Así funciona la “nueva” redacción de El País

Aunque sea desde la distancia,  es interesante seguir lo que pasa en Huesca: El Congreso de Periodismo Digital reúne allí a las mejores cabezas del gremio. Se están oyendo cosas interesantes.

Un ejemplo: (Gumer)Sindo Lafuente, responsable de la web de El País explica en 1.43 la filosofía de la redacción del medio, un medio que piensa primero en digital y luego en papel.

 

 

Nunca he visto funcionar a esa redacción, y sé bien qué diferencia hay muchas veces entre las palabras y los hechos. Pero si es así, diría lo mismo que mi hijo delante del escaparate de una juguetería: “Me lo pido“.

Oh, shit

Estando las cosas como están, conviene echarle un poco de humor al asunto. Más que conviene: es imprescindible. (La otra opción es ir a la tienda a por un Magnum 357).

Ahí va un post que me ha hecho reir y pensar a la vez. Es de Mark Potts (un histórico del periodismo en internet, si es que el adjetivo ‘histórico’ se aplica ya a esto) que hace una cronología del pensamiento de los periódicos con esto del internet.

  • 1995: ¿Eso de internet? Una moda. Los radioaficionados de los 90
  • 1998: Esto… a ver si hemos perdido el barco de internet…
  • 2000: ¡Ja! ¡Teníamos razón! ¡Sólo era una moda! ¡Uf, todo marcha bien!
  • 2005: ¿Son los periódicos o no un gran negocio? ¿Eh?
  • 2008: Oh. Mierda.
  • 2012: ¡Ayuda! ¡Haremos lo que sea que nos digáis! ¡Pero haced que esto pare!

Y como el mismo Potts apostilla: “No va a parar, por supuesto”.

Su conclusión es menos humorística, me temo: “A menos que rompamos este ciclo de ingenuidad, arrogancia y miedo, y pronto, la próxima entrada de mi cronología podría ser R.I.P.

Esperemos que no.

Cautivo y desarmado: Y lo que queda, ¿qué?

El domingo tendremos estación. No habrá inauguración con banderolas, cintas ni placas, y los políticos riojanos andan un pelín mosqueados con ello, pero a mí básicamente me importa un comino. Lo importante es que vengan trenes, y el hecho de quién se lleva los honores es cosa que, en realidad, no merece mayor detenimiento.
A mí en todo este asunto me interesa, y me preocupa, otra cosa. El soterramiento, la gran obra del siglo en esta ciudad (vale, no era difícil) está en marcha. Al menos la primera fase. Pero queda por delante tanto, y son tantas las incógnitas, que uno no sabe si alegrarse o asustarse.


Dentro de una semana la Sociedad del Soterramiento será monocolor: las tres administraciones que la componen estarán gobernadas por el mismo partido. Eso significa que, al menos por ahora, no habrá excusas ni politiqueo: a los gobernantes del PP les queda por delante la labor de explicarnos qué va a pasar con el resto del soterramiento. O sea: si, como parece, la cosa está parada. Si se están dando pasos. Si hay dinero o no hay dinero. Si, en fin, el soterramiento se va a quedar en estación soterrada.
También deberán decir clarito qué pasa con la estación de autobuses. El proyecto, tal y como está, cojea. Falta poner negro sobre blanco quién pagará la otra pata de la estación, y ya no valen enfrentamientos partidistas, que si tú que si yo.
Los trenes paran ya en la nueva estación, eso es algo como para alegrarse. Pero de nuestros gobernantes debe esperarse un poco más de claridad: la ciudad que estrena estación debe saber si tendrá que esperar otros cincuenta años para ver desaparecer todas las vías.

 

(Columna en larioja.com)

En Francia tiran el papel

Así están las cosas en Francia: los periódicos, por los suelos. La imagen es de una protesta de trabajadores del diario France Soir, que tomaron las oficinas del periódico, tirando por los suelos miles de ejemplares. ¿El motivo? Que una de las cabeceras otrora emblemáticas (llegó a vender 1,5 millones de ejemplares en los 60) deja su edición papel para ser, desde ahora, únicamente digital.

Que los periódicos franceses estén mal no es novedad. De hecho, tal y como está el patio, la novedad sería que no lo estuvieran. Pero Francia tiene sus propios problemas, que pueden servir de lección a los demás.

Por ejemplo, no ha sido raro ver a los editores de los diarios pedir ayudas institucionales a la prensa, tomando como modelo las francesas. Lo que pasa en el país vecino (que el año que viene dedicará unos 600 millones de euros públicos a ayudar a sus periódicos) aclara que ésa no es precisamente una solución a prueba de bombas. Las empresas agradecerían las ayudas, pero si piensan que ésa es la solución, pisan terrenos muy resbaladizos.

Por ahora, veremos cómo una gran cabecera europea se queda en edición digital. El corolario es el despido de un centenar de periodistas. Pero será interesante observar si un cabecera con tanto nombre tiene futuro olvidándose del papel. Lo cual viene a ser como ver una película de terror: ahí está el escenario futurible que uno quisiera no ver… pero que ve.

 

 

Lo que los periódicos sabemos (y que nos gustaría no saber)

Me acabo de encontrar con un artículo que hace ya meses tenía archivado en “leer luego”, esa carpeta habitualmente llena de cosas destinadas a no ser leída nunca. (¿Quizá debería cambiarle el nombre a “tirar luego”?). El caso es que, esta vez, efectivamente he decidido leerlo.

Se trata de un artículo que escribió en mayo Jeff Jarvis. Si no lo conocéis, ya tardáis: es uno de los gurús del nuevo periodismo, bastante radical en sus opiniones sobre el futuro de la prensa, siempre provocativo pero muy a menudo acertado.

Vale. El artículo en cuestión se titulaba “Duras lecciones económicas para las noticias“, y no tiene desperdicio.  Básicamente es un compendio de todo aquello que no nos gusta saber en este negocio del periodismo en crisis, pero que sabemos. Y que nos llevan a donde nos llevan: un lugar oscuro y en el que hace frío.

Ahí van algunas de esas “lecciones”. Se puede estar de acuerdo o no con ellas (yo no estoy de acuerdo con muchas), pero en todas merece la pena reflexionar un poco.

EL MODELO DE NEGOCIO

  • La tradición no es un modelo de negocio: el pasado no es una guía fiable
  • “Debería” no es un modelo de negocio: Nadie “debería” comprar tu producto
  • “Quiero” no es un modelo de negocio: A nadie le importa una mierda lo que tú quieres.
  • La virtud no es un modelo de negocio: Que lo hagas bien no significa que merezcas que alguien pague por ello
  • Nada es gratis: el dinero del Gobierno trae cadenas.
  • A nadie le importa lo que te gastes: que las noticias sean caras de producir es irrelevante para el mercado
  • La ley de la jungla de internet: Si alguien puede hacer lo que tú haces más barato, mejor y más rápido, lo hará

CÓMO ES LA REALIDAD DE LA PRENSA

  • La circulación seguirá cayendo: Nadie puede dudarlo
  • Recortar costes reduce la calidad, lo cual reducirá la circulación, lo que reducirá el beneficio: un círculo vicioso imparable.
  • La competencia low-cost y la abundancia seguirá reduciendo el precio de la publicidad
  • Los clasificados (vivienda, coches, empleo) serán cada vez más autosuficientes: Cada vez necesita menos intermediarios (periódicos)
  • Se acerca un barranco: cuando la circulación ya no sea suficiente com para justificar que la gente se siga anunciando.
  • No merece la pena mantener algunos lectores: Un periódico americano liquidó  sus cuadros bursátiles, ahorró 1 millón de dólares y perdió… 12 suscriptores. O sea que pagaba 83.000 dólares por cada uno de esos suscriptores
  • Cuando los costes fijos se recorten al máximo, volverán a subir. Sólo recortar no es una estrategia de negocio.
  • “El modelo de los periódicos está estropeado, y no se puede arreglar”. La cita es de John Paton

 

LAS REGLAS DE LO DIGITAL

 

  • Las ventas locales son el desafío clave.
  • Siempre habrá competidores nuevos
  • Ya no controlas el mercado. Sólo eres parte de un ecosistema.
  • La abundancia hará bajar los precios más en digital que en el papel. Es la lección que enseña Google
  • La cuestión de si se debe cobrar en las webs de los periódicos va de si es el mejor modo de hacer la mayor cantidad de dinero. No es una cuestión religiosa, sino de números, si la suscripción compensa la caída de anuncios, si uno puede afrontar perder audiencia y crecimiento, cuáles son los costes que uno puede pagar.

 

LAS OPORTUNIDADES

 

  • Las ventas locales son el desafío clave. Una respuesta puede ser producir servicios para negocios locales (en todas las plataformas, no sólo la tuya: ayudarles con Google, Facebook, Twitter…) La clave será mantener bajos los costes de ventas y producción.
  • Hay un gran potencial en aumentar la participación
  • Los periodistas sólo deberían hacer aquello en lo que son más valiosos. No es contarle a la gente lo que ya sabe. No es ejercitar su ego. No es producción. Es “reportear”, explicar, organizar, enseñar. Haz lo que haces mejor, y enlaza el resto.

 

Algunas son difíciles de tragar, otra son inevitables (aunque desagradables). Merece la pena leer con atención el artículo original.

Cautivo y desarmado: Justicia para ricos

Yo quiero ser rico. Como todos, claro. Más detalles: yo quiero ser rico en España. Que, se mire por donde se mire, es un chollo del tamaño del peñón de Gibraltar.

Si uno es rico en España, además de las prebendas que tiene ser rico en cualquier parte del mundo tiene otras propias. Por ejemplo, con la suficiente cantidad de dinerito y presión política, uno puede hacer lo que le salga de los éstos sabiendo que, si llega la Justicia, llegará tarde y bien (para usted). Y si pasa algo… siempre queda una salida.

El Gobierno de España, ese pedazo de consejo de ministros socialista en huida, ha firmado en las últimas semanas tres indultos como tres soles. El primero fue, hace ya unos días, a favor de don Alfredo Sáenz, consejero delegado de Banesto. Un señor con muchas perras en su mano, que no debería estar haciendo ese trabajo porque, como delincuente condenado, no cumple los requisitos de honorabilidad que exige el Banco de España.

Hasta que Zapatero firmó, y punto pelota: una multa de 144.000 euros, y a casa. La multa parecería fuerte si no fuera por un detalle: Sáenz cobra 9 millones al año.

Ayer, otro indulto parecido. Dos ejecutivos de Azucarera Ebro, Guillermo D’Auberade y Fernando Pérez López, defraudaron 27 millones en impuestos. Fueron condenados a 9 años y medio de cárcel y 10 millones de euros de multa. Lo cual ya está bien como condena… hasta que firmó Zapatero.

Ahora no pisarán la cárcel, y la multa se ha quedado en unos ridículos 79.000 euros. Baratito para la cantidad defraudada, ¿verdad?

Una vergüenza. Un asco. De verdad, quiero ser rico.

(Columna en larioja.com)

El Top 10 de Facebook en España en 2011

La red de redes (que no es internet, sino Facebook) tiene ya su lista de los temas más populares en España en el 2011. En la lista (no muy desarrollada en lo español, es cierto )no se dan muchos detalles, pero en realidad no hay demasiadas sorpresas entre el Top 10.

Ahí va la lista, por orden:

  1. Indignados
  2. Pepinos
  3. Privacidad
  4. Amy Winehouse
  5. 20n
  6. Hackers
  7. Anonymous
  8. Democracia
  9. Blackberry
  10. Impuesto
La lista global (o sea, casi americana) está bastante más detallada, especificando personajes, músicos, artículos… Pero Facebook no llega con ese nivel de detalle a los datos españoles.
Hay, sin embargo, una cosa curiosa: los clubes deportivos más mencionados a nivel mundial son, por ese orden, el Barça y el Madrid. Y los deportistas más mencionados, Messi y Cristiano Ronaldo.

¿Periodista buscando trabajo? Muestra lo que eres capaz de hacer

Ahora mismo, y salvo excepciones suertudas, todos en esta profesión estamos como Luis Aragonés en Alemania. Nerviositos, por decirlo suavemente. No es que estemos mandando currículos (algunos porque no imaginamos un mejor sitio para estar y otros porque, al fin y al cabo, ¿dónde mandarlos?) pero todos sentimos que el suelo se mueve, o al menos tiembla, bajo nuestros pies.

Viene al pelo un nuevo servicio en internet que he visto en 10.000 Words. Se llama cuttings.me, y es básicamente una forma rápida e hiper-sencilla de reunir lo mejor de tu trabajo de manera que sea intuitivo y fácil hacerse una idea sobre lo que has hecho en tu carrera.

Todo es hiper-sencillo. Darse de alta (gratis) en un paso, incluir noticias vía enlace o vía-PDF, y publicarlo en un formato simple y muy intuitivo. Y voilá (o sea, vualá): un currículum como debería ser el de todo periodista.

Es decir, nada de “nivel de inglés medio” ni “vehículo propio”, sino tus trabajos. Lo que eres capaz de hacer, aquello por lo que alguien debería pensarse lo de contratarte.

Mola, ¿no?

 

 

Un “periodista” a 0,75 €

Ha sido el tema del fin de semana. El viernes una periodista denunciaba la oferta laboral que había recibido a través de Infoempleo: un “contrato” para escribir artículos ¡a 0,75€ la pieza! Además, debían ser artículos de 800 caracteres, y “sujetos a unos términos de calidad”.

La oferta pasaba de kafkiana, claro: el pago se efectuaría sólo si el redactor llegaba a 300 euros al mes, y si no, se acumularía para el “mes/meses siguiente/s”. Tirándome sobre la calculadora, me sale que para llegar a esos 300 pavos habría que escribir… 12 artículos al día. Eso currando sábados y domingos, claro.

La cosa, extendida por Twitter bajo el hashtag #gratisnotrabajo, ha hecho una enorme fortuna durante el fin de semana, TT y bien alto.

La cuestión es como poco, curiosa. La empresa responsable de semejante ofertón laboral es, según el PDF que la periodista hizo circular, una distribuidora de pequeños regalos de boda y celebración con base en Puerto Real.

 

Y ahí es donde el asunto se pone chusco chumbero. ¿Para qué quiere un periodista una empresa que vende pashminas de colores a 1,50 o jabones de pétalos de rosa a 0,35?

La respuesta está en el cuarto punto del PDF: El trabajo consiste en

hablar de nosotros y nuestros artículos, promociones, productos etc.. siempre favorablemente y de manera positiva en foros, directorios de artículos, directorios web, redes sociales etc.

O sea. A 0,75 la pieza, el periodista desesperado que se amarre durante todo el día al ordenador (que debe comprarse él, claro) deberá trampear en redes sociales y foros, recomendando chorradicas para regalar a los invitados, haciendo esa labor de lametriz por las que las mujeres de la mala vida cobran bastante más de 0,75.

No sé qué es más degradante, si el precio o el asunto. Todas las profesiones llevan lo suyo en esta temporada de vacas flacas, pero la nuestra sufre más porque siempre hemos tenido en mente el modelo perfecto de lo que deberíamos ser y no somos.

Novodistribuciones S.L. ha tenido una virtud: enseñarnos el futuro imperfecto en el que, desprovisto de toda dignidad y estima, el periodista se convierta en un juntaletras condenado a mentir por las redes a cambio de una limosna.

Un consuelo, al menos: ese futuro esta escrito (y en PDF) pero no es inexorable. Estamos aquí, y seguimos vivos. Y podemos hacer algo más que recomendar puros de chocolate para la comunión del niño.

John Paton: ¿El hombre que tiene la respuesta?

Leo con (mucho) interés un artículo del NYT glosando la carrera de John Paton, jefe desde hace unos meses de una de las principales cadenas de periódicos americanas, Media News.

Paton está levantando interés en el mundillo por una sencilla razón: parece que lo que hace funciona. O sea: los negocios que dirige está girando sus perspectivas de negativas a positivas. “El apostol digital de los periódicos”, como le llama el NYT, ha hecho que los beneficios suban (o las pérdidas decaigan) allí donde es posible.

Y ¿cuál es su receta? El artículo cuenta una reunión de Paton con sus ejecutivos, en la que les cuenta su programa. Y cuenta la reacción de éstos: sorpresa, porque… no había nada nuevo. O sea, la música es la de siempre (externalización de casi todas las operaciones que no sean editoriales o de venta, recorte de gastos incluyendo despidos, énfasis en las ventas digitales, usar las relaciones con la comunidad para proveer contenidos…).

Nada raro, nada nuevo. Es parte, como reconoce el artículo, de la retórica de los editores en estos tiempos. “Todo el mundo puede hacer lo que él dice“, reconoce un ejecutivo.

Excepto que, como dice el artículo, “pocos lo hacen“. En estos tiempos, la diferencia entre lo que se hace y lo que se dice que se debería hacer en esta industria es crecientemente grande. Y es uno de los principales problemas del negocio: cuando todos (o muchos) son conscientes de lo que habría que hacer… pero pocos lo hacen.

Del artículo se pueden deducir algunas de las ‘Paton-máximas”.

  • La transformación real sólo ocurrirán si la industria está preparada para “dejar de escuchar a la gente de los periódicos“.
  •  El negocio de los periódicos no soportará su actual estructura de costes durante mucho más.
  • Nuevas formas: Proporcionar una cámara Flip a todos los redactores del Journal egister; crear una cafetería abierta en el periódico; librarse del software de edición obsoleto en favor de herramientas gratis y basadas en la web; financiar un laboratorio de innovación entre los empleados; firmar acuerdos de colaboración con compañías web para proporcionar noticias e información.
  • Su modelo de contenido:  un tercio de las noticias serían noticias locales producidas por periodistas profesionales; un tercio lelgaría de los lectores y la comunidad; el otro tercio, sería contenido agregado (enlaces, agencias).
  • Una visión del final inevitable: para muchos diarios no tendrá sentido mantener una edición en papel diaria. Algunos se convertirán en semanarios, o ne periódicos de tres días por semana. Y algunos simplemente dejarán de publicar en papel.

 

¿Tiene John Paton la respuesta? Por ahora, basta con decir que tiene una respuesta. Y que no parece irle mal.

  

(Nota: Este post, como los anteriores y los siguientes, llega con retraso. Como el blog ha estado en pausa durante unos meses -cosa que prometo solucionar- no quería dejarme por contar algunas cosas que han pasado durante ese tiempo. Así que las publico con la fecha en que ocurrieron, aunque en realidad escribo a principios de diciembre. Por comentarlo)

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