{"id":79,"date":"2018-06-11T22:59:12","date_gmt":"2018-06-11T20:59:12","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=79"},"modified":"2018-06-12T19:18:35","modified_gmt":"2018-06-12T17:18:35","slug":"de-la-vida-de-las-bolsas-de-plastico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2018\/06\/11\/de-la-vida-de-las-bolsas-de-plastico\/","title":{"rendered":"De la vida de las bolsas de pl\u00e1stico"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/06\/Albelda2017_8008.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-81\" src=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/06\/Albelda2017_8008-300x200.jpg\" alt=\"albelda2017_8008\" width=\"728\" height=\"485\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/06\/Albelda2017_8008-300x200.jpg 300w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/06\/Albelda2017_8008-768x512.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/06\/Albelda2017_8008-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/static-blogs.larioja.com\/wp-content\/uploads\/sites\/59\/2018\/06\/Albelda2017_8008.jpg 1244w\" sizes=\"(max-width: 728px) 100vw, 728px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Una bolsa de pl\u00e1stico, de las del s\u00faper, o de las de la basura, dura m\u00e1s que el Renacimiento. O como toda la Edad Media, sumando la alta y la baja. Unos cuatrocientos a\u00f1os se ha calculado que dura una bolsa de pl\u00e1stico. Casi nada dura tanto. Podr\u00edan estar ahora muriendo bolsas de pl\u00e1stico \u2013de haber existido entonces tal cosa- que se pusieron en circulaci\u00f3n cuando se public\u00f3 el <em>Quijote<\/em>. Ya habr\u00edan aguantado bastante m\u00e1s que los huesos de su autor, que no sabemos ni d\u00f3nde se encuentran ni en qu\u00e9 estado. En cambio, las bolsas de pl\u00e1stico est\u00e1n perfectamente localizadas: se sabe que forman arrecifes en el fondo del mar y que sirven de protector estomacal a los peces. Incluso que contribuyen a la evoluci\u00f3n de las especies: al pez-martillo, al pez-sierra y al pez-espada se ha unido el pez-bolsa, que transporta v\u00edveres a muchos metros de profundidad, tiene asas y est\u00e1 esponsorizado por varias marcas blancas (o azules, dependiendo de si es pesca blanca o azul). Y forman bandadas de aves migratorias sobre las ciudades, quedando atrapadas en las vallas o anidadas en las antenas de telefon\u00eda m\u00f3vil. Vallas que se convierten autom\u00e1ticamente en vallas publicitarias, del peque\u00f1o o del gran comercio, de ultramarinos Jos\u00e9 Mari o de Hipercost. No es un p\u00e1jaro, no es un globo aerost\u00e1tico: es una bolsa de pl\u00e1stico. Y se funden con las nubes. Son un fen\u00f3meno atmosf\u00e9rico. Debieran existir meteor\u00f3logos de los bancos de nubes formados por bolsas de pl\u00e1stico, que al final del telediario advirtieran de su evoluci\u00f3n variable y de sus precipitaciones. Expertos en bolsa. De pl\u00e1stico. Estos d\u00edas se est\u00e1 informando a la poblaci\u00f3n que el gobierno va a intentar \u2013a trav\u00e9s de medidas al por menor: c\u00e9ntimos por micras- reducir su longevidad; muy superior, por cierto, a la de cualquier gobierno conocido, por largos que se nos hagan algunos gobiernos. Porque hay cosas, desde luego, que se nos hacen eternas como bolsas de pl\u00e1stico. Pesadumbres indestructibles. Pesadillas de pl\u00e1stico de bolsa. Ni siquiera otros objetos fabricados con material pl\u00e1stico perduran tanto como una bolsa de pl\u00e1stico. Las pel\u00edculas de cine, pongamos, el celuloide, que es un pl\u00e1stico sint\u00e9tico: en unas pocas d\u00e9cadas, nada, se han podrido centenares y centenares de obras maestras del cine, avinagradas, oxidadas, ya invisibles. El cine mudo, por ejemplo, desapareci\u00f3 en un gran porcentaje. Sin embargo, la primera bolsa de pl\u00e1stico inventada a principios de los a\u00f1os setenta del siglo XX, que es cuando se inventan las bolsas de pl\u00e1stico, seguro que se conserva fresca. En alg\u00fan museo, o en el fondo de un carrito de compra. Son los a\u00f1os setenta los del pensamiento pl\u00e1stico (ahora ya l\u00edquido, en licuefacci\u00f3n irreversible); el pensamiento irrigado por el bulbo raqu\u00eddeo del petr\u00f3leo, del que emergieron el pl\u00e1stico y los d\u00f3lares. Hay todav\u00eda por ah\u00ed flotando bolsas de pl\u00e1stico que vieron el final de la Guerra de Vietnam, y el Watergate. Por muy poco no pudimos dejar unas bolsas de pl\u00e1stico en la luna, lo que hubiera sido un peque\u00f1o paso para el hombre pero un gran salto para algunas cadenas de supermercados. Y hablando de los d\u00f3lares: el dinero que sale por las noches en bolsas de basura, por poner otro caso de resistencia pl\u00e1stica, se esfuma, se funde, pero la bolsa permanece, intacta en su aleaci\u00f3n, acharolada y retornable. Tu edificio precisa de un seguro a todo riesgo \u2013papeles, dinero, etc&#8230;-; sin embargo, el patrimonio de un mendigo se preserva seguro en varias bolsas de pl\u00e1stico, hechas a las inclemencias, a los traslados y a los accidentes. Se adaptan. Nada se adapta como una bolsa de pl\u00e1stico. Y casi nada pervive si en un momento dado no cabe en una bolsa de pl\u00e1stico. Las bolsas de pl\u00e1stico, en definitiva, han creado su propia civilizaci\u00f3n, su clima, su modelo econ\u00f3mico. Su lenguaje: llevamos medio siglo, m\u00e1s o menos, enviando mensajes dentro de bolsas de pl\u00e1sticos. Hoy esos mensajes han llegado al intestino de un tibur\u00f3n tigre, o se han trabado en un gancho antipalomas. Tambi\u00e9n han creado su tipo de ciudadan\u00eda, integrada por individuos contrapesados con sendas bolsa de pl\u00e1stico (llenas), una en cada mano: la imagen del equilibrio perfecto. Y en fin: cuando, a consecuencia de nuestra naturaleza biodegradable, dejemos esta vida, la \u00faltima bolsa de pl\u00e1stico que nos dieron en el s\u00faper nos sobrevivir\u00e1 siglos, con publicidad del establecimiento y el ticket de compra dentro. Son las postrimer\u00edas modernas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una bolsa de pl\u00e1stico, de las del s\u00faper, o de las de la basura, dura m\u00e1s que el Renacimiento. O como toda la Edad Media, sumando la alta y la baja. Unos cuatrocientos a\u00f1os se ha calculado que dura una bolsa de pl\u00e1stico. Casi nada dura tanto. 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