Ahora que en verano abundan los cachorros, no me gustaría olvidar a todos los perros adultos que siguen necesitando un hogar. Adoptar un perro adulto tiene sus ventajas. Por lo general, los perros adultos se adaptan rápidamente a su nuevo hogar y a su nueva familia. No es cierto que les cueste mucho más aprender. Les cuesta un poco más que a los cachorros modificar algunos de sus comportamientos, pero con paciencia, comprensión y una dedicación adecuada, es posible corregir casi cualquier tipo de problema que pueda surgir. Ni la edad, ni las experiencias traumáticas del perro, ni su anterior vida conocida o no, son impedimentos para que el perro se adapte bien a su nueva familia.
El cambio de hábitat produce, inicialmente, desorientación, ansiedad y estrés al perro adulto. Los primeros días se encuentra desubicado y extraño; En definitiva, necesita un período de adaptación.
Va a pasar los primeros días reconociendo su nuevo territorio, las estancias, la zona por donde salís a pasear… olfateándolo todo y manteniéndose a la expectativa. Si aprecias que está distante, no quiere decir que el perro esté triste, ni que sea un perro aburrido, ni tímido, ni poco cariñoso. Simplemente se está aclimatando a su nuevo hogar y a su nueva familia. En una semana o dos estará adaptado y la mayoría de veces, sin problema alguno.
La protagonista de hoy es Mel una preciosa braco alemana de dos años de edad. Yo he tenido oportunidad de conocerla y además de guapa, es cariñosa y sociable con todo el mundo. Es obediente aunque, como todos los perros de esta raza, necesita buenos paseos y ejercicio. Si quieres adoptar a Mel, contacta con animalesrioja@gmail.com


