{"id":296,"date":"2013-06-06T13:24:01","date_gmt":"2013-06-06T12:24:01","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=296"},"modified":"2013-06-06T13:24:01","modified_gmt":"2013-06-06T12:24:01","slug":"el-rapto-de-europa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2013\/06\/06\/el-rapto-de-europa\/","title":{"rendered":"EL RAPTO DE EUROPA"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las personas de mi generaci\u00f3n, las que cruzamos con nuestra adolescencia los \u00faltimos estertores del franquismo, aquella adolescencia de mirada gacha y pasito corto, como de perro sin amo en el aguadojo, siempre hab\u00edamos cre\u00eddo que los vientos de Europa eran vientos m\u00e1s amables, como m\u00e1s amables nos parec\u00edan aquellas exuberantes europeas, que llegaban con los primeros bikinis en busca del sol mediterr\u00e1neo; y los libertos paisajes, allende los Pirineos, se nos antojaban arcadias felices y salvaci\u00f3n del esp\u00edritu. Igual que los trenes de nuestra juventud, en aquella primera y dudosa transici\u00f3n, tras la muerte del dictador, llevaban los vagones llenos de avidez, intelectual y no tanto, hacia los cines de Biarritz o Perpignan, donde pod\u00edan verse las pel\u00edculas: \u201cLa naranja mec\u00e1nica\u201d, \u201cEl \u00faltimo tango en Par\u00eds\u201d o \u201cEl imperio de los sentidos\u201d, aqu\u00ed prohibidas mientras se porfiaba por liquidar los anacr\u00f3nicos restos de la infausta censura. Entonces, para muchos espa\u00f1oles, Europa, s\u00ed, era un sue\u00f1o y una aspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pas\u00f3 el tiempo inclemente, que coloca a cada cual en su sitio, y disolvi\u00f3 los sue\u00f1os, devolviendo a su leve condici\u00f3n la ruda y diferente realidad. Las n\u00f3rdicas perdieron su halo de valkirias deseadas, a la vez que perd\u00edan a Olof Palme; los franceses del \u201c<em>siempre nos quedar\u00e1 Par\u00eds<\/em>\u201d muestran su cara m\u00e1s arcaica, embarc\u00e1ndose en pendencias callejeras por los matrimonios homosexuales y haci\u00e9ndonos olvidar que fueron el pa\u00eds del asilo; los alemanes parecen haber descubierto el cuero negro y el l\u00e1tigo, del ama dominante y de la estricta gobernanta, y hacen temblar las econom\u00edas de los pa\u00edses perif\u00e9ricos, como anta\u00f1o hicieron temblar con su paso de la oca, su raza aria, sus \u201c<em>panzer de la muerte<\/em>\u201d y sus hornos crematorios la solidaridad entre los hombres; y Britania, como siempre, ajena a casi todo, conduce por la izquierda, sigue con su libra esterlina y contin\u00faa discutiendo si forma parte\u00a0 o no de Europa; mientras, Gibraltar, Luxemburgo, Suiza, etc., se resisten a dejar el para\u00edso, aunque sea fiscal, y sumirse en el purgatorio o en el infierno en el que penamos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, Europa se nos rompe entre las manos. Esta Europa no es la que antes so\u00f1\u00e1bamos, de vientos amables y libertad del alma; esta Europa es otra m\u00e1s oscura, menos abierta y solidaria, m\u00e1s cainita. Aquella a la que aspir\u00e1bamos nos la han cambiado, nos la han robado, nos la han raptado. Se ha consumado el rapto de Europa.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cALONSO CH\u00c1VARRI\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las personas de mi generaci\u00f3n, las que cruzamos con nuestra adolescencia los \u00faltimos estertores del franquismo, aquella adolescencia de mirada gacha y pasito corto, como de perro sin amo en el aguadojo, siempre hab\u00edamos cre\u00eddo que los vientos de Europa eran vientos m\u00e1s amables, como m\u00e1s amables nos parec\u00edan aquellas exuberantes europeas, que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1192,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1192"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=296"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/296\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}