{"id":14,"date":"2005-04-06T17:15:27","date_gmt":"2005-04-06T17:15:27","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=14"},"modified":"2005-04-06T17:15:27","modified_gmt":"2005-04-06T17:15:27","slug":"los-pagapisos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2005\/04\/06\/los-pagapisos\/","title":{"rendered":"Los &#039;pagapisos&#039;"},"content":{"rendered":"<p>Hace alg\u00fan tiempo, un amigo me coment\u00f3, o tal vez ley\u00f3 del diario, las quejas de un cincuent\u00f3n, que se designaba a s\u00ed mismo como &#8216;el pagapisos&#8217;. Dec\u00eda el buen hombre: \u00abCuando empec\u00e9 a trabajar ayud\u00e9 a mi padre a pagar su piso, luego tuve que pagar el m\u00edo y, ahora que podr\u00eda vivir bien, tengo que ayudar a pagar los pisos de mis hijos\u00bb. Sin entrar a comentar la desverg\u00fcenza   nacional que supone el precio de la vivienda ni c\u00f3mo se justifica y se consiente que la avaricia de unos pocos hipoteque la vida de la mayor\u00eda -nunca, por cierto, estar\u00e1 mejor usada la palabra hipotecar- s\u00ed voy a hacer una reflexi\u00f3n sobre la generaci\u00f3n que mi amigo llama &#8216;los pagapisos&#8217;.<br \/>\nNo se entender\u00eda la actitud de bueno, tirando a tonto, de este tipo generacional, si no analizamos su infancia. La infancia de los ni\u00f1os nacidos hacia la mitad del siglo XX estuvo caracterizada por la obediencia y la resignaci\u00f3n. Hab\u00eda que obedecer a los padres, a los maestros, al cura y, como dec\u00edan los libros de urbanidad y puede que, incluso, el catecismo, \u00aba todos los mayores en edad, dignidad y gobierno\u00bb; y el incumplimiento de esta norma llevaba aparejado su castigo: el golpe con la regla en los dedos, si la falta era en la escuela, arrodillarse con los brazos en cruz, si el fallo era en la iglesia, el sarmientazo en las pantorrillas, si la desobediencia era a la madre o a la abuela, y, el m\u00e1s temido, la recriminaci\u00f3n paterna cuando el padre tomaba cartas en el asunto por cualquiera de los fallos anteriores -era impensable una desobediencia directa a una orden del padre.<br \/>\nCon dicha iniciaci\u00f3n, no es de extra\u00f1ar que esta generaci\u00f3n, crecida en la obediencia, la resignaci\u00f3n y el palo, haya aceptado con naturalidad su misi\u00f3n de &#8216;pagapisos&#8217;, pues ha sido una generaci\u00f3n marcada por las dictaduras: la dictadura de Franco en lo pol\u00edtico, la dictadura de la Iglesia en las costumbres, la dictadura de los profesores en el aprendizaje, la dictadura de los padres en la juventud y la infancia y, la peor de todas, la dictadura de los hijos, en la madurez, aunque esta dictadura de los hijos bien merecer\u00eda columna aparte. Una generaci\u00f3n acostumbrada a contentar a todo el mundo y a pagar por todos y por todo, \u00bfc\u00f3mo no va a pagar los pisos de los hijos! Y, si se descuida, acabar\u00e1 pagando los pisos de los nietos. Ahora, eso s\u00ed, esta generaci\u00f3n se ha ganado con creces la vida eterna, a pesar de haber pecado un mont\u00f3n, porque, lo que se dice pecar, ha pecado mucho, ha pecado con insistencia, ha pecado con avaricia, ha pecado todo lo que se puede pecar&#8230; pero de tonta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace alg\u00fan tiempo, un amigo me coment\u00f3, o tal vez ley\u00f3 del diario, las quejas de un cincuent\u00f3n, que se designaba a s\u00ed mismo como &#8216;el pagapisos&#8217;. Dec\u00eda el buen hombre: \u00abCuando empec\u00e9 a trabajar ayud\u00e9 a mi padre a pagar su piso, luego tuve que pagar el m\u00edo y, ahora que podr\u00eda vivir bien, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1192,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1192"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}