{"id":45,"date":"2006-05-31T10:33:54","date_gmt":"2006-05-31T10:33:54","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=45"},"modified":"2006-05-31T10:33:54","modified_gmt":"2006-05-31T10:33:54","slug":"el-barsa-y-hijos-prodigos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2006\/05\/31\/el-barsa-y-hijos-prodigos\/","title":{"rendered":"El Bar\u00e7a y los hijos pr\u00f3digos"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>Los hijos pr\u00f3digos son frecuentes, en estos tiempos de muchos derechos y pocos deberes filiales, y bien conocidos desde la par\u00e1bola de Jes\u00fas. El prototipo parab\u00f3lico es un hijo que exige su herencia, la dilapida en juergas y otros vicios y, despu\u00e9s, es perdonado por su padre, quien le acoge y colma de bienes. Los actuales hijos pr\u00f3digos son aquellos que m\u00e1s disgustos familiares ocasionan y, en injusta reciprocidad, los padres les benefician econ\u00f3micamente y en afecto, respecto a sus hermanos. No hay nada que objetar a estos padres de hijos pr\u00f3digos, pues son due\u00f1os de su afecto y su dinero y pueden donarlos como bien crean, pero s\u00ed son los culpables de buena parte de las ri\u00f1as familiares y peleas entre hermanos.<BR><BR>Hay otros hijos pr\u00f3digos de nuevo cu\u00f1o: los hijos pr\u00f3digos pol\u00edticos, que comparten con los originales la costumbre de dar disgustos al Padre Estado, quien, tambi\u00e9n en injusta reciprocidad, por medio de su Gobierno, les beneficia econ\u00f3micamente y en afecto, respecto a sus hermanos de otras autonom\u00edas. Claro que aqu\u00ed s\u00ed hay algo que objetar, pues la bolsa de los beneficios que se otorgan al pr\u00f3digo no es propiedad estricta del Padre, sino que ha sido generada por todos los hermanos, por lo que las quejas, malestares, ri\u00f1as y futuras peleas est\u00e1n m\u00e1s que justificadas, adem\u00e1s de ser responsabilidad exclusiva del Gobierno de ese Padre Estado; si bien a estos hijos pr\u00f3digos pol\u00edticos ya estamos acostumbrados, pues el Gobierno del Padre suele abusar de su prodigalidad, ya que no siempre pretende la justicia, sino, a veces, su propio inter\u00e9s.<BR><BR>Ahora ha surgido, \u00edntimamente relacionado con el pol\u00edtico, el hijo pr\u00f3digo deportivo, cuyo prototipo es el F\u00fatbol Club Barcelona, quien tambi\u00e9n da disgustos al Padre, permitiendo mostrar profusamente en su estadio carteles con el lema <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>&#8216;Catalonia is not Spain&#8217;<\/SPAN>, o no llevando banderas espa\u00f1olas a la final de la Champions &#8211;entre los jugadores s\u00ed se vieron banderas del mundo, pero no la espa\u00f1ola-. A cambio, como buen Padre de hijo pr\u00f3digo, recompensa al club con la presencia, en esa final, de los Reyes, el presidente del Gobierno, etc., etc., y un enorme despliegue nacional de medios para seguir las celebraciones, cosa, que yo recuerde, nunca ocurrida en otras finales, ni, incluso, en las jugadas por el club europeo ganador por excelencia; las recompensas en favores deportivos, de las que tanto habla la prensa \u00faltimamente, no las considero, pues su origen puede no proceder de la prodigalidad del Padre.<BR><BR>Los padres de hijos pr\u00f3digos, adem\u00e1s de culpables de querellas internas, siempre me han parecido tremendamente injustos. Y muy poco inteligentes. O quiz\u00e1 demasiado.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hijos pr\u00f3digos son frecuentes, en estos tiempos de muchos derechos y pocos deberes filiales, y bien conocidos desde la par\u00e1bola de Jes\u00fas. El prototipo parab\u00f3lico es un hijo que exige su herencia, la dilapida en juergas y otros vicios y, despu\u00e9s, es perdonado por su padre, quien le acoge y colma de bienes. Los [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1192,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1192"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}