Aunque aún quedan varios meses por delante para la elección de rector, en la Universidad de La Rioja (UR), como decíamos en la ensaladita anterior, hay movimientos más que interesantes. Gonzalo Capellán, consejero de Cultura, a la sazón ‘jefe’ de la propia UR, recibirá en propiedad en semanas, si no en días, la plaza a la que se presentó el pasado mes de mayo. Capellán, como bien planteamos en su momento en nuestra quiniela de gobierno, dejaba mucho en Cantabria: una plaza en una Universidad de prestigio, un vicerrectorado y la propia titularidad de la Consejería de Cultura, que le habían ofrecido.
Quería volver a La Rioja, por cuestiones familiares presupongo, y lo hizo, como anunciamosen su momento, de consejero y con una inminente plaza en propiedad en la Universidad de La Rioja que se hará pública en breve. Nadie duda, ni lo más mínimo, del currículo ni de la capacidad del consejero, pero habría que preguntarse, si en pleno plan de austeridad, del que informaremos también en posteriores verduritas letradas, está en disposición la Universidad de convocar nuevas plazas en propiedad y si hay esa misma disposición para otros aspirantes.
Similares preguntas se hace Carlos Navajas, concejal del PSOE y profesor de Historia en la propia UR, que se presentó a la convocatoria a la que opta en solitario Capellán y que ha acabado llevando el proceso a los tribunales. Navajas, al no contar con la acreditación necesaria de la Agencia Nacional de la Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), quedó descalificado a la primera de cambio. Él es consciente de que sin la acreditación no podía optar a la plaza en ningún caso y, por tanto, su demanda se centra en intentar demostrar que tanto la convocatoria como el proceso, e incluso el tribunal que concederá la plaza al consejero de Cultura, tenían claro el resultado final. Es decir, que la convocatoria tenía nombre y DNI: el de Gonzalo Capellán.
En este sentido, curioso, cuando menos, resulta que el proceso se está resolviendo cuando Gonzalo Capellán ya es consejero de Cultura y, por tanto, máximo responsable económico de la Universidad deLa Rioja. Es decir, ¿quién es capaz de decirle ‘no’ al jefe?
Pero, como comenzábamos este post, y también el anterior, con el tema de las elecciones futuras para rectorado, os avanzo que dicen los mentideros universitarios que el presidente del Ttribunal de la plaza de profesor de Historia que está a punto de conceder la UR podría estar en la parrilla como candidato para sustituir al señor Pisón. El presunto candidato comulga con las siglas políticas que representa el propio Capellán, al tiempo que mantiene extraordinarias relaciones con el otro consejero profesor al que le gusta mover sus fichas en el tablero por detrás de la cortina.
(*) En la imagen, vemos a Gonzalo Capellán, con José María Martínez de Pisón y parte del equipo rectoral, incluido alguno/a con aspiraciones a sustituir al actual rector al margen del movimiento descrito en las líneas superiores. Es del día en que Capellán, el de las ‘perritas’ firmó el convenio para la financiación de la institución.