Habituamos los periodistas a intentar señalar con el dedo al sucesor, aunque no existe e irá para largo, del todopoderoso Pedro Sanz. Que si Emilio del Río, que si Conrado Escobar, que si Carlos Cuevas… Sanz mide muy mucho sus decisiones y, tal y como comentamos en un post anterior, si bien es Emilio del Río quien a priori sale reforzado en la nueva composición del Ejecutivo siempre hay un ‘pero’.
En este caso, es que no hay Vicepresidencia, como podía pensarse a priori dada la magnitud de su cartera, ni promoción en Madrid como aspiraba, o al menos no descartaba, el propio nuevo ‘superconsejero’. Pero viene a colación este post del nuevo fichaje, más bien repesca, de la figura de Gonzalo Capellán.
El nuevo consejero de Educación abandonó la dirección general de Cultura en el 2008, con la legislatura en trámite, algo que no gusta al presidente riojano, quien, no obstante, tampoco había ‘cumplido’ con su supuesto compromiso de ofrecer la Consejería a Gonzalo Capellán.
Después del ‘exodo’ en Cantabria, Capellán vuelve a su puesto prometido, pero renuncia a importante cargos en la Universidad de Cantabria (más prestigiosa que la nuestra) y a la propia Consejería del Ejecutivo montañés. Es decir, regresa a su tierra, pero a costa, en principio, de una mejor proyección profesional.
Capellán es hijo de Patricio, el alcalde, casi ’emperador’ de Haro, con lo que tiene abiertas las puertas del partido. Quienes lo conocen destacan de él su inteligencia y su capacidad de trabajo y, por supuesto, su conocimiento de las áreas educativa y, sobre todo, cultural es decir, un perfil a tener en cuenta, y máxime si a ello une su juventud.
Si Miguel González de Legarra, que ha acabado sumándose al juego de las quinielas, apuesta por Cuca Gamarra como sucesora de Sanz, yo me quedo con ninguno porque no hay más sucesor, al menos de momento, que él mismo, pero ojo con la figura de Gonzalo Capellán que probablemente apunte alto a medio y largo plazo, a lo mejor más alto que a los que hemos visto en primera fila, algunos de ellos castigados y rehabilitados, durante todos estos años.