<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>¿FUEGO AMIGO O ENEMIGO? | La plazuela perdida - Blogs larioja.com</title>
	<atom:link href="https://blogs.larioja.com/plazuela/2014/11/19/fuego-amigo-o-enemigo/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.larioja.com/plazuela</link>
	<description>Por Jesús Miguel ALONSO CHÁVARRI</description>
	<lastBuildDate>Wed, 15 Aug 2018 08:13:19 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>¿FUEGO AMIGO O ENEMIGO? | La plazuela perdida - Blogs larioja.com</title>
		<link>https://blogs.larioja.com/plazuela/2014/11/19/fuego-amigo-o-enemigo/</link>
		<comments>https://blogs.larioja.com/plazuela/2014/11/19/fuego-amigo-o-enemigo/#respond</comments>
		<pubDate>Wed, 19 Nov 2014 12:03:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>alonsochavarri</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.larioja.com/plazuela/?p=344</guid>
		<description><![CDATA[           Es relativamente frecuente, en las guerras que ocupan a la humanidad desocupada, que haya muertos por fuego amigo o fuego propio, aunque esto no sea ningún consuelo para el difunto, al que le da igual quien sea el causante de su óbito y preferiría lucir sus galas, de las que hablaba el gran [&#8230;]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p> </p>
<p>         Es relativamente frecuente, en las guerras que ocupan a la humanidad desocupada, que haya muertos por fuego amigo o fuego propio, aunque esto no sea ningún consuelo para el difunto, al que le da igual quien sea el causante de su óbito y preferiría lucir sus galas, de las que hablaba el gran don Ramón de las barbas de chivo, en mejor ocasión. A los difuntos políticos, que son unos muertos muy vivos, pero con mala cara y peor color -ya se sabe que la cesantía suele mudar la color- no les sienta igual su deceso, si los balazos son de su bando o del de enfrente. El fuego cruzado del enemigo viene incluido en el cargo y en el sueldo, pero no en esos sobresueldos porcentuales, que ahora se descubren por doquier y que no son objeto de batalla cruenta, porque entre bomberos no está bien visto pisarse la manguera; sin embargo, el cobarde tiro por la espalda, que siempre suele llegar de la retaguardia propia y de posiciones amigas, deja heridas que tardan mucho en cicatrizar, porque la sangre del mismo grupo conoce mejor el sistema arterial y se encuentra baja de defensas.</p>
<p>         Cuando comienza la guerra por sacar la cabeza del pozo -y la corrupción es un pozo en el que hay demasiadas cabezas- y se alcanza el clímax de la batalla, todos parecen oír la frase “<em>sálvese el que pueda</em>”, y cada uno huye con presteza y se dispone a aguantar su vela, aunque a algunos no les hayan dado vela ni en su propio entierro.</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p>         Quien ha disparado el fuego amigo, poco interés tenía en salvar al difunto y, sin duda, no había leído a Duque de Rivas, que pone en boca de don Álvaro:</p>
<p>“Con salvarme de la muerte</p>
<p> ¡qué gran daño me habéis hecho!”</p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p>         El enterrador de conmilitones prefiere el refranero, piensa que “a<em>ntes es Dios que todos los Santos</em>” y que “<em>mi mejor amigo es mi bolsill</em>o”; está de acuerdo con el mesonero de “La fuerza del sino” cuando dice:</p>
<p>“Echa un cuarto al cepillo</p>
<p>de las ánimas, mujer;</p>
<p>y el duro véngame a ver;</p>
<p>échamelo en el bolsillo.”</p>
<p>         Y es que si algo parece que no permiten al político, ni amigos ni enemigos, es que quiera parecer más honesto que el resto. Al que pretende destacar, o dejar cierto espacio entre él y el magma pringoso que envuelve casi todo, lo mismo le sacan una foto con narcotraficantes, que le encuentran viajes para ver a una novia, con poca claridad en el pago de los billetes. Sí, parece que hubiera, entre algunos, adicción a la frase: “<em>O jugamos todos en mi equipo o se pincha el balón</em>”. Aunque, afortunadamente, aún quedan jueces que no tienen equipo. Son árbitros.</p>
<p>                                                                    “ALONSO CHÁVARRI”</p>
</body></html>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.larioja.com/plazuela/2014/11/19/fuego-amigo-o-enemigo/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
	<post_id>344</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
