La Rioja

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El verbo y la palabra
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Teri Sáenz | 14-07-2014 | 10:11| 0
sanz y luena

Los engolados cantos a la regeneración política y la transparencia a saco seguirán sonando desafinados mientras quienes los entonan conjuguen mal parejas de verbos elementales. Por el ejemplo, el decir/hacer. A finales de abril, el secretario general del PP riojano anunció a todo volumen la presentación de una querella contra Luis Bárcenas por las afirmaciones del extesorero sobre la presunta financiación del partido. Puesta en escena marcial, recitado solemne, titular a cinco columnas. Dos meses después y sólo a preguntas de la misma prensa a las que pronunció aquellas palabras, sabemos que no ha dado el paso aunque era inminente. En el caso de su homólogo socialista, el error semántico ha llegado en el uso de los adjetivos público/privado. Después de que Pedro Sanz pusiera en duda la legitimidad de su tesis doctoral, César Luena confirmó que le llevaría ante la Justicia exigiendo una rectificación. Lo anunció a través de Twitter, como si sonara más bajito y el asunto podría enmarcarse así en una cuestión privada cuando todo lo que le rodea es público: el jefe de un Ejecutivo que formula las insinuaciones, la sede del partido donde se plantearon, la universidad que avaló el trabajo. Sólo otra vez las preguntas de los medios que trasladaron aquellas intenciones revelaron –inmediatamente después lo colgó en las redes sociales– que las partes se vieron en los tribunales… hace un mes. ¿Cuál era esa palabra tan enrevesada de pronunciar? Ah, sí: transparencia.

Fotografía: Justo Rodríguez

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Pérez Tapias: “El PSOE necesita dosis de coraje para dar las respuestas precisas”
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Teri Sáenz | 11-07-2014 | 09:00| 0

José Antonio Pérez Tapias (Sevilla, 1955) se aferra a sus opciones para liderar el PSOE el 13J. Tras superar la fase de avales, e incluso ganar en La Rioja a Eduardo Madina -163 apoyos a 160- en un recuento que copó Pedro Sánchez, el candidato más a afín a Izquierda Socialista trajo ayer a Logroño su convicción de que el partido no debe resignarse ni pecar de «timorato».


-¿Es compatible la perspectiva de un PSOE de futuro apelando a los valores del pasado?
-Los elementos originarios y que son la razón de ser del PSOE como el empeño por la justicia, profundizar en las libertades o consolidar objetivos de igualdad son cuestiones irrenunciables. Eran válidos hace 135 años y siguen siéndolo ahora. La clave está en traer todo ello a las circunstancias del siglo XXI y adaptar nuestras estrategias de organización y planteamientos políticos para lograr esos mismos objetivos.
-¿Qué, quién y cuándo ha arrebato esas esencias al PSOE?
-Nuestro partido atraviesa un momento muy delicado influido por un cúmulo de factores. El descrédito general de la política, estados rebasados por los mercados, decisiones en la última etapa de Zapatero que contradecían puntos básicos del PSOE y desdibujaron su esencia… A ello se añade el perfil muy empañado de la socialdemocracia en Europa sin rasgos que la diferencien de otras posiciones y aspectos de liderazgo y organización interna.
-¿Es recuperable ese espacio o Podemos y otras opciones de izquierda ya lo han patrimonializado?
-Por supuesto que sí. No vamos a resignarnos a que el PSOE vaya a parar a una posición residual. Por lo que significa la historia del socialismo y por el legado moral y político que estamos obligados a dejar. Recuperar el electorado pasa por recuperar la credibilidad consolidando una alternativa nítida a las políticas neoliberales y buscar alianzas por la izquierda pero no, desde luego, introduciéndonos en un camino de la gran coalición que algunos plantean.
-Hay quien teme que el PSOE dé así un giro radical.
-Todos tenemos la suficiente inteligencia política y un sentido muy acentuado de la prudencia colectiva para saber lo que el partido debe significar en tanto que socialista y en la realidad política española actual marcada por una dramática crisis económica y social. Dicho eso, a veces lo que la prudencia política exige es también las necesarias dosis de coraje para que el PSOE dé respuestas precisas y no llegar tarde. Mantenernos en actitudes tibias o timoratas que nos someten a una situación de bloqueo para adoptar las medidas necesarias en defensa de sus principios elementales respecto a lo público y lo social.
-Más allá de lo ideológico, sus contrincantes creen que su veteranía conjuga mal con la renovación que todos creen obligada en el PSOE.
-Comparto que debe darse un relevo generacional, y si gano lo potenciaré. Pero no todo se resuelve según la edad que marca el DNI de cada uno. Las ideas tienen un potencial innovador que no dependen de ningún carné de identidad y mis propuestas de democratización internas, protagonismo de las bases o reforma constitucional que ponga el foco en un estado federal plurinacional tienen validez suficiente para ir más allá de la edad. Los avales no sólo los dan los militantes sino la propia trayectoria política o la trayectoria personal y profesional de cada uno. Una “juvenilzacion” excesiva, como a veces parece impregnar todo, tampoco puede ser la única baza en juego en este proceso.

Fotografía: Jonathan Herreros

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Prueba de amor
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Teri Sáenz | 10-07-2014 | 11:06| 0

El 12 de septiembre del año pasado se abrió el cielo en Vitoria. De repente, las borrascas que han sobrevolado atávicamente las relaciones entre La Rioja y el País Vasco se disolvieron. Bastó un apretón de manos, la firma de un protocolo oficial y un atracón de fotos entre Iñigo Urkullu y Pedro Sanz en las escalinatas de Ajuria Enea para que todas las diferencias que han separado desde el principio de los tiempos a ambas administraciones se esfumaran como por ensalmo. Se acabó. Ya está. Los adjetivos se agotaron y las frases hechas coparon todos los titulares. Hasta aquí hemos llegado. La apertura de un nuevo tiempo. Los puentes tendidos. Pelillos al Ebro. Sentido de estado. Un encuentro histórico. La airada reacción del PNV de Álava ante la decisión del Ayuntamiento de Logroño de licitar en condiciones ventajosas suelo industrial a puertas de su territorio demuestra la fragilidad de las palabras, el adobe blando que cimienta las buenas intenciones. Resulta nada alentador que la primera prueba de fuego ante aquel abrazo en Vitoria se haya saldado con una pataleta de los vecinos temiendo una fuga industrial en sentido inverso a la que en su día sufrió La Rioja. El caso demuestra que los lazos no se atan sólo con una declaración de intenciones o epítetos luminosos, sino con una dosis real de respeto mutuo. Y sobre todo que, como en la política, las relaciones humanas o hasta la prestación sanitaria, el dinero es (a veces) más poderoso que el amor.

 

Fotografía: Juan Marín

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Pedro Sánchez: “El PSOE debe reivindicar su propio espacio”
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Teri Sáenz | 09-07-2014 | 09:26| 0

La ronda de campaña en busca del voto de los militantes socialistas que decidirán el 13 julio a su líder nacional tras la fase de avales trajo a Logroño a Pedro Sánchez (Madrid, 1972), que arengó a soldar un partido «sin el cual no hay alternativa de izquierda al PP».

Pedro Sánchez

-¿Preveía una cosecha de avales tan abultada?
-Los avales no dejan de ser un sondeo sobre el estado de opinión de la militancia, y lo importante ahora es trasladar a los compañeros la necesidad de que expresen su voluntad el 13 de julio para mostrar la solidez del partido. Me gustaría que el total de avales recabados y muchos más se trasformen en un voto fuerte que me permita liderar un cambio con amplio respaldo para un nuevo tiempo.
-¿Le saben mejor los más de 14.000 andaluces que los 267 de La Rioja?
-Nunca le he puesto un sello territorial a la confianza de los militantes. La clave es sumar dentro para ganar fuera, que el PSOE vuelva a ser el partido de los 11 millones de votos. Somos la izquierda que gobierna, no la izquierda que protesta y mi aspiración en este momento histórico es conjugar dos conceptos: cambio y unidad.
-¿No chirría que alguien con una presencia mediática escasa hasta ahora y sin bagaje orgánico haya concitado tanto apoyo previo?
-Si creyera que el futuro está escrito no estaría hoy aquí. Arranqué mi camino el 18 de diciembre del año pasado en Don Benito (Badajoz) y a partir de entonces no he hecho otra cosa que hacer miles de kilómetros para encontrarme con el corazón de la organización, que son sus militantes. Somos un gran partido que hoy no es percibido por la ciudadanía como la alternativa pero que también sabe que sin el PSOE no hay una alternativa de izquierda al PP.
-¿Es usted el candidato del “aparato” y Madina el de las bases, como algunos foros tratan de subrayar?
-Yo soy un militante de base. No he formado nunca parte de la dirección del Grupo Parlamentario Socialista ni de la dirección de la Ejecutiva Federal e incluso hace un año y medio estaba fuera de la política. Si hoy tengo opciones es por la confianza depositada en mi persona por muchos militantes de base a los que estoy sumamente agradecido. Quiero cambiar el partido desde abajo; no quiero un cambio dirigido.
-Entre las otras candidaturas se remarca que conoce muy bien la organización, que acumula experiencia en la realización de campañas.
-No voy a entrar en ese tipo de consideraciones. Entiendo que la campaña debe ser positiva y propositiva, mirando a los ojos de la gente. Y en eso estoy. Lo que sí puedo decirle es que yo he cotizado a la Seguridad Social fuera de la política. He sido trabajador autónomo, he trabajado por cuenta ajena, soy profesor universitario y he sufrido el paro.
-¿Beneficia a sus opciones que Pérez Tapias haya pasado el corte de los avales y los apoyos en el otro lado se dividan entre él y Madina?
-El voto, como la tierra, es para quien se lo trabaja. Llevo meses debatiendo con los militantes y sé qué quieren, los cambios a que aspiran. Quiero una dirección del PSOE con mensajes claros en las cuestiones de interés nacional. Y también un partido integrado, por lo que voy a contar con todos los compañeros. Tanto Eduardo como José Antonio son excelentes compañeros hacia los que no tengo más que buenas palabras.
-También en el congreso de Sevilla se insistió en la integración y se ahondó en la fractura.
-Me presento para cambiar el partido y con ello cambiar mi país. Dar un giro a la izquierda que hace falta. Insisto: lo que quiero es un PSOE fuerte e integrado que es básico para que España pueda salir del trance en el que se halla ahora no sólo a consecuencia de la crisis, que también, sino por un Gobierno que está utilizando la coyuntura como gran excusa para construir un modelo de sociedad desigual.
-¿De cuántos grados sería ese giro a la izquierda? ¿Tantos como para alcanzar la órbita de Podemos?
-No me preocupa Podemos, sino los miles de españoles que se quedaron en casa y se abstuvieron el 25M. El PSOE debe reivindicar su propio espacio, que es el de la izquierda que aspira a gobernar y trasformar la sociedad española. Habremos cometido errores, pero todo lo bueno que ha sucecido a España en las últimas décadas siempre ha venido de la manos de gobiernos socialistas.

 

Fotografía: Jonathan Herreros

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El poder de la casta
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Teri Sáenz | 04-07-2014 | 08:52| 4

Pablo Iglesias (perdón por el empacho)ha tenido el tino de colocar en el supermercado político una jugosísima oferta de mensajes apetitosos y digestión instantánea que el consumidor ha comprado hasta vaciar las estanterías. En algún caso por la tentación de la novedad, y en muchísimos otros por el hartazgo de esos precocinados de siempre que saben a plástico revenido y nunca traen dentro del frasco lo que prometen en la etiqueta. El catálogo de venta incluye transparencia, transversalidad y asamblearismo por arrobas. Pero su artículo estrella es, sin duda, la casta. El producto tiene un algo de marca blanca. Podemos invita que cada cual identifique la casta en lo que más detesta. El político apoltronado, el concejal amigo de corruptelas de baja (o alta) intensidad, el diputado servil, el opositor acomodado en su incapacidad, el líder que nunca ha trabajado más allá de su despacho oficial. Iglesias ha convertido la reacción contra esa actitud vital que amenaza con enmohecer todo lo que toca en un plato jugosísimo. El desafío para Podemos a partir pasa por no empacharse con su propia receta. Que su crecimiento como partido no le haga convertirse en aquello contra lo que predica. No será fácil. La política lleva consigo el riesgo de la antipolítica en cuanto saborea por primera vez el dinero público, las jerarquías y el egocentrismo. Podemos tiene por delante el reto de medrar sin morir. De no contaminarse de los mismos vicios que han alimentado su gestación.

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La frontera exterior de los miedos interiores
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Teri Sáenz | 02-07-2014 | 09:28| 0

En su insistente búsqueda de territorios inexplorados para conjugar el terror con la ciencia ficción, Ismael Martínez Biurrun (Pamplona, 1972) ha encontrado esta vez uno de los más desasosegante a las puertas de su casa. En ‘Un minuto antes de la oscuridad’, el autor afincado en Madrid recurre como escenario a la capital de España en un futuro inconcreto y quebrado, donde las revueltas y el caos han convertido a la periferia en una península hostil. La M-30 ejerce como muro de separación (físico y moral) en el que urbanizaciones antes pluscuamperfectas son ahora un reducto de inseguridad en el que sus inquilinos tratan de sobreponerse sin defraudarse a sí mismos a la falta de recursos y los miedos. Los propios y también los ajenos, representados en bandas salvajes como los devastadores ‘hawaianos’ que organizan sus propias razzias para exterminar cualquier brote de humanidad. Martínez Biurrun emplea un formato de thriller para desplegar su particular distopía. Ciro, su esposa Sole y el hijo de ambos, Pau, conforman el triángulo protagonista sobre el que se arracima el resto de protagonistas que luchan por sobrevivir. O al menos, descubrir si merece la pena seguir viviendo en un mundo que se desmorona minuto a minuto hacia la oscuridad que anuncia el título.

Sobre ese eje gira una trama donde los asesinatos, la búsqueda de la normalidad arrebatada y la incertidumbre sobre quién reside a un lado u otro de la razón empuja el relato de forma excitante. Como en sus obras precedentes –‘Infierno nevado’, ‘Rojo alma, negro sombra’, ‘Mujer abrazada a un cuervo’ y ‘El escondite de Grisha’– la principal baza del escritor navarro reside en la potencia de las imágenes que describe. Escenas impactantes, de una brutalidad a veces perturbadora, que la capacidad descriptiva de Martínez Biurrun permite recrear con esa plasticidad literaria que le ha llevado a convertirse en uno de los nombres de referencia nacional del género y hacerse merecedor de premios como el Celsius o el Nocte. Más allá de las coordenadas estrictamente fantásticas, ‘Un minuto antes de la oscuridad’ abre un amplio frente para la reflexión social con reminiscencias al presente. Entre sus páginas se cuelan las referencias a una crisis existencial en la que resulta inevitable reencontrarse con la actualidad y las disyuntivas que se plantean. Es el caso de esa comunidad instalada en la Avenida de los Fuegos, donde el sentimiento colectivo va agrietándose por la carencia de medios, el recelo a permanecer o marchar y el continuo reclamo a una autoridad difusa y corrupta. La novela respira también un evidente aire cinematográfico.

Y no sólo en la atmósfera que domina el relato sino en la aparición a modo de punto de inflexión de los miméticos, una suerte de replicantes que abundan en la impronta fantástica del libro y abundan en su punto de partida: ¿a qué lado de la frontera está la realidad?

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“Podemos se la jugará cuando deba mojarse para dar gobiernos y elaborar candidaturas”
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Teri Sáenz | 30-06-2014 | 11:25| 2

Pocos momentos en la historia reciente de la política española han acumulado tantas novedades. Desgaste del bipartidismo, irrupción de Podemos, cambio de liderazgo en el PSOE, relevo en la Casa Real… En medio de esa vorágine, Pablo Simón (Arnedo, 1985) ofrece desde Bruselas su análisis de la actual coyuntura y el futuro inmediato, parte del cual se incluye en el libro ‘La urna rota’ (Editorial Debate) que acaba de publicar junto al resto de académicos y profesionales integrados en un colectivo, Politikon, nacido en el 2010 con el afán de incentivar el debate público.

-¿Qué contiene “La urna rota”?
-El libro intenta explicar y documentar los principales problemas políticos de nuestro país que, según argumentamos, surgen de la combinación de una burbuja inmobiliaria, que amplió el espacio para la corrupción, y unas instituciones con deficiencias, especialmente los partidos, la administración y el sistema electoral. En la segunda parte del trabajo discutimos soluciones para paliar esas deficiencias, desde las primarias hasta la transparencia.
-¿Qué llama la atención del 25M: la irrupción de Podemos o la erosión de los grandes partidos?
-Ambas cuestiones están relacionadas. Los dos partidos principales nunca habían sumado un porcentaje tan escaso de apoyos, por debajo del 50%. Por otra parte, Podemos es la plataforma en torno a la que se han unido muchos ciudadanos insatisfechos con el sistema político y, como explicamos en el libro, cuando existe descontento y los partidos tradicionales no emprenden reformas, es más probable la emergencia de nuevas fuerzas como ha ocurrido también en Grecia o Italia. En España, con la crisis económica en su apogeo, un interés creciente por la política y más de un 70% de desconfianza hacia el sistema, estábamos sobre un volcán que muchos no han querido ver.
-¿Se agota el recorrido del partido de Pablo Iglesias en su figura y la coyuntura en la que ha surgido?
-Es pronto para saberlo. En general es positivo que las sensibilidades presentes en la sociedad se organicen para participar políticamente en cualquier estructura. Podemos ha movilizado y politizado a mucha gente. Sin embargo, ahora hay que ver cómo se estructura. Su funcionamiento asambleario le hace arriesgarse a ser capturado por minorías organizadas; su organización territorial puede hacer poco coherente su programa. Ahora mismo Podemos tiene una luna de miel con una parte de la opinión pública, especialmente con el electorado más de izquierda, pero cuando deba mojarse para dar gobiernos o elaborar candidaturas a nivel local, entonces es cuando se la jugará como partido.
-¿Han sido las elecciones europeas el anticipo de lo que vendrá en las autonómicas y municipales?
- Es difícil extrapolar estas elecciones porque se rigen por tres dinámicas particulares: la gente participa menos, suele haber más castigo al gobierno que en unos comicios normales y el sistema electoral de distrito nacional favorece el voto a partidos pequeños. A mi juicio, la principal conclusión del 25M es que Podemos es un nuevo actor político a tener en cuenta, con lo que el sistema político regional y local puede fragmentarse más de lo esperado.
-¿Cabe una lectura específica de los resultados en La Rioja?
- Se pueden destacar cuatro cuestiones. Mientras que el PSOE ha seguido un comportamiento similar al del resto de España, el PP ha resistido la caída bastante mejor que en otras regiones. En segundo lugar, UPyD se ha colocado como tercera fuerza, sacando una de sus mejores marcas autonómicas. Por su parte, Podemos se ha quedado muy cerca del sorpasso a Izquierda Unida, principalmente porque la formación de Cayo Lara no ha despegado tanto como se esperaba. Por último, como de costumbre, en La Rioja hemos sido de los que más hemos votado en estas elecciones.
-El PP no se da por aludido y niega que el bipartidismo se haya roto. Que su fuerza, aunque mermada se mantiene, y es el PSOE el que está desmoronándose.
-Es cierto que el PP tiene menos razones para estar preocupado que el PSOE, el cual tras perder el centro en el 2011 está sufriendo ahora una sangría por la izquierda a través de Podemos e IU. Sin embargo, el PP tiene pocas razones para mostrarse ufano. Por un lado, porque muchos votantes populares se han quedado en casa y será difícil recuperarlos para el 2015 sin una mejoría de la economía. Y por el otro, porque al final en democracia lo importante es quien suma los escaños para gobernar, ya sea uno o varios partidos, y el nuevo escenario sugiere que coaliciones alternativas podrían arrebatarles los gobiernos de Madrid o Valencia. Los populares pueden perder muchos feudos históricos en las próximas elecciones y sus barones ya muestran preocupación.
-¿También en La Rioja corre riesgo la hegemonía del PP?
-No es descartable. En un escenario tan volátil, unos pocos votos pueden ser decisivos y arrebatar la mayoría absoluta al PP. Ahora bien, la oposición tendría que unirse en bloque para impedir que gobernasen los populares y coordinar a tantos partidos tan diferentes también tiene sus problemas. Incluso cabe la opción de un gobierno en minoría como pasó con Espert en 1987.
-¿Qué futuro augura al PSOE? ¿Es la fórmula de un militante-un voto la solución a sus males?
-Es complicado saberlo porque el PSOE está en un proceso de renovación exprés. Lo lógico habría sido adelantar sus primarias para elegir un candidato y luego hacer un congreso para su secretario general, buscando así integración. Al invertir los pasos, y además cambiar el sistema de delegados por el voto de militantes, corre muchos riesgos. Cuando la elección es a un turno y hay muchos aspirantes, puede salir elegido alguien con pocos votos y con déficit de legitimidad interna. Además, si el secretario general intenta ser candidato en las Generales, las primarias se convierten en una clase de segunda vuelta de su elección pero con un electorado distinto ya que son abiertas y, de salir derrotado, esto implicaría una bicefalia. Desde luego, un importante riesgo de división que puede lastrar aún más sus expectativas para el 2015.
-En esa resaca que dejan las europeas llega la abdicación del Rey. ¿Debería haber sido el momento para plantear un referéndum?
-La clave no es discutir sobre hacer un referéndum sino sobre cómo el republicanismo en España logra convertirse en un programa político. Plantear la república implica una reforma agravada de la Constitución, casi un proceso constituyente, algo que me parece bien discutir y puede que afrontemos en otra legislatura. Sin embargo, cuando se pregunta qué tipo de república se quiere, la respuesta es que eso viene luego, después de votar. Y creo que esto es hacer trampas. Yo sería favorable a una república como la alemana o la italiana, donde el jefe de Estado lo vota el Parlamento, pero prefiero la forma actual del Estado antes que una república como la francesa, con elección directa, donde el presidente aglutina mucho poder y representa solo a una parte del país

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Madina: “El reto del PSOE no es competir con Podemos o el PP, sino recuperar una mayoría de cambio”
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Teri Sáenz | 26-06-2014 | 11:49| 0

 

En su periplo a la búsqueda de avales y la exposición de sus tesis, Eduardo Madina (Bilbao, 1974) recaló en Logroño para ofrecer una alternativa «valiente» con la militancia como eje de acción en la elección de liderazgos.

eduardo madina
-¿En qué aspectos concretos más allá de la retórica cambiará el PSOE si usted se hace con las riendas?
-Proponemos la participación directa de los militantes para la elección de los secretarios generales. Abogamos también por reconectar con sectores sociales, sindicales, civiles y económicos con los que necesitamos trenzar alianzas y, en clave interna, una dirección renovada, unida, con gente joven y de peso político capaz de elaborar ante las próximas generales un proyecto de cambio profundo para un país que necesita apuestas valientes y decididas.
-¿Qué clase de cambio puede aportar alguien que, como usted, lleva años formando parte del engranaje orgánico del PSOE?
-Mi candidatura es la de quien conoce y tiene experiencia en la labor institucional y parlamentaria. La de quien por haber sido vocal de la dirección del partido conoce también el funcionamiento interno; la de quien viene de las bases desde la creación de una agrupación local en el 94 en las Juventudes Socialistas en un barrio de Bilbao hasta la secretaria general del grupo parlamentario y, en todo ese tiempo, ha acumulado la experiencia suficiente para saber qué se puede llevar a cabo.
-Desde su cargo en la Ejecutiva Federal o la dirección del grupo parlamentario en el Congreso podría haber incentivado ese viraje.
-He trasladado mis opiniones en muchos aspectos y puesto encima de la mesa diferentes puntos de vista. Las decisiones que se han tomado han sido con otro tipo de miembros en un Gobierno del que yo no formé parte. En cualquier caso, estoy seguro de que si llego a ser secretario general esas opiniones tendrán otro peso y se podrán construir otras prioridades pactadas internamente y de consenso también con acuerdos amplios con los agentes de la sociedad civil.
-¿Qué le preocupa más de la actual situación PSOE: la pérdida de votos o la de valores?
-Lo que me preocupa es cómo afrontar el futuro. Si vamos a ser capaces de hacer una propuesta de profundización seria, sólida y valiente para que la sociedad española entienda que tiene en el PSOE un instrumento de cambio profundo que goce de credibilidad. Un proyecto renovado para encarar un cambio en nuestro modelo de desarrollo económico y capacidad de creación de empleo, la recuperación de la cohesión social a través de la puesta en valor desde la Constitución y la financiación de la educación y la sanidad públicas y también en el campo de las libertades públicas, reformas constitucionales de calado.
-¿Ha arrebatado Podemos parte del espacio moral del PSOE?
-Es posible que haya habido muchos ciudadanos que han votado a Podemos en estas últimas elecciones y en otras lo hicieron al PSOE. Pero nuestro reto no está en competir con Podemos o el PP o cualquier otro partido, sino en producir por nosotros mismos un proyecto trenzado socialmente para recuperar una mayoría de cambio que favorezca un proceso transformador si ganamos las próximas elecciones.
-¿Es usted el candidato de las bases del partido y Pedro Sánchez el del aparato?
-Yo soy alguien que presentó su candidatura diciendo que estarían presentes los militantes de forma directa. Mi vínculo es con las 200.000 personas que hemos decidido entre todas tener un papel directo y determinante en la elección del próximo secretario general. Los demás candidatos son gente estupenda que conocen bien el partido y saben mucho de organización y campañas electorales. Mi respeto tanto por Pedro como por el resto es máximo.
-Comparte día a día con César Luena en la dirección del grupo parlamentario en el Congreso. ¿Cuenta con el voto de La Rioja?
-César y yo hemos hablado mucho y mantenemos una relación buena en nuestra labor diaria desde que entró el año pasado en la dirección del grupo. No sé cuál será su voto final. Supongo que, como la mayoría de secretarios autonómicos, mantendrá una posición neutral para que cada militante pueda decidir libremente su voto. Lo único que me importa es que cada socialista riojano y esta federación jueguen un papel clave porque son los dueños de un congreso histórico.

 

Fotografía: Juan Marín

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Quitar el gotelé
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Teri Sáenz | 25-06-2014 | 18:40| 0
Felipe VI

La coronación del nuevo Rey huele como la casa del yayo Tasio. Todos los fastos, cada símbolo, las sonrisas robóticas de los personajes que sustituyen en su casilla a sus iguales expiden el mismo aroma de ese hogar en una sombría calle del Casco Antiguo que el abuelo no ha renovado en el último medio siglo. El miasma de habitación cerrada, sin airear, donde los vapores de la cocina cuelgan del techo. Ahí siguen los sillones orejeros que se compró de oferta, con el relieve de los apoyabrazos desgastado de tanto trote. La televisión de tubo que aún gobierna el mueble de melamina del salón con las esquinas levantadas y corronchos de algún café que alguien se dejó olvidado. Y las fotografías en blanco y negro de sus años mozos, con estampas de su boda y mi comunión. La instantánea en un marco de alpaca de la mili en Ceuta, la placa ennegrecida con que los compañeros de trabajo le obsequiaron cuando se jubiló de la fábrica. Todo es rancio, como la parafernalia que rodea la entronización. El tapiz de caza en el pasillo, una moqueta invadida por los ácaros, el hule grasiento de la cocina, la vajilla de duralex verde, la estufa de butano, la mesa camilla con un mantel ganchillo, las sábanas ásperas que ni la lejía ha impedido que amarilleen. Un tufo denso y rugoso. Tan desvanecido como el gotelé con que pintó la casa el día que la compró y muchas veces ha pensado en actualizar. Y siempre que se la pasa por la cabeza le retrae la misma duda: ¿para qué si siempre ha estado ahí?

 

Fotografía: Andrea Comas

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El Rey ha muerto
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Teri Sáenz | 20-06-2014 | 10:11| 0

 

Entre el aluvión de páginas que informan estos días sobre la abdicación del Rey hay toneladas que loan su figura y compromiso con España y sólo un puñadito que auditan su afición por agujerear la piel de los elefantes africanos, flirtear con corinas o mirar para otro lado cuando algún yerno se llenaba los bolsillos con algo más que orgullo y satisfacción. En lo que todas coinciden es en el tiempo verbal. Pretérito indefinido. Las crónicas se remontan a sus tiempos de cadete en Ezcaray, recuerdan su determinación ante el 23F, le ubican en cada una de las casillas históricas del damero de la democracia. Una figura del pasado verbal. Y físico. Don Juan Carlos sigue vive pero el Monarca ha muerto. Ha dejado de ser el padre de Príncipe; ya sólo cuenta como abuelo de una niña de bucles rubios que algún día llegará al trono. La abdicación y toda la literatura asociada demuestran que llevaba  tiempo yacente. Hacía años que ya no se saltaba el protocolo para saludar a las masas con la misma naturalidad. Aunque los corrillos reían igual su espontaneidad, los chistes inocuos que contaba en los ágapes que rematan las audiencias no tenían la misma chispa. Quizá no estaba muerto clínicamente; sólo hueco por dentro. Una vacuidad camuflada con galones y discursos regios que ahora colgarán en el esqueleto de otro. Como un muñeco que se rompe y es sustituido por otro más bruñido, menos gastado. Un juguete que nadie ha preguntado si queremos volver a comprar.

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