Cuando Juan Carlos López de Lacalle (Artadi) formalizó su salida de Rioja advirtió de que un grupo de bodegas alavesas irían detrás. De momento, Abra comunicó ayer, forzado por las preguntas de Diario LA RIOJA, que más de 40 bodegas (42 según mis noticias) han solicitado la creación de una denominación de origen propia: ‘Arabako Mahastiak/Viñedos de Álava’.
El proyecto, por supuesto legítimo y especialmente porque el fin perseguido, al menos el oficial, es la diferenciación de las pequeñas empresas familiares arraigadas al territorio, deja en el aire varias dudas que, quizá, cuando Abra decida explicarlo en público puedan resolverse:
1. Denominación administrativa o de origen: Álava, como sucede con la propia Rioja, tiene microclimas y suelos muy diferentes. Es decir, poco tiene que ver Oyón para el cultivo con Labastida, por ejemplo. Si al final la diferenciación consiste en territorio alavés exclusivamente hablaríamos más de una demarcación administrativa, con un único gobierno, el vasco, como responsable, que de una propia denominación de origen.
2. División: la propuesta deja fuera, a menos que decidan invertir en una nueva bodega, a decenas de bodegas y viticultores, incluidos muchos de ellos de la propia Abra, propietarios de viñedos en municipios alaveses y riojanos de la margen izquierda del Ebro (San Vicente, Ábalos y Briñas). Las fronteras naturales no entienden de demarcaciones administrativas y, en este sentido, la división, entre los propios viticultores alaveses, ya está hecha.
3. Los cambios de Rioja: a nadie se le escapa que el órdago de Artadi puso las pilas al Consejo Regulador para revisar su modelo y abrir la puerta a la diferenciación de vinos por primera vez en su historia. En la actualidad, está prácticamente definido el tema del vino de finca o paraje e incluso se está sometiendo a la consideración de los principales gurús del vino de Rioja, además de pasar por un equipo técnico para su argumentación y objetivación ante la necesaria modificación del pliego de condiciones. Tras algunas reticencias, el tema de los vinos de pueblo tuvo ayer mismo un notable empujón, por lo que podría ser también una realidad y una opción para viticultores y bodegas, mientras que en el caso de la subzona también se está moviendo ficha para igualar el tamaño de la indicación al de la genérica Rioja. Otra pequeña asociación alavesa de bodegas, Araex, tiene bastante que ver con estos dos últimos asuntos y también que Fernando Salamero (Marqués de Riscal) sea presidente de la comisión de reglamento. ¿Qué pasa si Rioja finalmente diferencia vinos por subzona, municipio y finca?
4. ¿Quiénes son?: ayer Rioja, y Rioja Alavesa, eran un hervidero de rumores. En Abra hay más de 140 bodegas y algunas de ellas de mucho prestigio, como Remírez de Ganuza, Tentenublo, Artuke o DSG Vineyards (David Sampedro). ‘Radio macuto’ ya hablaba que alguna de ellas dentro del movimiento . Ninguna de las cuatro mencionadas, por confirmación personal, están entre las 40 o 42. Abra, de momento, dice que no va a hacer públicos los nombres, aunque no estaría de más conocerlos, más que nada para evitar que se den por hecho, o por dicho, que algunas bodegas, que a lo mejor sí pero a lo mejor no, están detrás de esta iniciativa.