Línea cuatro

autobusMañana no será igual. Cuando el autobús urbano enfile la rotonda donde siempre espera la niña a la salida del colegio, ya nadie le saludará desde la distancia mientras gira el volante. El autocar abrirá sus puertas con el estruendo hidráulico que tanto miedo le daba al principio, pero no habrá quien le pellizque suavemente la mejilla ni diga como todos los días qué tal te has portado hoy en la escuela. No estará el que le pasaba el bonobús infantil para contabilizar el viaje como una mayor –pero qué grande te estás haciendo– el que le informaba en bajito de que al fondo hay dos sitios libres y quien una vez, en Navidad, le dio por sorpresa sin casi conocerla un aguinaldo para que te compres  alguna chuchería. El autobús seguirá recorriendo la calle atestada de ruido y prisas a esas horas. Esquivará furgonetas de reparto, frenará ante algún peatón despistado, aguardará al usuario rezagado que corre gesticulando al otro la de la ventanilla. Está por ver si quien sustituya al conductor que acaba de jubilarse lo hará sin lanzar ningún exabrupto ni dar frenazos con cara agriada.

Lo más difícil será hacer comprender a la moceta que el autocar seguirá haciendo cada mediodía el mismo trayecto  aunque el chófer de siempre ya no esté pero, sobre todo, que aún existe gente amable y honesta como él, sin cuentas ocultas en Suiza ni áticos en Marbella. Esos que nunca (por suerte) cogerán a la línea cuatro que lleva del colegio a casa.

 

Fotografia: Juan Marín

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  • Rosa Roldán

    Vamos a echar de menos al profesional del volante que nos llevaba puntuales a todas nuestras citas pero, sobre todo, vamos a echar de menos a la grandísima persona que nos alegraba las jornadas con su incansable sonrisa y su permanente buen humor. Hemos sido muchas las personas que hemos crecido a la sombra de nuestro conductor favorito que nos ha visto pasar del cole a la universidad y, luego, a la vida laboral.

    Infatigable trabajador, tras toda la vida dedicada a llevarnos de un lado a otro de la ciudad, se ha convertido, por derecho propio, en una figura conocida, respetada y, sobre todo, muy querida.

    Ahora, tras todos estos años de trabajo bien hecho, le toca disfrutar a tiempo completo de su familia (humana y peluda)

    Un honor contar entre la gente que lo conoce, admira y respeta. Esto va dedicado con muchísimo cariño a nuestro barbas favorito.

  • teri

    Hola, Rosa:
    Me alegra comprobar que mi percepción era compartida por ti y seguramente otros muchos. Un tipo como hacía tiempo no encontraba a nadie al frente de algún servicio público. Amable, cordial, cariñoso, eficaz, respetuoso… De esa gente que da más de lo que se le pide aunque le bastaría con llevar rutiramente a la gente de un lado a otro. Una especie en extinción y cuya marcha se hace más costosa viendo el percal que nos queda en las cúpulas de algunos partidos.
    Saludos y gracias por tu comentario.

  • unaciudadanamas

    Cuando mi hermana gemela y yo nacimos, hace 31 años, nuestro padre, Antonio, ya conducia autobuses. En aquella época llevaba la linea 2, Yagüe-Varea, y casi todo el mundo lo conocía como “El Barbas”.

    Pasaron muchos años, varias empresas, y cambió de línea, pasó a llevar la 4.Cambiaron muchas cosas pero hubo algo que no cambió. De vez en cuando, traía un dibujo a casa que le habían hecho “sus niños del autobús”, y lo ponía con un imán en el frigorifico. El último dibujo tiene unos dias, y ahí sigue, colgado en el frigo.

    Quería aprovechar este comentario para darte las gracias por recordarnos, especialmente en la época en la que estamos, que los pequeños detalles sí importan, y que aún se reconoce el trabajo bien hecho, y sobre todo realizado con cariño. ¡GRACIAS!

  • Fabiola Gil

    Si no me equivoco, si es así una ciudadana mas me corregirá con conocimiento de causa, en los años 70-80 llevaba a los obreros a Fernandez Hermanos en la carretera del cortijo?

  • teri

    Estimada unaciudadana:
    No sabes lo que me alegra saber esos entresijos de la vida de Antonio, a quien no he conocido más que como pasajero agradecido de su amabilidad. Se trata sólo de un pequeño tributo a esa gente anónima que, como él, confirman que el día a día puede ser un poco más llevadero y muchas veces en el periódico olvidamos cegados por la actualidad. Trasládale un saludo de mi parte (y todos los usuarios de la línea cuatro) y dale las gracias por todos los gestos de cordialidad que ha tenido sin nadie pedirlos.

    Estimada Fabiola:
    Estoy contigo. A ver si nos descubren algún dato más de él y podemos hacer un recorrido (nunca mejor dicho) de la vida de Antonio que en realidad es la de Logroño y muchos de los que vivimos aquí.

    Saludos a las dos y muchas gracias por sus comentarios.

  • unaciudadanamas

    Hola Fabiola!

    No, en principio no era el que llevaba a los obreros a Fernandez Hermanos, aunque debió hacerlo alguna vez excepcionalmente.

    Estimado Teri:
    Muchas gracias, no te preocupes que le traslado tus saludos y los de los usuarios de su linea, y los agradecimientos, que se va a poner muy contento.

    Gracias a ti tb Rosa por el comentario.

  • Fabiola Gil

    Pues yo creo que me ha llevado a trabajan entre el 78 y el 81 mas de una vez, ponía mucho a Cat Stevens que me encantaba!!! ya me contarás

  • pachon

    La enorme suerte de algunos es contar con PERSONAS que se empeñaron desde niños en ser buenos.
    Os aseguro, desde la cercana Soria, que el cariño que mostrais con Antonio es el que realmente él muestra hacia todos los que, hace más de treinta años, lo acogisteis como se merecía.
    Magnífica relación dual. Ésta es la diferencia entre ser y no ser. Ya de paso, algunos muy cerca de él, y con mucha más relación, que se vayan enterando de lo que han tenido y no han apreciado apenas. ¡Peor para ellos!
    Un beso para Antonio y sus tres joyas.

  • raquelc86

    Me lo crucé el lunes y le dije : “¿no trabajas hoy?” y me dijo: “no, que me jubilé el domingo”.
    Una pérdida grande para los usuarios habituales del autobús.
    Yo voy en silla de ruedas y era una alegría ver que venía él de conductor porque hace todo lo posible para puedas subir, ya que el funcionamiento de las rampas deja bastante que desear, y hay conductores que ni se molestan en intentar que funcione.
    Gracias por todo y Aupa Athletic, seguiremos comentando cosas del equipo pero cuando nos crucemos por la calle ;)

  • teri

    Estimado Pachón:
    Ayer estuvo Antonio en el periódico y, además de conocernos por fin personalmente, me contó toda su vinculación con Soria. Me alegro que el homenaje sea compartido y sigamos disfrutando de su bonhomía, aunque ahora sea a pie de calle.

    Hola, Raquel:
    Desde que escribí el post me han llovido comentarios y anécdotas como las que cuentas. Miles de detalles que por sí solos retratan a Antonio. Ojalá hubiera más personas así para que el periódico fuera todos los días un poco más amable.

    Saludos a los dos y gracias por sus comentarios.