Y tras los conciertos sanitarios, educativos y sociales… llegan los deportivos (dicho sea de paso, los menos preocupantes de todos a mi modo de ver y de entender). El Ayuntamiento de Logroño ha concertado de cara a la próxima temporada hasta 1.200 plazas por un coste de 50.000 euros con la Asociación de Empresas de Salud y Ejercicio Físico de La Rioja –integrada en la FER– a las que podrán optar los abonados de la empresa municipal a precios especiales, con hasta un 50% de descuento.
Un total de 12 gimnasios privados de la capital de La Rioja ofertarán diferentes actividades deportivas que completarán la oferta de Logroño Deporte, poniendo fin así al conflicto que han venido manteniendo desde el mismo momento de la creación de la empresa pública. Un convenio, a instancias de la propia alcaldesa en su afán por ‘vender’ las bondades de la colaboración público-privada, que busca «enterrar el hacha de guerra», según se dijo. Un acuerdo con el que Logroño Deporte y los gimnasios privados firman la paz poniendo fin a años de «confrontación permanente», como también pudo oírse.
El conflicto entre la administración pública y la empresa privada, que llegaba incluso a los tribunales por parte de la citada asociación al entender que el Consistorio capitalino incurría en «competencia desleal», no era obviado por ninguna de las dos partes durante la firma de tal colaboración. Los gimnasios particulares ven en lo rubricado un alivio en un momento en el que a la creciente presión por parte de la oferta pública de Logroño Deporte se le ha venido a sumar la crisis económica, lo que ha provocado el cierre de hasta ocho instalaciones deportivas privadas, dos de ellas este mismo año. El mundo al revés, vamos…
P. D.
… y que cada cual saque sus propias conclusiones.