{"id":989,"date":"2023-03-31T17:37:20","date_gmt":"2023-03-31T15:37:20","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/?p=989"},"modified":"2023-03-31T17:37:20","modified_gmt":"2023-03-31T15:37:20","slug":"verdaderamente-falso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/2023\/03\/31\/verdaderamente-falso\/","title":{"rendered":"Verdaderamente falso"},"content":{"rendered":"<p>Es un axioma entre los falsificadores de cualquier cosa que el certificado de autenticidad de una falsificaci\u00f3n llega con el tiempo. Aunque s\u00f3lo sea el certificado de falsificaci\u00f3n aut\u00e9ntica, o de falsificaci\u00f3n original. Algo que ahora mismo se considera una categor\u00eda. Y tasable. Que para que, pongamos, un falso Modigliani de Elmyr de Hory; un Modigliani de Elmyr de Hory, un verdadero falsificador, sea un Modigliani, y as\u00ed se considere a todos los efectos y subastas, no hace falta m\u00e1s que que lleve mucho tiempo colgado, seguramente en las paredes de algunos de los m\u00e1s importantes museos del mundo. Cuando menos, este falso Modigliani acabar\u00eda siendo considerando como un aut\u00e9ntico falso Modigliani, o un aut\u00e9ntico Elmyr de Hory. No en vano, las aut\u00e9nticas falsificaciones de de Hory son ahora motivo de Exposici\u00f3n. Y bastante cotizadas, por cierto. Hasta el punto que no ser\u00eda extra\u00f1o que existieran en la actualidad falsificadores de las falsificaciones de Elmyr de Hory. La prueba de este <em>boom <\/em>del apogeo de lo verdaderamente falso <em>\u2013<\/em>no por casualidad en era <em>fake<\/em>\u2013 \u00a0es una noticia (real, parece) que hemos conocido por la prensa esta semana: se han vuelto a publicar, con vocaci\u00f3n de <em>best-seller<\/em>, los falsos diarios de Hitler que la revista alemana <em>Stern<\/em> \u2013ustedes recordar\u00e1n el esc\u00e1ndalo\u00ad\u2013 publicara en 1983, un tiempo de inocencia comparado con lo que ahora est\u00e1 cayendo. Pues aquel fraude, que ni siquiera fue vendido en su d\u00eda como un ap\u00f3crifo o un atribuido sino como un pu\u00f1o (nunca mejor dicho) y letra, ahora es motivo de una edici\u00f3n anotada, una especie de Hitler de Avellaneda. Y es, sin duda, un documento de la fragilidad de la verdad. Su t\u00edtulo inaugura oficialmente el g\u00e9nero de la posverdad: <em>Los verdaderos falsos diarios de Hitler<\/em>. Puede producirse la paradoja que \u2013habiendo sido desenmascarados en su d\u00eda, al cabo de dos semanas\u2013 haya ahora quien, pasadas las d\u00e9cadas y adaptados a la horma de lo falso, les conceda una patente de autenticidad, de verdadera falsedad: una frontera tan sugestiva como peligrosa entre lo verdadero y lo falso. Y es que, yendo a la mayor, hay cosas que no siendo verificables, por su acabado \u00a0\u2013de una perfecci\u00f3n perversa\u2013 merecer\u00edan ser verdad. Y, a la inversa, cosas que habiendo sido demostrada su vinculaci\u00f3n con lo real, con lo f\u00e1ctico, por lo burdo y cutre merecer\u00edan ser falsos (los papeles de B\u00e1rcenas, las grabaciones de Villarejo, el <em>titobernismo<\/em>). En general, la ficci\u00f3n es un fen\u00f3meno de autenticidad falsaria, o de falsedad aut\u00e9ntica, lo que no equivale a prevaricar (s\u00ed, desde luego en el caso de aquel fraude delictivo del supuesto manuscrito hitleriano), sino a preferir lo falso veros\u00edmil a lo verdadero inveros\u00edmil. Y no es un juego de palabras: esta deriva resulta tan acreditada como que ya en el siglo IV antes de Cristo, un <em>influencer<\/em> llamado Arist\u00f3teles, de <em>nickname<\/em> \u201cel estagirita\u201d, la instituy\u00f3, de palabra, sin papeles ni aplicaciones, en el peristilo de un liceo, alrededor de un estanque con nen\u00fafares y seguido por un grupo de fil\u00f3sofos becarios que tomaban apuntes mentales y se quedaban con la cara del maestro. <em>La Po\u00e9tica<\/em> de Arist\u00f3teles, de hecho, consisti\u00f3 en pasar a limpio aquellos apuntes. Parece que ten\u00eda dos libros, uno dedicado a la tragedia, el que conocemos (imposible de olvidar, a poco que contraigas la m\u00ednima responsabilidad con el ejercicio de la ficci\u00f3n) y otro a la comedia, que no ha aparecido nunca, pero que bien podr\u00eda haberlo escrito Umberto Eco y nos la hubi\u00e9ramos cre\u00eddo a pies juntillas. O los mism\u00edsimos diarios de Arist\u00f3teles, que los hubiera clavado Eco, y que \u2013no dudo\u2013 los hubiera firmado el propio estagirita. Eco imagin\u00f3 incinerado el libro de la comedia (hasta aqu\u00ed puedo contar). Al rev\u00e9s que Hitler y sus bomberos del Fahrenheit 451 que incineraron materialmente libros, a sus lectores y a sus escritores, para exterminar la cadena completa. A todo esto, la realidad actual, en fin, al contrario que la patente ficcional aristot\u00e9lica, pertenece al g\u00e9nero de lo verdadero inveros\u00edmil. No te puedes creer lo que ves o escuchas. Y a los hechos me remito.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es un axioma entre los falsificadores de cualquier cosa que el certificado de autenticidad de una falsificaci\u00f3n llega con el tiempo. Aunque s\u00f3lo sea el certificado de falsificaci\u00f3n aut\u00e9ntica, o de falsificaci\u00f3n original. Algo que ahora mismo se considera una categor\u00eda. Y tasable. Que para que, pongamos, un falso Modigliani de Elmyr de Hory; un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":60,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/989"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/users\/60"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=989"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":990,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/989\/revisions\/990"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=989"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=989"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/material-escolar\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=989"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}