{"id":247,"date":"2012-04-12T19:42:45","date_gmt":"2012-04-12T18:42:45","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=247"},"modified":"2012-04-12T19:42:45","modified_gmt":"2012-04-12T18:42:45","slug":"semana-santa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2012\/04\/12\/semana-santa\/","title":{"rendered":"SEMANA SANTA"},"content":{"rendered":"<p>La Semana Santasiempre me ha resultado un tiempo de sentimientos encontrados, como suele ser la propia vida. Ya, desde ni\u00f1o, sent\u00eda esa contradicci\u00f3n entre la alegr\u00eda de las vacaciones y la tristeza que envolv\u00eda aquella semana de dolor, de ayunos, abstinencias, colores morados y silencio obligado. Entonces, llegaba al pueblo un padre predicador, experto en adornar sus sermones con un aura de culpabilidad, que se extend\u00eda por los bancos de la iglesia y llenaba de miedo las conciencias infantiles. Eran tiempos oscuros, dominio de las sombras, con los papeles diarios enfermos, en cuarentena obligada, en los que la palabra libertad era indicio de subversi\u00f3n, el cura del pueblo mandaba mucho y consegu\u00eda cerrar los bares, las funciones lit\u00fargicas, procesiones y horas santas llenaban los tres d\u00edas de pasi\u00f3n, s\u00f3lo aliviados por el recitado de alg\u00fan poema, como \u201cLa pedrada\u201d, al paso del \u201cCiomo\u201d, las saetas que cantaban las cuadrillas de mozos, durante la procesi\u00f3n nocturna, y la costumbre de beber vino \u201capa\u00f1ado\u201d en casas y bodegas, ese vino con lim\u00f3n, canela y az\u00facar que muchos llamaban hipocr\u00e1s y que era exclusivo dela Semana Santa; y, como no se pod\u00edan tocar las campanas, durante esos tres d\u00edas, los ni\u00f1os, armados con matracas de madera, recorr\u00edamos las calles, golpeando los martillos contra las tablas de las matracas y gritando \u201ca los pasos toooocan\u2026\u201d o \u201ca misa toooocan\u2026\u201d. Mas volvieron a girar los calendarios, el tiempo inclemente corri\u00f3 veloz, arrastrando en su tic-tac el lubric\u00e1n de acero y llev\u00e1ndose consigo costumbres, tradiciones y personas, hasta transformar las certezas inmutables de la ni\u00f1ez en recuerdos lejanos, en apenas rastros, marcados en los viejos term\u00f3metros de infancia. Los eternos dictadores murieron de vejez; llegaron los nuevos servidores de la patria, con ligeros equipajes de mano y con nuevas ideas; y todo cambi\u00f3. Desaparecieron el color morado de las iglesias, los ayunos y el silencio. El padre predicador, su verbo iracundo, sus frases latinas y su mensaje de miedo se perdi\u00f3 en el camino. La antes impronunciable palabra \u201clibertad\u201d comenz\u00f3 a perder su real significado, como consecuencia del exceso de uso; los bares no volvieron a cerrarse y las procesiones quedaron como fen\u00f3menos televisivos y reclamos para turistas; y los amigos dejaron de venir al pueblo enla Semana Santa, embarcados en esos viajes vacacionales de obligada felicidad. Es ahora, sin embargo, cuando empiezo a encontrar atractivala Semana Santa.La crisis que nos ahoga ha hecho olvidar sus viajes y regresar al pueblo a los fieles amigos de la infancia. Incluso me gusta ver alguna de las pel\u00edculas de romanos y cristianos que, en estas fechas, ponen en televisi\u00f3n; y sentir, sin obligaci\u00f3n, el extra\u00f1o y hondo sentimiento de alguna procesi\u00f3n. Hasta he vuelto a hacer vino \u201capa\u00f1ado\u201d y a compartirlo con los amigos. Y a\u00f1oro el recitado de \u201cLa pedrada\u201d, al paso del Ciomo (Ecce Homo), las saetas que cantaban las cuadrillas de mozos, al paso dela Dolorosa, y el ruido inconfundible de las matracas de martillos antes de gritar \u201ca los pasos toooocan\u2026\u201d. Eso s\u00ed, hay una cosa que no a\u00f1oro: aquel miedo de los tiempos oscuros.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cALONSO CH\u00c1VARRI\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Semana Santasiempre me ha resultado un tiempo de sentimientos encontrados, como suele ser la propia vida. 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