Hoy quiero hacer un guiño a una persona muy especial. Se trata de la mamá de Golfo. Una persona maravillosa que se fijó en nuestro Golfito y decidió darle un hogar definitivo al lado de su familia. De vez en cuando me cuenta cómo van las cosas y las travesuras que prepara Golfo. Este post está dedicado a todas las personas amantes de los gatos que, seguro que lo entenderán a
14:15. Llego a casa azotada, como de costumbre. Abro la puerta de casa y mientras observo a Pepe está tirado panza arriba en el suelo como siempre, Golfo intenta fugarse al piso de arriba, como siempre..
14:20. Me voy a la habitación, donde por supuesto Golfo ya me está esperando, me descalzo y me cambio de ropa. Y le achucho un poco. Pepe sigue tirado en el suelo esperando que a la vuelta le haga la caricia de rigor.
14:30. Golfo se adelanta a mí y me espera en la cocina, ansioso para observar lo que voy a hacer para comer. Mmm pechugas de pollo a la plancha con ensaladita. Pepe nos observa desde la distancia subido en la mesa.
14:35. Pongo la sartén a calentar con un poco de aceite. Bajo a Golfo de
15:00. Me voy al comedor donde por supuesto y cómo no, Golfo me espera sentado en
15:10 Suena el móvil. Es María, que va ha hacer un pedido a zooplus, por si tengo algo para aprovechar los portes… de repente veo pasar a Golfo con una pechuga de pollo en la boca, casi tan grande como él, corriendo como alma que lleva el diablo, y gruñendo.. Pepe le persigue y le bufa! Me da la risa (mucha) y mecaguntó, también. Me despido de María, que también se ríe y voy a la caza de Golfo y la pechuga de pollo.
15:30 Tras varias carreras fallidas mías y de Pepe, cierro todas las habitaciones donde Golfo y la pechuga puedan entrar y le arrincono, me acerco a él, y me bufa (con la boca llena, olé), traducción del bufido “ni de coña te la doy”, miro a Pepe que también le bufa, y decido que separo a Pepe en otro sitio. Cojo una toalla del baño y se la echo por encima a Golfito, le sujeto bien y mientras casi parece que le estoy matando 😉 le intento quitar el pollo, que no suelta.. ni de coña!, le recorto con la mano la pechuga de pollo sobrante, porque no la suelta.. y le dejo sólo el trozo que tiene en
15:45 Golfo me llama para que le abra (ya no bufa ni gruñe el jodío, utiliza su maullidito tierno.. ), no le abro. Me lavo los dientes, recojo, me cambio y me calzo y le abro justo antes de irme. Castigao!.
Jodíos minines! Jeje..