Cima del San Lorenzo, desde el collado de Nestaza. /Foto: Javier Ezquerro
Vamos hoy con otra ruta montañera, en este caso a la cumbre más elevada de la región, el techo de La Rioja con sus 2.271 metros de altitud. Elegimos esta opción de la Demanda porque sus alturas están ya cubiertas de nieve, la misma que se extiende por las pistas de la estación de Valdezcaray, situada en la vertiente norte-noroeste de este coloso de la sierra de la Demanda. Hasta el 3 de diciembre, cuando se ha anunciado la apertura de las instalaciones para el esquí, todavía quedan unos días para intentar una ascensión desde la base del complejo invernal. Sin duda, es en esta época cuando mayor atractivo reúne una excursión por estas cumbres, lo más parecido a la alta montaña que tenemos en La Rioja. La estación de esquí ha alterado la pureza de este enclave serrano, pero hay que reconocer también que hoy por hoy es el mayor atractivo para una comarca que tiene en el turismo una de sus mayores fuentes de riqueza.
Quien prefiera un recorrido más sosegado, alejado de las pistas y el tumulto que enseguida inundará Valdezcaray siempre podrá subir al San Lorenzo por sus otras vertientes, bien partiendo de Valvanera, El Rajao o el valle del río Cárdenas. Las alternativas son múltiples, pero siempre tendrá que extremar la precaución si sube en estas fechas porque la cima suele entrañar algunos peligros, como tormentas de nieve, viento huracanado y gélido y hielo en sus laderas. Las salidas del grupo de montaña de la Guardia Civil de Ezcaray (EREIM) para rescatar montañeros atascados o perdidos suelen ser frecuentes en invierno. Como puede apreciarse en las fotografías que acompañan a este post, la cabeza de la montaña luce ya su reconocible capuchón blanco y hay también hielo, aunque las condiciones distan todavía de ser las peores. Por cierto, para esta misma semana se han anunciado nuevas nevadas.
Quien aquí suscribe subió al San Lorenzo el pasado jueves. Las previsiones meteorológicas eran favorables tras unas vísperas con algo de nieve en las elevaciones de la Demanda. Tras un café en Ezcaray con el amigo Santi, tomé rumbo a la estación en una mañana tan clara como gélida tras una noche que dejó el valle del Oja cubierto de escarcha. Mi caminata comenzó desde el aparcamiento de las instalaciones de esquí, a 1.600 metros de altitud. Con el sol todavía en las espaldas del San Lorenzo, las sombras todavía reinaban en unas laderas de la estación en las que trabajaban varios operarios preparando los cañones de innivación artificial. Tras sopesar varias opciones para subir, opté finalmente por seguir una línea de remontes que trepa hasta el collado de Nestaza, la pequeña depresión que separa el Cabeza Parda (2.106 metros) del San Lorenzo, las dos mayores elevaciones de estas sierras de la Demanda.
Salvo repechos de pronunciada pendiente, la subida no depara mayores problemas mientras se va ganando altura y con ello mejores panorámicas sobre la estación y el entorno que la rodea. Así hasta que llega al collado, que brinda también excelentes perspectivas de los valles y monañas situados más allá de la vertiente oriental del San Lorenzo. En mi caso, el espectáculo fue sencillamente soberbio. Ascendiendo a gran velocidad por el barranco del Calamantío grandes nubarrones acabaron por apoderarse de los Pancrudos antes de cernirse sobre el Cabeza Parda. Los jirones de niebla no llegaron sin embargo a ocultar por completo la escena que tenía ante mis ojos brindándome la oportunidad de tomar algunas fotografías del paisaje con el punto de dramatismo que aportan las nubes.
Continuando nuestra ruta hacia la cumbre, que deja a nuestra derecha el último edificio de los remontes, se acomete el último repecho del San Lorenzo, el singular cabezo de perfil redondeado que tan visible resulta desde el valle del Ebro, especialmente cuando está nevado, como ocurría la semana pasada. Con una capita de no más de cinco centímetros la subida no resultó difícil, aunque tuve que llevar un paso lento por la pendiente y la existencia de hielo. El trayecto hasta el final sigue unos pequeños hitos de piedras antes de que asome la columna coronada por una imagen de la Virgen de Valvanera, un pequeño altar en la cima en el que se ofician misas para excursiones que organizan los vecinos de Ezcaray. No en vano es el punto de La Rioja más próximo al cielo.
Al poco de alcanzar mi meta, las nubes del Calamantío, arrastradas por corrientes de viento glacial, se apoderaron también de la cumbre, dejándola envuelta en una neblina polar. Curioso el aspecto que presentaba la Virgen y los hitos que marcan la cima, como deformados por las placas de hielo horizontales que señalan la dirección en que sopla en viento por estos lares. El frío era tal que puedo jurar que nunca antes habían sufrido tanto mis manos para sacar unas fotografías. Gracias a Dios que a unos metros de la cima hay un diminuto refugio de chapa que ofrece protección a todos cuantos se aventuran por este lugar. Por si tiene necesidad, dentro hay colgado un bote de plástico con unos mecheros por si hay que encender fuego. Y también una inscripción en la que puede leerse lo siguiente: “La vida no es corta, solo estás muerto demasiado tiempo”. Todo un apunte de optimismo vital de alguien que quizás debió sentirse muy a gusto cuando coronó el San Lorenzo. En mi caso, aunque con algo de frío al final, puedo decir que la excursión me dejó también muy satisfecho.
Longitud: 7 kilómetros ida y vuelta.
Desnivel: 721 metros.
Altitud inicio: 1.550 metros.
Altitud cumbre: 2.271 metros.
Características: La ruta parte del aparcamiento de la estación invernal y sigue la línea de unas torres de remontes que asciende hasta el collado de Nestaza, por encima de los 2.000 metros. Desde aquí se cubren el último tramo hasta la cumbre, que requiere precaución en invierno por la formación de placas de hielo, fuertes rachas de viento y tormentas. El descenso puede realizarse por la misma ruta o bien aprovechar las pistas de nieve que bajan desde el collado de Nestaza realizando un zig zag.
Servicios más cercanos: La estación dispone de cafetería, aunque solo abre en la época invernal y en primavera. La localidad de referencia más cercana es Ezcaray, dotada de un casco urbano tradicional y con abundante oferta de alojamientos y restaurantes.
Enlace para descargarse la ruta: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=1316376
Otro enlace sobre el San Lorenzo: http://www.mendikat.net/monte.php?numero=1405
Ezcaray y el Alto valle del Oja: http://www.ezcaray.com/castellano/index.html