{"id":132,"date":"2008-11-12T19:48:49","date_gmt":"2008-11-12T19:48:49","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=132"},"modified":"2008-11-12T19:48:49","modified_gmt":"2008-11-12T19:48:49","slug":"infancia-y-educacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2008\/11\/12\/infancia-y-educacion\/","title":{"rendered":"INFANCIA Y EDUCACI\u00d3N"},"content":{"rendered":"<p><P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; TEXT-ALIGN: center\" align=center><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt; FONT-FAMILY: Verdana\"><?xml:namespace prefix = o ns = \"urn:schemas-microsoft-com:office:office\" \/><o:p><\/o:p><\/SPAN> <\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-FAMILY: Verdana\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\">         <\/SPAN>Que la infancia, adem\u00e1s de la patria del hombre, es la edad de oro de la libertad, no lo discute nadie, aunque presumo que los ni\u00f1os de ahora disfrutan poco de su libertad. Acabada la jornada escolar, comienza otra de actividades extraescolares: idiomas, bailes, m\u00fasica, deportes\u2026 todo muy organizado y con r\u00edgidos horarios, que abarcan desde la hora de levantarse hasta casi la hora de la cena. Esta rigidez horaria, tambi\u00e9n propiciada por los r\u00edgidos horarios laborales familiares, contrasta con la escasa rigidez en la educaci\u00f3n del ni\u00f1o, a quien suelen permit\u00edrsele toda clase de inconveniencias educativas: mal humor y malos modos, ordenador sin control, propiedad del mando a distancia, cuando no televisi\u00f3n propia, m\u00f3vil personal, preferencias ante adultos, etc.; y, para acabar de arreglarlo, una protecci\u00f3n excesiva, por parte de los padres, y una fe ciega en las palabras del hijo, cuyas versiones de los hechos cotidianos son cre\u00eddas, sin asomo de duda, aunque profesores o cuidadores digan lo contrario.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-FAMILY: Verdana\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\">         <\/SPAN>Llama la atenci\u00f3n, todo esto, porque es justamente lo contrario de lo que ocurr\u00eda en generaciones anteriores, no tan pasadas: el ni\u00f1o sal\u00eda de su corto horario escolar y disfrutaba de juegos, al albur, con sus amigos, en la calle, y s\u00f3lo acud\u00eda a casa para merendar o cenar; por el contrario, las normas de conducta eran r\u00edgidas, la opini\u00f3n de los profesores jam\u00e1s eran puestos en tela de juicio por los padres, y los castigos no eran contados en casa, por los ni\u00f1os, porque se transformaban en pena doble.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-FAMILY: Verdana\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\">         <\/SPAN>Me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n c\u00f3mo los medios daban la noticia de un profesor que se hab\u00eda atrevido, \u00a1hay que ver!, a separar la mesa de una ni\u00f1a de las dem\u00e1s mesas, supongo que harto de que la chiquilla no le permitiera desarrollar su trabajo, y se\u00f1alasen el caso como escandaloso y educativamente inadmisible. Entonces me acord\u00e9 de mis amigos riojanos de infancia: del aquel a quien las monjas quemaron las manos en la estufa, para que se acostumbrase a sufrir las penas del infierno por contar un chiste verde en la capilla; de los que fueron colgados en una percha por enredadores; de los que fueron castigados sin comer por hacer trabacuentas; de los que fueron puestos de rodillas con los brazos en cruz y con libros en sus manos, por no saber la lecci\u00f3n; de los que sufrieron golpes en la cabeza, con el escantill\u00f3n de avellano, por enriagores; de los que\u2026<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-FAMILY: Verdana\"><SPAN style=\"mso-tab-count: 1\">         <\/SPAN>\u00a1Ni tanto ni tan calvo! Aunque, si les digo la verdad, aceptar\u00eda con gusto aquellos castigos y golpes, excesivos y torpes, a cambio de aquella otra libertad de andar a nuestro aire, por andurriales eras y balagueras, de recorrer las orillas del r\u00edo, al acecho de nidos y cangrejos, de correr libres por las calles del pueblo, enviando a Roma los hinques o planeando alguna rabistaca, aprendiendo a vivir, a fin de cuentas. Creo que de eso se trata.<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n<p> <P class=MsoNormal style=\"MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 150%; TEXT-ALIGN: justify\"><SPAN style=\"FONT-SIZE: 11pt; LINE-HEIGHT: 150%; FONT-FAMILY: Verdana\"><SPAN style=\"mso-spacerun: yes\">                                                                <\/SPAN>\u201cALONSO CH\u00c1VARRI\u201d<o:p><\/o:p><\/SPAN><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Que la infancia, adem\u00e1s de la patria del hombre, es la edad de oro de la libertad, no lo discute nadie, aunque presumo que los ni\u00f1os de ahora disfrutan poco de su libertad. 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