{"id":61,"date":"2006-10-18T09:53:07","date_gmt":"2006-10-18T09:53:07","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=61"},"modified":"2006-10-18T09:53:07","modified_gmt":"2006-10-18T09:53:07","slug":"la-nueva-pobreza-solemnidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2006\/10\/18\/la-nueva-pobreza-solemnidad\/","title":{"rendered":"La nueva pobreza de solemnidad"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>Si hay una imagen que permanece, en la oculta retina de la memoria, de aquella ni\u00f1ez desabrigada en los valles y montes riojanos, cuando la felicidad infantil romp\u00eda la obligada tristeza de una Espa\u00f1a negra, es la imagen de los pobres, vestidos con harapos, que caminaban por trochas y veredas, de pueblo en pueblo, con su andar cansino y reum\u00e1tico, y ped\u00edan por las puertas. <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>&#8216;Una limosnita, por amor de Dios&#8217;<\/SPAN> era su canto, su verg\u00fcenza; aquel <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>&#8216;Dios se lo pague&#8217;<\/SPAN>, su castigo, mientras hac\u00edan adem\u00e1n, segado por la artrosis, de amenazar con piedras imaginarias a dientes y ladridos de los perros. Siempre me intrig\u00f3 c\u00f3mo distingu\u00edan los perros, a la hora de ladrar, a los pobres del saco de otros hombres con saco, a quienes no ladraban. Entonces, llegaban caravanas de h\u00fangaros, huidos de odios y de guerras, que ataban animales a los ejes de tartanillas breves y carros desvencijados; y cuadrillas de gitanos, que se acomodaban bajo el puente, lanzaban su mensaje, al grito de <SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>&#8216;Esta\u00f1ador, parag\u00fcero &#8216;<\/SPAN> y siempre estaban dispuestos a hacer trato con sus burros. Tambi\u00e9n ped\u00eda la Faustina, mujer joven y envejecida, que golpeaba las aldabas, antes de gastarse las monedas en vino y dormitar en los pajares. Sin embargo, el pobre por excelencia era Agust\u00edn, con su vieja boina encasquetada, hasta taparle las orejas; su cara era una m\u00e1scara perpetua de holl\u00edn con desconsuelo, de tristeza. S\u00f3lo vieron su risa mis seis a\u00f1os, sus negruras y huecos de la enc\u00eda, cuando sentados \u00e9l y las lentejas -colaci\u00f3n de cuaresma en aquel viernes- llen\u00e9 de vino tinto el frasco azul, vac\u00edo de colonia, y lo ocult\u00f3, contento, en los rotos del abrigo. Tal vez lleg\u00f3 a pensar, s\u00f3lo un instante, que pudo amar la vida sin reservas.<BR><BR>Llev\u00e1bamos a\u00f1os olvidados de los pobres &#8211;<SPAN class=span-SAP id=ITALICAXXXX>homeless<\/SPAN> les llamaban \u00faltimamente, y ten\u00edan dormitorio en asilos y comida en Cocinas Econ\u00f3micas- pero han ido regresando poco a poco; pueblan bancos nocturnos en los parques, portales de comercios y rellanos de cajeros, en los otros bancos, donde el olor del dinero se percibe tras la puerta. Quiz\u00e1s hayan llegado con la inmigraci\u00f3n o, tal vez, sean consecuencia de ella, no lo s\u00e9, pero algo marcha mal en esta Espa\u00f1a de pelotazos millonarios y fortunas especulativas, si se nos devuelve a la &#8216;Misericordia&#8217; de Gald\u00f3s y a los viejos pobres de aquel lubric\u00e1n de acero de los a\u00f1os m\u00e1s oscuros.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si hay una imagen que permanece, en la oculta retina de la memoria, de aquella ni\u00f1ez desabrigada en los valles y montes riojanos, cuando la felicidad infantil romp\u00eda la obligada tristeza de una Espa\u00f1a negra, es la imagen de los pobres, vestidos con harapos, que caminaban por trochas y veredas, de pueblo en pueblo, con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1192,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1192"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}