Blogs

Nuria Alonso

Esfera de cristal

Un puente con golpes

Tengo la costumbre de vender siempre las bondades de La Rioja. Quizás no gocemos de los paisajes más bellos, pero me enorgullece nuestro talante, nuestra hospitalidad, nuestra gastronomía, nuestra forma de ser…, todo. Sin embargo, hay veces que una está mejor calladita. Verán.

Una amiga se acercó este puente a conocer nuestra tierra y sus tan cacareadas (por mí) virtudes. Pero no todo resultó como esperábamos. El primer golpe llegó con la rancia estación de autobuses que nos gastamos en Logroño. Le expliqué con sonrojo que estábamos por cambiarla en breve. Se lo creyó a duras penas.
El segundo guantazo, el de verdad, nos lo propinaron en la calle San Juan. Tiene su mérito la empleada del bar (entiendo que un propietario jamás trataría así a un cliente) que hizo lo posible por ahuyentarnos. De mil maneras.

Empezó ignorándonos un buen rato, aunque el local estaba casi vacío. Ni se inmutó cuando nos vio aparecer y ni siquiera cuando carraspeamos sonoramente se dio por enterada. No era personal: otra pareja salió como entró pero de peor humor.

El despropósito continuó cuando le preguntamos por el pincho estrella: «No tenemos ninguna especialidad», espetó de mala leche. Y fue peor cuando le invitamos a que nos sugiriera alguno especial: «Es que no sé lo que os gusta».

Mi invitada me interrogó en silencio, como preguntando si yo había tenido algún altercado previo que explicara tan desagradable comportamiento. Sin polemizar, nos fuimos. Luego (tampoco era difícil), la cosa mejoró. Otros muchos enmendaron la plana. Y cuando, ya saciadas, comentamos el numerito, mi invitada soltó: «Mira, si por esa experiencia fuera, no volvería a Logroño en mi vida». Y, ¿saben qué? Yo tampoco.

Temas

Sobre el autor

Es periodista de Diario LA RIOJA desde el 2004. Ha cubierto información local, deportiva y cultural. En la actualidad es editora de la sección de Culturas y Sociedad y Edición.


febrero 2019
MTWTFSS
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
25262728