Vista exterior e interior del barranco.
Fotos:Javier EzquerroLa caprichosa morfología de los montes que rodean Castañares de las Cuevas, Islallana y Viguera depara sorpresas escondidas detrás de cada roca. Es el caso del denominado barranco del Badén, una profunda hendidura tallada entre las voluptuosas formas de la presierra de Moncalvillo que se estrecha hasta límites insospechados. Al enclave se accede poco después de cruzar el túnel de Viguera, en la N-111, tomando un camino a la derecha que lleva a una vaquería flanqueada por paredes de conglomerados calcáreos.
Más abierto al principio, el barranco acaba encajonándose hasta permitir únicamente el paso de una persona. En este tramo, la grieta resulta impenetrable a los rayos del sol y en su interior se aprecia una vegetación acostumbrada a ambientes frescos. Llegado un punto en el que resulta ya imposible continuar se asciende por la roca para asomarse a un bosque adehesado de pinos, carrascas y robles. Un breve ascenso a los puntos más elevados de la zona y se domina el valle del Ebro, con Sorzano en primer término. A nuestra espalda quedan las faldas de Moncalvillo, plagadas de árboles, y hacia el este las peñas de Viguera, con su castillo rocoso como relieve más destacado.
El regreso puede realizarse por el mismo barranco o bien optar por descender más al sur, por el barranco de Urrilla, que cae de nuevo hacia la carretera nacional entre una abundante vegetación. También es posible retornar por el valle que acaba en Castañares, pero siempre que tengamos la seguridad de que los mastines del pueblo no andan sueltos. A mí y a a mi mujer ya nos dieron un buen susto. No hemos sido los únicos y probablemente tampoco fuimos los últimos.
Dejo un enlace de Wikiloc con una de las rutas posibles que surca el barranco. El recorrido parte de Islallana y llega hasta Sorzano, pero se puede optar únicamente por recorrer el barranco y asomarse a la parte superior para volver por el mismo camino: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=955109