafo de profesi\u00f3n, que interpretaba James Stewart se pasaba todas las horas del d\u00eda y de la noche (\u00bfno les recuerda esto a ning\u00fan h\u00e1bito actual de abuso de dispositivos?) pegado a la multipantalla de la vecindad, al otro lado del patio. A trav\u00e9s del objetivo de su c\u00e1mara, empleado como prism\u00e1tico, ampliaba detalles, curioseaba en las habitaciones ajenas y elaboraba su relato particular sobre lo que contemplaba en las <em>windows <\/em>de enfrente, que manejaba como un panel de control. Ese pa\u00f1o de pared que dispersaba su atenci\u00f3n era, ni m\u00e1s ni menos, que el proyecto del mosaico audiovisual futuro \u2013presente a estas alturas, si no desfasado\u2013, de la fragmentaci\u00f3n de la pantalla, de la polivisi\u00f3n y \u2013\u00aden nuestra condici\u00f3n de vecinos y pr\u00f3jimos\u2013 de asalto \u2018a\u2019 o exposici\u00f3n \u2018de\u2019 la privacidad y del espacio dom\u00e9stico. Luego, ordenadores y m\u00f3viles han hecho saltar en mil a\u00f1icos la pantalla \u00fanica transform\u00e1ndola en un muro, en un puzzle, en un mercado global (ahora s\u00ed: el Gran Mercado del Mundo que imagin\u00f3 Calder\u00f3n de la Barca, lo que no uses v\u00e9ndelo, con una app) y en un infiltrado. La exigencia de la interrelaci\u00f3n cautelar, v\u00eda pantalla de m\u00f3vil u ordenador, ha excitado y multiplicado exponencialmente las \u2018ventanas\u2019, y nos ha convertido a cada uno de nosotros en el L. B. Jeffries de la m\u00edtica pel\u00edcula, asistiendo desde un punto en una habitaci\u00f3n de tu casa al espect\u00e1culo, en plano m\u00e1s o menos corto, de un punto en una habitaci\u00f3n de otra casa, en otro patio. \u00a1Y viceversa! Cada videoconferencia \u2013t\u00e9rmino anticuado, como el de \u2018conferencia\u2019\u2013 constituye una especie de pel\u00edcula casera, indiscreci\u00f3n o voyeurismo. O una ronda de votaci\u00f3n del Festival de Eurovisi\u00f3n, en la que cada corresponsal saluda desde su pa\u00eds. Impartes una clase <em>on line <\/em>y el alumno \u2013o t\u00fa mismo\u2013 extiende la mantequilla sobre la tostada mientras se incorpora a la sesi\u00f3n. La tertuliana entra en el programa de televisi\u00f3n con las fotos de la boda y de sus hijos a su espalda. El ponente de un congreso, tambi\u00e9n en red, lleva una camiseta del pijama. O se ve el dosel de la cama del dormitorio de la persona que levanta la mano para intervenir. O un hijo entra en campo para pedirle algo. O interrumpe la intervenci\u00f3n porque le llega un paquete de Amazon. Ya no se queda en tu casa o en la m\u00eda, se queda en las dos a la vez. Y ya, en fin, no existen los lugares.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La renuncia a citarse en un lugar neutral y f\u00edsico ha provocado otro de los efectos m\u00e1s pand\u00e9micos de la pandemia (es una de las caracter\u00edsticas de esta pandemia, el replicar rutinas, efectos colaterales o fen\u00f3menos dotados del mismo grado de viralidad; todo es pand\u00e9mico alrededor de su corona\u2026 virus): la met\u00e1fora que inspir\u00f3 Windows, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/654"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/60"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=654"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/654\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":655,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/654\/revisions\/655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=654"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=654"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=654"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}