{"id":337,"date":"2014-09-24T21:58:04","date_gmt":"2014-09-24T20:58:04","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=337"},"modified":"2014-09-24T21:58:04","modified_gmt":"2014-09-24T20:58:04","slug":"los-ladrones-de-san-mateo-y-marcial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2014\/09\/24\/los-ladrones-de-san-mateo-y-marcial\/","title":{"rendered":"LOS LADRONES DE SAN MATEO Y MARCIAL"},"content":{"rendered":"<p align=\"center\"><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 San Mateo golpea, como siempre, la aldaba del oto\u00f1o y trae con \u00e9l su raci\u00f3n de abundancia: es hora de recolectar pimientos, caparrones, melocotones, peras\u2026 y, sobre todo, uvas, que acabar\u00e1n en los modernos dep\u00f3sitos de mosto, pero que nos traer\u00e1n recuerdos de lagares y tinancos, corquetes y comportas, trujales y pellejos de vino; y de ni\u00f1os corriendo y remostando en la cara del amigo o de la mocita un racimo de uvas, a la vez que gritan \u201c<em>el lagarejo, el lagarejo<\/em>\u2026\u201d. S\u00ed, San Mateo nos trae, adem\u00e1s de las fiestas, momentos y recuerdos felices, pues ya se sabe que cualquier tiempo pasado fue mejor, por la evidente raz\u00f3n de que \u00e9ramos m\u00e1s j\u00f3venes; pero la modernidad nos trae, junto al santo y al inicio del oto\u00f1o, viajeros no deseados, ambulantes no queridos, amigos de lo ajeno, que extienden su af\u00e1n por la geograf\u00eda riojana y perturban la vida de sus gentes, sobre todo en los pueblos peque\u00f1os. As\u00ed, es f\u00e1cil observar el temor de los paseantes habituales ante la presencia de coches, ocultos en los recodos de los campos, con ocupantes desconocidos que observan no se sabe qu\u00e9, pero que no es dif\u00edcil de imaginar. Los jubilados, cada vez m\u00e1s, abandonan sus huertecillos, si no est\u00e1n en cercados o cerrados, porque son esquilmados sistem\u00e1ticamente por los amigos de lo ajeno. Los agricultores ya saben que un peque\u00f1o porcentaje de sus fincas de verduras es para estos amigos del hurto, pero llama la atenci\u00f3n que se ceben con los peque\u00f1os huertos familiares. Tambi\u00e9n abundan ambulantes atrevidos con curiosas t\u00e9cnicas de robo; as\u00ed, el vendedor de melones, que no tiene ning\u00fan justificante para la venta y en el que el origen de su mercanc\u00eda se puede imaginar, solicita a unos ancianos permiso para ir al ba\u00f1o de su casa y aprovecha para quedarse con el dinero de la mesilla; y el mismo, u otro, vendedor de melones pide agua a una anciana y consigue, con curiosos subterfugios, cambiarle unos billetes de cincuenta euros por otros falsos. O las chicas for\u00e1neas que suben directamente al piso de unos impedidos y les hallan el dinero y las escasas joyas. Siempre a personas indefensas. Pero el robo m\u00e1s atrevido ocurri\u00f3 en la iglesia del pueblo; lo cometieron dos muchachas, con acento extranjero, a una se\u00f1ora mayor con problemas de movilidad: le preguntaron por la sacrist\u00eda y, en agradecimiento por su amabilidad, le regalaron un escapulario, que intentaron abrochar en su cuello, pero, en vez de eso, le quitaron la medalla de oro de la Virgen y patrona. Todo muy profesional. S\u00ed, San Mateo llega con su cuerno de la abundancia, pero tambi\u00e9n trae consigo esa legi\u00f3n de ladronzuelos, que no tienen empacho en aprovecharse de los m\u00e1s d\u00e9biles. Aunque siempre quedar\u00e1 el consuelo de las palabras del epigrama de Marcial: \u201c<em>Las riquezas que entregues a otros, ser\u00e1n las \u00fanicas que realmente poseer\u00e1s siempre<\/em>\u201d. Claro que lo hermoso ser\u00eda entregarlas, no que te las quiten.<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cALONSO CH\u00c1VARRI\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 &nbsp; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 San Mateo golpea, como siempre, la aldaba del oto\u00f1o y trae con \u00e9l su raci\u00f3n de abundancia: es hora de recolectar pimientos, caparrones, melocotones, peras\u2026 y, sobre todo, uvas, que acabar\u00e1n en los modernos dep\u00f3sitos de mosto, pero que nos traer\u00e1n recuerdos de lagares y tinancos, corquetes y comportas, trujales y pellejos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1192,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/337"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1192"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=337"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/337\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=337"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=337"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=337"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}