Las obras siempre provocan quejas y las grandes obras… grandes quejas. Las protestas, siempre proporcionales al tamaño de las zanjas, llegan al mismo tiempo que palas excavadoras y martillos neumáticos, y se van justo cuando éstas y otras máquinas desaparecen del paisaje urbano.
Y es que cualquier actuación urbanística en la vía pública acarrea opiniones a favor y en contra independientemente de su necesidad o no. Por lo que a mi respecta, generalmente aplaudo toda obra pensada para primar al peatón en detrimento del vehículo privado.
Tal sería el caso del proyecto de reforma de la avenida de Burgos, una intervención necesaria en pro de que la citada vía de entrada y salida ‘oeste’ de la capital riojana haga honor a su denominación, es decir, pueda ser considerada precisamente eso: una avenida.
Y es que se da la circunstancia de que la misma lleva años sin aceras, intransitable, insegura, tomada por el tráfico y, curiosamente, repleta de concesionarios… Cruz para los conductores y martirio para los vecinos, que llevan legislaturas reivindicando su espacio.
Algo similar sucede con las peatonalizaciones en el centro de la ciudad, tan criticadas otrora, y que sin embargo se muestran tan beneficiosas… para todos: para paseantes, para negocios y hasta para conductores… Sin embargo, su necesidad o no va por barrios.
La parrafada viene a cuento precisamente por unas fotos que me ha hecho llegar mi compañero de redacción y amigo Luis Sáenz Gamarra, quien en su labor de documentalista se topaba recientemente con una serie firmada por Enrique de Río sobre el debate surgido en la ciudad de Logroño a raíz de la peatonalización de Portales y la zona de las Cien Tiendas.
Me llama poderosamente la atención que en su día hubo hasta manifestaciones en contra de tales actuaciones, con comerciantes a la cabeza… Protestas de quienes no supieron ver las ventajas comerciales de las que, una vez finalizada la obra, disfrutaron durante años y las mismas que, por ejemplo ahora, les brindarán en bandeja con la reforma de la Glorieta y de las Cien Tiendas prometida por la nueva Corporación municipal.
El tiempo ha puesto a cada uno en su lugar…