{"id":67,"date":"2006-12-27T10:02:15","date_gmt":"2006-12-27T10:02:15","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/?p=67"},"modified":"2006-12-27T10:02:15","modified_gmt":"2006-12-27T10:02:15","slug":"el-espiritu-d-optimo-cuento-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.larioja.com\/plazuela\/2006\/12\/27\/el-espiritu-d-optimo-cuento-navidad\/","title":{"rendered":"El esp\u00edritu de D. \u00d3ptimo (cuento de Navidad)"},"content":{"rendered":"<p><DIV class=p-SAP id=story-texto>D. \u00d3ptimo entra en su lujosa oficina de m\u00e1rmol y metacrilato, que ocupa toda la planta baja de un edificio emblem\u00e1tico en la calle principal. Las \u00faltimas tecnolog\u00edas proyectan un complejo residencial virtual, de pr\u00f3xima construcci\u00f3n, llamado<EM> &#8216;El jard\u00edn de los dioses&#8217;. <\/EM>Deja su abrigo de piel y cachemir en el perchero de dise\u00f1o, y dice a su secretaria:<BR><BR>-Vanesa, \u00bfhas recogido mi encargo de ayer? Es muy importante.<BR><BR>-S\u00ed, D. \u00d3ptimo, lo tiene en su despacho. Es un paquete verde. El jefe de personal lo espera all\u00ed, para preparar el trabajo de la semana.<BR><BR>D. \u00d3ptimo entra en el amplio despacho, decorado en maderas nobles, y se dirige a Jacinto, su mano derecha en el grupo inmobiliario:<BR><BR>-\u00bfQu\u00e9 tenemos de nuevo, Jacinto?<BR><BR>-Problemas, D. \u00d3ptimo, problemas: los soladores no quieren hacer horas extras en Navidad; y los peones se niegan a trabajar los festivos.<BR><BR>-Mejor, que se vayan -contesta el due\u00f1o- el tipo de contrato, que tienen firmado, podemos rescindirlo en cualquier momento, sin costo. Contrata al grupo de marroqu\u00edes, los que trabajan a mitad de precio. En cuanto a los peones, dales el finiquito y llama a esos senegaleses, pero ya sabes, haz contrato s\u00f3lo a tres o cuatro, los dem\u00e1s: lo de siempre; como estos negros parecen todos iguales, si hay alg\u00fan problema con los inspectores, lo podemos apa\u00f1ar. Esto nos va a ahorrar una pasta.<BR><BR>-Otra cosa, D. \u00d3ptimo, el aislamiento t\u00e9rmico de los pisos de protecci\u00f3n va a salir m\u00e1s caro de lo previsto.<BR><BR>-\u00a1No me fastidies, Jacinto, que eso no se ve! Mete cualquier cosa, o no metas nada, que, cuando quieran darse cuenta, ya no ser\u00e1 nuestro. Adem\u00e1s, no van a picar la pared, para ver el tipo de aislamiento. \u00bfC\u00f3mo va el asunto de los ochocientos adosados al pie del monte?<BR><BR>-Bien, ya est\u00e1n convencidos los due\u00f1os de los terrenos; lo compraremos a precio r\u00fastico. \u00a1Una ganga!<BR><BR>-En cuanto firmen -dijo satisfecho D. \u00d3ptimo- avisar\u00e9, para que recalifiquen los terrenos. Despu\u00e9s de pagar los porcentajes, ganaremos un dos mil por cien. \u00a1Trabajar en los pueblos es un negocio redondo!<BR><BR>D. \u00d3ptimo sale con el paquete verde bajo el brazo y se dirige hacia su mansi\u00f3n. Al llegar, abre la puerta y grita contento:<BR><BR>-\u00a1Luisito, hijo! \u00a1Luisito! \u00a1Mira qu\u00e9 regalo te he tra\u00eddo!<BR><BR>Luisito coge el paquete, lo abre y aparece el gordo barbudo, vestido de rojo, el de los renos, ese que aparece en las pel\u00edculas americanas.<BR><BR>-Cuelga a Pap\u00e1 Noel en la terraza, Luisito; hay que recuperar el esp\u00edritu de la Navidad.<BR><BR>D. \u00d3ptimo Especulador enciende un puro, satisfecho, mientras Luisito se dirige, con desgana, hacia la terraza; el ni\u00f1o piensa en que no le gusta aquel gordo escalabalcones, que \u00e9l prefiere a Baltasar. Con el camello.<\/DIV><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>D. \u00d3ptimo entra en su lujosa oficina de m\u00e1rmol y metacrilato, que ocupa toda la planta baja de un edificio emblem\u00e1tico en la calle principal. Las \u00faltimas tecnolog\u00edas proyectan un complejo residencial virtual, de pr\u00f3xima construcci\u00f3n, llamado &#8216;El jard\u00edn de los dioses&#8217;. 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