No hay peor forma de mejorar la participación que imponer requisitos a su natural ejercicio. La decisión del Ayuntamiento de Logroño de controlar el acceso a los plenos acaba de demostrarlo, y la intención de ordenar unas sesiones que venían derivando en un guirigay insoportable para el PP ha hecho que las butacas reservadas al público quedaran copadas por policías locales ansiosos de publicitar sus demandas laborales. Podría haber sido cualquier otro colectivo el que se adelantara a cumplir las nuevas condiciones. Para abuchear a sus representantes o jalearles, porque lo que se ha logrado es facilitar la manipulación de un derecho que debería someterse sólo a unas normas de protocolo y respeto mutuo que, por otro lado, ya estaban recogidas en el reglamento que debe aplicar (y ha aplicado cuando ha sido preciso) el presidente del pleno. El cambio no evitará las fotos indeseadas, ni rebajará la tensión teledirigida, ni eliminará críticas sobre chiquibecas o parkings caóticos. Sólo aguará la calidad democrática de una institución que se dice la más cercana al vecino y ensanchará la distancia entre la clase política y sus representados de la que alertan todos los sondeos. Más efectivo se antoja que el equipo de Gobierno se mostrara tan inmune como sereno ante ciertas presiones laborales y los propios concejales guarden las formas en el debate para no trasladar que hay barra libre de descalificaciones. Todo lo demás será recortar derechos a los ciudadanos hasta dejarlos en cero.
Ciudadano cero
Pobre mundo
La desconfianza innata del yayo Tasio no es incompatible con una generosidad primitiva gestada durante sus años mozos en el pueblo, cuando la necesidad hacía que un corrusco de pan pudiera dar de comer a diez y siempre había alguien al lado para que el otro no cayera. Será por eso que el abuelo ha respondido a la avalancha de pedigüeños que salpican estos días las calles dándoles unas pocas monedas. No sabe exactamente si detrás de cada quejido lastimero hay una verdadera historia de angustia o sólo un cebo impostado al corazón de los transeúntes, así que para no equivocarse regala unos céntimos a todos los indigentes con que se topa. Aligera la cartera lo mismo para el lisiado que muestra las llagas del pecho que al que se parapeta tras un cartel mal escrito en el envés de un cartón. Le da al extranjero que bisbiseaba una letanía a su paso igual que al padre de familia numerosa sin paro, techo ni esperanza. Al músico callejero que perpetra algún hit con un organillo desafinado, y también al que le ruega un euro con que sufragar el billete a algún lugar mejor. Ayer, cuando llegó a casa tras su paseo matutino reconvertido en periplo altruista, cayó en la cuenta de que ya no le quedaba ya nada en el bolsillo. Lo único que estaba lleno era el buzón, pero de facturas cada vez más abultadas y el famélico extracto de su pensión. Buscó en la cocina una escudilla honda y se bajó con ella hasta el portal. Esta mañana, cuando he ido a visitarlo, el recipiente seguía vacío.
Fotografía: Juan Marín
Carmona: “El PSOE debe dar paso a tantos jóvenes que tienen ganas de gobernar”
Doctor en Ciencias Económicas y contertulio habitual en numerosas cadenas de televisión, además de portavoz de Hacienda de los socialistas madrileños, Antonio Miguel Carmona (Madrid, 1963) recaló en La Rioja invitado por el PSOE de Logroño para presentar su perspectiva del proyecto que el partido precisa para afrontar los nuevos tiempos.
-¿Qué necesita hoy el PSOE?
-Un proyecto democrático, donde se devuelva la política a los ciudadanos y el partido a los militantes y simpatizantes. Por eso soy un firme defensor de unas primarias abiertas ya, sin entretenernos.
-¿Está legitimado el partido para ofrecer una alternativa real tras los años de Gobierno de Zapatero?
-Por supuesto. No sólo puede dar una respuesta, sino que está obligado a darla después de la hecatombe a la que nos ha llevado el ejecutivo conservador del PP. El PSOE hizo cosas bien y cosas mal cuando estuvo en La Moncloa. Son 133 años de historia y la única alternativa posible a un gobierno donde los recortes, la subida de impuestos y la reforma laboral han llevado al paro y la desesperanza a tantos españoles. Si nosotros no creemos que podemos ser mayoría, ¿cómo la mayoría va a pensar que podemos gobernar?
-Las encuestas dicen que sigue sin recuperar apoyos.
-Estamos en proceso de transformación después de la derrota vivida hace relativamente poco. Este tipo de cambio siempre es convulso, pero tras la tempestad vendrá la calma y estoy seguro de que seremos capaces de construir un proyecto más cercano a la sociedad con grandes dosis de soluciones a los problemas. Para ello, lo primero que debemos hacer es poner como prioritarios los problemas que preocupan a la gente: empleo, prosperidad, educación y sanidad. Mientras debatamos cuestiones distintas estaremos dando la espalda a los ciudadanos.
-¿Cómo se retoma esa confianza perdida?
-Lo primero que hay que hacer es desprofesionalizar la política. Echar a los políticos que colocan la diana por donde pasa la flecha y tratan de ser importantes antes que útiles.
-¿Habla también del PSOE?
-Por supuesto. Nosotros también tenemos profesionales de la política, y la democracia interna va a ser su disolvente. Los socialistas no debemos acercarnos a la ciudadanía, sino ser la ciudadanía. Soy muy optimista sobre el futuro del PSOE no porque conozco los cestos que tiene, que son los líderes actuales, sino porque conozco los mimbres.
-¿Quién debería liderar ese proyecto?
-Quien decidan los militantes y simpatizantes.
-Talegón, Madina, Chacón, Patxi López…
-No me siento capacitado para decantarme por un nombre. Sólo para ayudar a que la decisión del conjunto de la militancia sea cuanto antes y sin interferencias de la cúpula.
-Una cara, al menos, diferente a las clásicas.
-Entiendo que insista, pero no le daré un nombre. Sólo digo que algunos tienen que dejar paso a tantos jóvenes que tienen ganas de gobernar. Gente sobradamente preparada y con capacidad para echarse el país a sus hombros.
Fotografía: Miguel Herreros
Rosa Díez: “El tiempo está dando la razón a las tesis de UPyD”
Con el viento de cara en todas las encuestas, Rosa Díez (Sodupe, 1952) defendió en Logroño las posibilidades y razones de UPyD como alternativa al bipartidismo en una conferencia de título retórico: “¿Es posible otra política?”
- ¿Es posible siquiera la política en un escenario tan globalizado y aparentemente determinista?
- No sólo es posible, sino necesario. Es cierto que las decisiones de España como país están interrelacionadas con las democracias del entorno, pero ello no significa que carezca totalmente de autonomía. Europa, por ejemplo, establece un déficit que hay que cumplir, pero es el Gobierno el que decide que para llegar a él hay quitar la extra a los funcionarios, congelar las pensiones y rebajar prestaciones básicas como Educación y Sanidad en vez de suprimir las diputaciones.
- ¿Tiene hueco UPyD en esa otra política?
- Los ciudadanos dicen que sí. UPyD no nació para generar una oferta sino para responder a una demanda: la de otra forma de hacer política de un partido que defiende la unidad del Estado como un instrumento para garantizar la igualdad de todos los españoles y apostar por la cohesión dando las respuestas que la gente hace tiempo que no encuentra en los partidos viejos.
- Hay quien cree que el de UPyD es un discurso fácil precisamente porque aún no está viciado ni ha “tocado” poder institucional…
- Pues si es fácil, que lo hagan ellos. El de UPyD no es un discurso etéreo sino que va acompañado de propuestas concretas. Desde que nacimos planteamos cuestiones de las que ahora todo el mundo habla aunque no se atreve a hincarles el diente como la despolitización de las cajas de ahorro, la conformación del CGPJ o la persecución de la corrupción. El tiempo está dando la razón a las tesis de UPyD.
- … y conservador hasta lo retrógrado en ciertos planteamientos.
- ¿Es conservador pedir que la Educación sea competencia del Estado para garantizar la igualdad de todos los estudiantes y su competitividad? Lo realmente conservador es mantener lo que no funciona. Al margen de las etiquetas ideológicas que otros quieran ponernos, lo progresista y responsable es proponer políticas que contribuyan al avance de la sociedad y reformular el modelo territorial para responder a las necesidades sociales, no tener un estado elefantiásico insostenible.
- ¿Está cosechando UPyD los frutos del descontento hacia los partidos tradicionales?.
- No creo que sea tanto un tema de desencanto como de evolución en un país que presentaba una cierta anomalía cuando la “bisagra” si no se daba mayoría absoluta para hacer política nacional eran partidos nacionalistas que niegan la propia idea de España. El hundimiento del bipartidismo es un fenómeno que se había dado ya antes en países del entorno y que, como tantas cosas, ha llegado tarde a España y plantea algo tan sano como que haya varias fuerzas entre las que haya alternativa.
- ¿Confía en que el alza que muestran las encuestas se refleje en la inclusión de UPyD en las instituciones también en La Rioja?
- Estoy segura de que entraremos al menos en el Parlamento regional las próximas elecciones porque los riojanos tienen los mismos deseos que el resto de los españoles.
- ¿A pesar de decisiones como el voto de UPyD en Villamediana al PGOU que permitirá legalizar la vivienda del presidente riojano?
-Nuestro concejal ha optado así, con el apoyo del partido allí, teniendo en cuenta lo que él juzga lo mejor para el bien general sin dejarse llevar por la postura que podría resultar más atractiva. Es verdad que el voto se ha enfocado por lo que puede favorecer la vivienda de Sanz, pero creo que no es la única que está en esas circunstancias. La política tiene eso: decidir aunque no todos estén de acuerdo y como hace UPyD, dar la cara y explicar los motivos.
Rosa Díez, en Logroño (Fotogafía: Justo Rodríguez)
El lado oscuro de La Ciencia
La Ciencia es el volumen definitivo de fascículos que se escucharon por entregas en los años 90. Páginas escritas por bandas como Historia de Otro y Oscura Pasión, por Firestones y Juguete de Látex/Nancy. La esencia destilada de aquellos sonidos que en el viejo/nuevo Logroño de entonces sólo se escuchaban en vinilos encontrados en tiendas de discos que ya nadie recuerda. Una memoria de pop oscuro conservada en el cajón donde se guardan algunas grabaciones incunables y un puñado de conciertos tan minoritarios como inolvidables.
Victuro y Roberto, dos de los protagonistas de aquella escena de camisas negras y melodías espirales han vuelto con La Ciencia. Ha sido un regreso lento, entrecortado. Desde que en el 2000 echó a andar su proyecto conjunto, han experimentado parones y paréntesis, colaboraciones con otras bandas y formulación de canciones propias en el local de ensayo. La marcha del batería original dejó al grupo sin el espinazo que resultó estar aguardando en el lugar más inesperado: Eslovenia. Allí tocó (sosteniendo las baquetas del grupo Pudding Fields, con una reconocida carrera discográfica en su país de origen) y de allí llegó hasta La Rioja Borut para unirse al bajo y la guitarra con voz de Roberto y Victuro construyendo un trío que por fin toma el escenario (11 de mayo, 22.45 horas, sala Biribay) para celebrar una fiesta de post-punk anglosajón de los 80 con letras en español empapadas de un surrealista lirismo. La ocasión de escuchar en directo un disco recién parido que ha sido bautizado como ‘Doce reactivos químicos’ y a otros invitados en formato de versión como The Cult ( She shell sanctuary) Nada Surf (Hyperespace), The Cure ( Burn) o The Church (Almodt with you)
Quedan ustedes advertidos de que este fin de semana hay una lección. Y es de La Ciencia.
Fotografía: Daniel Del Castillo
Lorenzo Amor: “Habrá que romper tabúes”
Adalid del necesario protagonismo de los autónomos en tiempos de crisis, Lorenzo Amor (Córdoba, 1965) presentó al presidente de La Rioja el parecer de la federación nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) sobre la Ley de Emprendedores en la que trabaja el Gobierno regional.
-¿Cuál es la llave para abrir esa puerta del empleo y el crecimiento que sigue atrancada?
-Básicamente, la confianza. La del consumidor y la de los empresarios está bajo mínimos, pero es que la confianza general en el país anda por los suelos. Ello obliga a todos a un ejercicio de responsabilidad.
-¿Serán la Ley de Emprendedores que pergeña el Gobierno central y la que prevé La Rioja parte del antídoto para revertir la situación?
-Desde luego son necesarias ya que los autónomos y emprendedores suponen una parte vital de la economía, representan el 80% del tejido empresarial y son una pieza medular en el autoempleo. A pesar de ello, se topan con problemas que la Ley debe resolver como la reducción de costes, la eliminación de trabas burocráticas, el acceso al crédito con canales alternativos y otros cambios legales. Por ejemplo, no es de recibo que los autónomos deban adelantar este trimestre 250 millones por el IVA de facturas no pagadas.
-¿Dónde queda la “alfombra roja” para los emprendedores y autónomos que acuñó el Gobierno del PP al llegar a La Moncloa?
-El autónomo no quiere “alfombras rojas”: le basta con que no le pongan piedras en el camino. La administración debe ser un aliado y, sin embargo, aún estorba en muchos aspectos. Montar un negocio, por pequeño que sea, exige múltiples certificados y acudir a instituciones diferentes. Y, por otro lado, está la morosidad pública. Sigue habiendo ayuntamientos que pagan a 90 días cuando la Ley marca 30 y no pasa nada, pero cualquier ciudadano cuando comete una infracción se le sanciona inmediatamente. Si no hay empleo como el que fomentan los emprendedores no hay consumo ni, por tanto, recaudación. Es una espiral que demuestra que si se sigue asfixiando a quienes generan empleo se estrangula a toda la economía.

-¿Son suficientes la reformas adoptadas hasta el momento? ¿De qué forma medidas como, por ejemplo, el plan de pago a proveedores han permitido algún avance?
-Las medidas que se han adoptado hasta ahora, nos guste o no, han salvado de la quiebra al país. Y medidas como el plan de pago a proveedores han sido una de las más importantes para la economía nacional desde el inicio de la crisis. El problema es que justo después se implementó la subida del IVA que ha sido un hachazo para el consumo y, por otra parte, sólo se contemplaba cubrir las facturas anteriores al 1 de enero del 2012 cuando tras esa fecha se ha ido generando otra vez una situación de morosidad importante. Y, como remate, la asignatura pendiente de la financiación con un dato elocuente del Banco de España: mientras el crédito a las administraciones crece el 19%, el de las empresas y autónomos cae el 8,5%.
-¿También la controvertida Reforma Laboral ha ayudado?
-A los autónomos no nos ha ido mal con ella, y en el 2012 nuestro colectivo generó 74.000 empleos netos. Una reforma de este tipo no crea ni destruye puestos de trabajo en sí misma, sino que fija un marco de relaciones que puede utilizarse de forma perversa o ayudar. Así ha sido en el caso de lo autónomos, donde de la alternativa de indemnizar con 45 días o cerrar se ha pasado a una flexibilidad que, además, ha facilitado una complicidad entre el pequeño empresario y sus trabajadores con un fin común: mantener la actividad por el beneficio de ambos.
-¿Se conseguirá con todo ello recuperar algo el rumbo el próximo año como vaticina el Gobierno?
-Igual que en el 2007 la estadística reflejaba la crisis pero la economía real no lo percibió hasta un año después. Es posible que en el 2014 los indicadores mejoren aunque tardaremos en ver sus efectos en el día a día. La crisis está siendo dura y hay una cosa clara: los problemas del futuro no se solucionan con recetas del pasado. Se necesitan a veces medidas innovadores e incluso habrá que romper algunos tabúes.
-¿Por ejemplo?
-Reformar el sistema de pensiones para buscar su sostenibilidad y contener la base de ese gran sistema piramidal. Además, teniendo en cuenta que el problema de España es de gasto y no de ingresos, tocar el capítulo I de las administraciones. No digo que sobren funcionarios ni que haya que recortar en Sanidad y Educación, sino que la Administración exige una honda reestructuración.
Fotografía: Miguel Herreros
El portero de antes
Antes de que las piscinas crecieran como setas a la sombra de cada urbanización, Cantabria fue para muchos, junto a otro puñado de sociedades recreativas y cualquier poza de río, el único oasis donde aplacar los rigores del verano logroñés. Y antes también de que la tecnología impusiera la huella de cada socio para franquear los tornos de acceso, ingresar en aquel paraíso de césped y fantas heladas era cosa de un carné personalizado que el uso y el cloro acababan ajando. Al chaval que no disponía del codiciado salvoconducto sólo le quedaban dos fórmulas. Los más arrojados recurrían al salto de la tapia por la zona más alejada de la mirada de los porteros. Otros acabamos cometiendo un delito adolescente que no sé si habrá prescrito consistente en aprovechar algún carné ajeno. El titular pasaba el control, lo lanzaba luego por el muro y el siguiente lo utilizaba para sí. Alguno entreabría el plástico descuajaringado para colocar su propio retrato y los menos meticulosos lo mostrábamos de refilón al conserje confiados en que nunca comprobaría el fraude. Así fue hasta la tarde que Óscar me dijo, eh chaval tú no eres el de la foto, y salí huyendo hasta la (piscina) mixta para intentar despistarle entre un mar de toallas y aftersun. Fue el día antes de que en casa decidieron pagar la cuota de Cantabria para no pasar más vergüenza, y 25 años antes de conocer que Óscar ha muerto y ahora está en algún lugar donde, cuando yo vaya, vigilará con rigor si puedo entrar o no.
Patxi López: “Al parado le importa la respuesta del PSOE a sus problemas, no la foto del cartel electoral”
Las voces que apuntan a Patxi López (Portugalete, 1959) como posible aspirante a la sucesión de Alfredo Pérez Rubalcaba arrecian aventando una rumorología que incluye a otro vasco en la puja: el secretario general del Grupo Socialista en el Congreso, Eduardo Madina. Tras su reunión con el líder del PSOE de La Rioja, César Luena, el exlehendakari y ahora también secretario de Relaciones Políticas del PSOE negó en Logroño cualquier carrera sucesoria. Al menos, de momento.
- ¿Será un vasco el próximo líder del PSOE nacional?
- Será lo que decida la militancia y parte de la ciudadanía que quiera participar en el proceso de primarias abiertas que activará el PSOE.
- Su nombre suena cada vez con más fuerza.
- El partido no está ahora mismo en ninguna carrera electoral sino en la definición de un proyecto para ofertar a la sociedad española. En la articulación de un proyecto que responda a las necesidades de quien más está sufriendo esta especie de tormenta perfecta que supone una crisis económica mezclada con otra institucional y social. Al parado, a todos aquellos que están padeciendo los recortes y las políticas neoliberales del PP, lo que le importa es la respuesta que el PSOE puede dar a sus problemas cotidianos, no a quién ponemos en la foto de un cartel electoral. Lo contrario sería un fraude hacia aquellos que peor lo están pasando.
- ¿Y Madina? ¿Cumple el perfil como aspirante a esas futuras elecciones primarias?
- Eduardo no sólo es un gran compañero sino un amigo de verdad. Se trata de un magnífico socialista y un gran dirigente que, como el resto de los compañeros, está en este momento para sumar ideas. Está capacitado para aportar muchas, y además con una visión muy fresca. Pero, como le digo, no es el momento de hablar de candidatos ni de trasladar la imagen de que hay más preocupación por debates internos que de dar respuestas a la ciudadanía.
- ¿Por qué entonces brotan periódicamente en la prensa rumores sobre futuribles herederos de Rubalcaba?
- Usted lo ha dicho. Es un debate que sólo surge en algunos medios de comunicación. Una especie de operación para que ahora que el partido está sacando la cabeza y reforzando su discurso y sus alternativas, hacer ver que nos enfangamos en conflictos internos. Da la sensación de que quizás existen intereses organizados por desgastar al PSOE.
- ¿Intereses sólo de fuera del partido?
- Por supuesto. Dentro, la prioridad absoluta es dar “la” respuesta a quien peor lo está pasando. Prueba de ello es el reciente encuentro que mantuvimos en Badajoz sobre fiscalidad en el que profundizamos sobre el modelo necesario y los encuentros que yo u otros dirigentes estamos manteniendo con diferentes agrupaciones para recabar más ideas y enriquecer nuestras alternativas. El orden de los factores sí altera en este caso el producto: primero son las ideas; luego, el instrumento que es el modelo de partido y, tercero, el liderazgo.
- Las relaciones con La Rioja fueron tortuosas durante su etapa de lehendakari. En su toma de posesión, Sanz anunció un giro y anunció un encuentro conjunto en Logroño que nunca se materializó.
- Durante mis años al frente del Gobierno vasco firmamos protocolos de colaboración con todas las comunidades vecinas excepto con ésta. Con La Rioja también teníamos diseñado un acuerdo y concretada la fecha para firmarlo. Sin embargo, Pedro Sanz hizo trampa.
- ¿En qué sentido?
- Cada vez que se suscribía un acuerdo así me desplazaba hasta la comunidad correspondiente. Lo firmaba con el presidente de turno, teníamos una comida institucional y por la tarde mantenía un encuentro con los compañeros del partido. Aquí iba a darse el mismo esquema, aunque con la idea de comer con la gente del PSOE riojano. Sanz me dijo que aquello era una afrenta, y renuncié para tener la comida entre ambas delegaciones. A última hora me advirtieron de que pretendía convocar un pleno esa misma tarde. Descubrí que además iba a incluir en el orden del día la cuestión de las vacaciones fiscales y otros temas. Lógicamente, suspendí el encuentro. No era de recibo intentar por la mañana responder a los conflictos pendientes y por la tarde volver a hacer política contra Euskadi.
Fotografía: Sonia Tercero





