La Rioja
img
Los ‘pagafantas’ de la Interprofesional del Vino
img
Alberto Gil | 01-08-2018 | 08:31| 0

150 bodegas piden «amparo» al Ministerio contra las cuotas de la Interprofesional Española del Vino 

Bodegas Familiares de Rioja achaca la obligatoriedad de pago de las facturas a la «satisfacción de los intereses de grandes grupos y los granelistas»

Bodegas Familiares de Rioja, ante las últimas reclamaciones vía burofax de cuotas de la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) bajo amenaza de importantes sanciones, ha enviado una carta al nuevo ministro de Agricultura, Luis Planas, en la que pide una entrevista y «amparo político» contra lo que considera una «maniobra política» orquestada por la Federación Española del Vino (FEV) con el anterior ministerio para «defender sus intereses».

La asociación, en una contundente carta suscrita por su presidente Eduardo Hernáiz –que firma en representación de 150 bodegas de Rioja– denuncia al pago de las cuotas obligatorias y advierte del «perjuicio, no solo económico, que se está causando a las pequeñas y medianas bodegas, ya que la promoción genérica del vino, e incluso de las sangrías y derivados como la última campaña de la OIVE, va en contra de la propia Interprofesional del Vino de Rioja, que fomenta el origen del vino y de los territorios». «Son las estrategias comerciales de consumo genérico, sin arraigo territorial alguno, las que provocan un grave problema a las pequeñas y medianas bodegas porque contribuyen a bajar los precios del vino y, por tanto de la uva, y nos hacen ser menos competitivos», advierten las bodegas familiares riojanas, que denuncian estar pagando «dos veces y por intereses contrapuestos».

La OIVE se constituyó en el año 2014 integrada por la FEV y por las Cooperativas Agrarias –a la que se han sumado ahora granelistas de Mancha y Extremadura– y los tres grandes sindicatos agrarios (Asaja, COAG y UPA) por el sector productor. En julio del 2016, el Ministerio de Agricultura publicó una orden que aplica la denominada ‘extensión de norma’ y que obliga a pagar a todas las bodegas españolas que comercialicen vino. Así las cosas, las cerca de 600 bodegas activas en Rioja están recibiendo facturas mensuales variables en función de las ventas pero que supondrían unos 200 euros por cada millón de litros.

imagen

Jornada informativa
Bodegas Familiares de Rioja, que ya se «rebeló» públicamente contra las cuotas, organizó ayer en Logroño una jornada para explicar la nueva figura del ‘stock cualitativo’ de Rioja y a la que invitó también a la directora de la OIVE, Susana García, para pedir explicaciones por las cuotas.

Ante un auditorio de más de 50 bodegueros riojanos, estos cuestionaron tanto la representatividad real de la Interprofesional –en la que ni Bodegas Familiares ni ninguna pequeña asociación española participa– y pidieron explicaciones por «la obligatoriedad de pago» cuando conocieron la existencia de la OIVE con las primeras facturas enviadas en el año 2017: «Pido disculpas porque no se empezó con buen pie –explicó Susana García–, pero ya estamos en marcha y corrigiendo aquellos errores».

En este sentido, la directora de la OIVE presentó las campañas que en diferentes medios, incluida la televisión, ya se han puesto en marcha –‘Marida tu vida con vino’– , aunque no convenció demasiado a los bodegueros riojanos. Ana Jiménez, coordinadora de Bodegas Familiares, resumió lo que, a su juicio, está sucediendo: «Imagínense que los restaurantes que más venden en todo el país, los de comida rápida, se juntaran en una mesa y obligaran a los chef estrella Michelín a pagar para fomentar el consumo de comida basura… Ni más ni menos, es lo que está pasando con el vino».

Susana García Dolla (Directora de la OIVE): «Siento que os sintáis como los ‘pagafantas’, pero…»
«Siento que os sintáis como los ‘pagafantas’, pero…». Después de un intenso debate, y ya con un tono distendido pero con esta frase literal, zanjó ayer la directora de la OIVE, Susana García Dolla, el encuentro ante más de 50 bodegas, dejando claro que, tal y como están las cosas legalmente –y a la espera del recurso judicial interpuesto por dos importantes bodegas riojanas–, no queda otra que pagar: «Si no, se reclamarán las cantidades por burofax y, finalmente, se pondrá en conocimiento de la AICA [con sanciones]», advirtió García.
La directora de la OIVE respondía así a las repetidas quejas de los bodegueros riojanos –incluidos representantes de la Asociación de Bodegas Centenarias (ABC) que también asistieron a la reunión–, por la conformación de la OIVE, donde es necesario el concurso de las principales organizaciones de viticultores para su reconocimiento, pero que, a diferencia de en Rioja, no pagan: «Los viticultores están informados y deciden aunque no ponen, pero nosotros tenemos que pagar y ni siquiera estamos informados…», reprochó el auditorio.
De hecho, para entrar en la OIVE habría que acreditar como agrupación al menos el 10% de las ventas de vino español, algo, evidentemente, inviable. García Dolla avanzó que probablemente a partir del 2019 –ya se está preparando la nueva extensión de norma–  la cuota no crezca o se reduzca porque «hay ingresos», pero también aclaró que, «si hay proyectos o estrategias que así lo justifiquen, podría duplicarse o incluso multiplicarse por diez».
Ver Post >
Sobre el AVE
img
Alberto Gil | 25-07-2018 | 10:33| 0
DOCU_RIOJA

No es fácil entender que, después de 30 años, La Rioja siga sin contar con un estudio serio sobre sus necesidades ferroviarias y de infraestructuras. Mientras la Plataforma por el Progreso Sostenible ha dado una lección de compromiso, los principales partidos siguen de ‘perfil’ y sin explicar cuáles son las implicaciones, positivas y negativas, de la alta velocidad. Es lamentable que hace unos pocos meses aterrizase un ministro en Logroño y, cuando todo el mundo esperaba, Gobierno de La Rioja incluido, que iba a anunciar una plataforma de alta velocidad entre Logroño y Castejón, lo haga entre Miranda y Logroño y nos quedemos tan tranquilos. De poco sirve tener un aeropuerto si no tenemos aviones o una gran estación sin trenes: no hay gente y, por tanto, no hay, ni habrá, operadores aéreos ni ferroviarios. Así las cosas, nos queda, aunque cada vez menos, paisaje, en una región vitícola que sigue mereciendo la pena y que debemos conservar por ética, estética, orgullo y negocio. Si los políticos no nos han explicado nada, tampoco lo han hecho los agentes económicos. En este sentido, ni la FER ni la Cámara de Comercio, principales ‘lobbys’ del AVE, han encargado un plan sobre necesidades. De momento, los únicos argumentos que me convencen son los de la Plataforma. Entre ellos, además, que el AVE es elitista y caro. Creo que merecemos que se nos explique si un cambio de vía a ancho europeo y unos trenes Alvia nos arreglarían de verdad la vida –incluso si la petición es razonable quizá el Ministerio de turno hasta invierte y moderniza el trazado– o si seguimos necesitando ese AVE ultrarrápido…, que viene ya con 30 años de retraso.

Ver Post >
Así funciona el nuevo stock de Rioja: preguntas y respuestas
img
Alberto Gil | 30-06-2018 | 16:53| 0

¿Qué es el ‘stock’?
Es una herramienta habitual en zonas como Champagna, muy condicionada por las incidencias climáticas, y también se está trabajando en otras regiones francesas para limitar los efectos de hipotéticas heladas o sequías que, con el cambio climático, son cada vez más comunes. En Rioja, hubo un precedente, en el año 2007, que fracasó al no regularse bien su desbloqueo.

¿Por qué ahora… de nuevo?
A la sobreproducción de la campaña del 2016, que dejó muchas uvas sin vendimiar de calidad, le siguió la del año pasado que, con una fuerte helada, provocó problemas de abastecimiento. La idea es contar con una ‘despensa’ para afrontar futuros problemas.

¿Por qué cualitativo?
Hay dos aspectos básicos que puede servir para la mejora de vinos. En primer lugar, la selección de uvas: algunas de las mejores uvas se quedan en el campo, ya que si el viticultor cubre la cartilla con los viñedos más productivos y más fáciles de vendimiar y las bodegas no pagan la diferencia por las viñas más viejas o de más difícil acceso, en ocasiones no se vendimian, sencillamente, porque no compensan los costes. Por otro lado, está la mejora de vinos:a diferencia del precedente del 2007, en esta ocasión el ‘stock’ tiene carácter individual. Es decir, si se ‘pica’ un depósito o un viticultor tiene una parcela con problemas sanitarios, por ejemplo, la bodega o el viticultor podrá calificar su propio ‘stock’ o parte de él para mejorar el producto o, sencillamente, porque es mejor el vino de una añada ‘stockada’ que de la siguiente.

DOCU_RIOJA

¿Cómo se regula en mi cartilla?
uEl Consejo Regulador aprueba dos tipos de rendimientos: el amparado y el denominado de campaña. La diferencia entre ambos, de forma voluntaria, podrá ir a ‘stock’ con dos limitaciones principales: no podrá ser superior al 10% sobre el rendimiento amparado en un año (este año como máximo, por tanto, será del 8%) ni superior al 20% en tres años.

¿Cómo lo solicito?
Es automático. Si alguien no desea acogerse, viticultor o bodega, deberá renunciar expresamente antes del 30 de noviembre de cada campaña.

¿Qué pasa si no hago ‘stock’?
Si el viticultor tiene acuerdo con la bodega, podrá entregar también hasta el 118% de sus uvas y ésta elaborarla, pero ese 8% adicional deberá salir antes de la bodega como vino de mesa (como hasta ahora) antes del 31 de mayo del año siguiente. Asimismo, con carácter excepcional no habrá descalificación de producción hasta que no se pase del 125% en la entrada de uva en bodega. Eso sí, la diferencia sobre el 118% máximo de campaña se deberá destilar y acreditar que así se ha hecho, con lo que ‘las pasadas de frenada’ tienen coste económico.

¿Cómo hago si no tengo bodega?
La herramienta es muy útil para cooperativas, con capacidad para transformar la uva excedentaria de sus socios, y para la pequeña y mediana bodega con viñedo propio o pocos proveedores. Más difícil es para la gran bodega porque contrata con multitud de proveedores. En todo caso, la transformación, y conservación del ‘stock’, deberá pactarse individualmente entre bodega y proveedor, incluyendo el cálculo de costes y el beneficio de una hipotética calificación del vino. Así deberá reflejarse en los contratos obligatorios de pago por la uva.

¿Seguro agrario?
El ‘stock’ individual se concibe como una pequeña despensa, casi como un seguro agrario. Es decir, cada viticultor que se acoja dispondrá de una parte adicional de vino que podrá calificar de forma inmediata si a la siguiente cosecha, por ejemplo, no llega al rendimiento amparado por un pedrisco o cualquier otra cuestión. Es decir, hay desbloqueo individual (previsto) y permite afrontar con más garantías y tranquilidad la siguiente campaña. El desbloqueo individual se permite también para mejora de vinos (cualitativo).

El desbloqueo colectivo
Ha sido uno de los asuntos más espinosos de la negociación tras la experiencia del 2007, cuando grandes bodegas y cooperativas pidieron contraetiquetas de forma artificial antes de la fecha final del ‘stock’ (para bajar la ratio) y conseguir la calificación del vino. En esta ocasión, se fija una ratio de 2,80 (relación entre ventas y salidas) –a última hora se bajó del 2,85 que inicialmente se había previsto– como punto clave para el desbloqueo colectivo: si la ratio baja de ahí, se calificará vino de forma obligatoria del ‘stock’, aunque se hará en el porcentaje necesario, y prorrateado de todos los inscritos, para volver alcanzar ese 2,80. En el extremo opuesto, si la ratio supera el 3,05 no se calificarán de forma automática las reservas individuales, sino que el interesado deberá acreditar que tiene una merma por incidencia climática de al menos el 30% de su producción o presentar un acuerdo personal con la bodega de amparo.

¿Se pervierte el concepto de añada?
No. Los vinos ‘stockados’ podrán criarse y envejecerse como el resto, por lo que mantienen la añada. Además, el pliego de condiciones permite mezclar hasta un 15% de vinos de otras añadas, sin olvidar que hay una figura prevista (conjunto de varias cosechas) para etiquetar vinos de diferentes añadas.

¿Cuándo el vino tiene que abandonar el ‘stock’?
Si tres años después de la vendimia no se ha calificado una partida catalogada como ‘stock’, deberá abandonar la bodega el 31 de mayo del año siguiente, como toda aquella que se transformó y no se amparó ni se acogió al ‘stock’.

Sin destilación obligatoria
Uno de los puntos más conflictivos de la negociación ha sido el destino del ‘stock’ en caso de que no se calificase. De hecho, varias organizaciones proponían la obligatoriedad de destilación, pero la venta como vino de mesa, en dicho supuesto, cubre los costes de transformación de la uva en vino, por lo que ha sido un factor de peso. Es decir, sin esa oportunidad de salida al vino –la misma que tiene el vino que entra en bodega para quien no hace ‘stock’– no se hubiera aprobado.

Los viñedos singulares
No hay posibilidad de ‘stock’. Con cartilla independiente, el rendimiento máximo amparado por hectárea es de 5.000 kilos para uvas tinta y 6.992 kilos para uvas blancas. Serán los auténticos vinos ‘pata negra’ de Rioja.

Ver Post >
Sobre ‘Rioja Oriental’
img
Alberto Gil | 19-04-2018 | 09:09| 0

El Consejo Regulador ha consumado el fallecimiento oficial de Rioja Baja, un territorio así conocido durante cientos de años y, formalmente como tal, desde la constitución de la DOP en 1926. El argumento principal utilizado es que, como sólo dos operadores han indicado la zona ‘Rioja Baja’ en su botellas desde 1999, hay que dar una oportunidad a ‘Rioja Oriental’.

No obstante, usando la misma tesis, entiendo que una decisión tan trascendente –cambiar la Historia lo es– debería venir avalada por compromisos de uso de ‘Rioja Oriental’ de quienes han promovido el cambio de nombre, algo que uno de sus principales valedores, el bodeguero Álvaro Palacios, ya ha dejado claro que no contempla al menos a corto plazo. Tampoco creo que ‘Rioja Baja’ haya tenido una oportunidad real, ya que es ahora por primera vez, no en 1999, cuando se ha planteado el desarrollo de nuevos vinos vinculados al origen, pero sobre todo creo que el debate ha sido demasiado corto para recabar en realidad las opiniones de bodegas y viticultores riojabajeños.

En este sentido, me pregunto que pensarían en La Rioja Alta si Rioja Oriental exigiera ahora cambiar su nombre por Rioja Occidental –quizá más ‘peyorativo’ que vender vinos de ‘Rioja Baja’ sea competir con vinos que se llaman ‘Rioja Alta’ sin la existencia de su antónimo geográfico – o qué dirían en Rioja Alavesa si los municipios riojanos de San Vicente, Ábalos y Briñas –condenados administrativamente al aislamiento geográfico– exigieran el cambio de la indicación por Sonsierra. ¿Sería suficiente una decisión mayoritaria del Consejo Regulador? Las votaciones las carga el diablo.

Ver Post >
Rioja Baja… con orgullo
img
Alberto Gil | 13-04-2018 | 16:53| 0

Mateo Ruiz, Bodegas D. Mateos, reivindica sus raíces y el factor diferencial de la garnacha, el graciano y el mazuelo en la personalidad de los vinos de la comarca

Por mucho que el Consejo Regulador haya decidido archivar cientos de años de historia y taparse los oídos, seguiremos escuchando hablar de Rioja Baja, de los vinos de Rioja Baja. Esta amplísima comarca administrativa, desde Agoncillo hasta Alfaro, tiene por delante mucho tiempo para trabajar y mostrar su extraordinaria diversidad que, especialmente en las faldas de los montes del Sistema Ibérico, es capaz de sorprender y ofrecer grandes vinos con personalidad y carácter propio: «Nuestros viñedos, en los términos de Alfaro, Aldeanueva y Autol, van desde los 320 metros de altitud hasta los 650, lo que nos permite trabajar con un amplio catálogo de opciones», explicó ayer Mateo Ruiz, Bodegas D. Mateos, en la presentación de sus vinos en el club de catas de lomejordelvinoderioja.com.

Apenas nada se supo de Rioja Oriental durante la cata, salvo una pregunta del respetable: «No me identifico con Rioja Oriental; de tener una subzona, como zona geográfica que es, debería ser Rioja Baja», zanjó el bodeguero. La viticultura en Aldeanueva se remonta a cientos de años, aunque a comienzos de este último siglo surgieron nuevas bodegas y se ampliaron los campos de cultivo: «No era fácil hace 20 años conservar los viñedos de garnacha situados en el monte, pero nosotros lo hicimos y ahora estas uvas están en nuestros vinos», señaló Mateo Ruiz.
Esas garnachas, junto con también viejos mazuelos, y las plantaciones de graciano por las que apuesta el bodeguero desde hace un par de décadas se combinan en diferentes proporciones en todos los vinos de Bodegas D. Mateo: «El tempranillo también se adapta bien en nuestra comarca, pero estas otras uvas, de ciclo más tardío, nos ofrecen un salto diferencial, de calidad y de personalidad de zona».

Mateo Ruiz, en una imagen de la cata Miguel Herreros

Mateo Ruiz, en una imagen de la cata de mi compañero Miguel Herreros

La cata
Bodegas D. Mateos trabaja con tres gamas de vinos: Navaldar, «la más Rioja» en palabras de Mateo Ruiz; Insolente, una colección de varietales más fresca y divertida; y La Mateo, una espectacular familia de vinos que rinde homenaje a la ascendencia masculina de la familia: «Mi padre, mi abuelo, mi bisabuelo… siempre cultivaron sus propios viñedos y se merecían este homenaje».

El bodeguero comenzó la cata con Navaldar 2015, un crianza de la gama más tradicional de Rioja, aunque con el propio concepto de Bodegas D. Mateos: «Las cuatro variedades, tempranillo, garnacha, mazuelo y graciano, son importantes», en un vino carnoso, potente, pero de final amable, en el que el mazuelo y el graciano aportan una frescura y una acidez que agradece el conjunto. Insolente Graciano 2016 forma parte de la colección de varietales. Nada es fruto de la casualidad: «Nos ha costado quince años poner todos estos vinos en el mercado, con una primera fase de estudio y catalogación de los viñedos y una segunda de pruebas enológicas y con diferentes maderas hasta que entendíamos que estábamos preparados», indicó el bodeguero. En el caso del graciano, D. Mateos hizo las primeras vinificaciones varietales en el 2003, pero no salió al mercado hasta el 2012. Es un vino más joven, con mucho trabajo para pulir cualquier asomo de ‘aristas’ y el componente vegetal de esta variedad que solo en las zonas más cálidas de Rioja garantiza su vinificación por separado con regularidad.

La Mateo es la colección de vinos de familia: crianza, reserva y los dos varietales de garnacha y tempranillo blanco. Tal y como dejó claro el bodeguero, cada vino tiene su propia personalidad y, en este sentido, La Mateo Crianza 2014 incorpora una base de tempranillo (70%), con garnacha (27%) y graciano (3%). Combina la fruta con una madera también presente, que redondea un vino goloso y carnoso, mientras que La Mateo Reserva 2012 suma otra composición varietal, también con tempranillo como base –de diferentes viñedos y zona–, pero que se mezcla en esta ocasión con un porcentaje importante de graciano y mazuelo: «No tiene nada que ver con el anterior; con mayor acidez y frescura, es quizás más Rioja en el sentido clásico de vinos más longevos», describió el bodeguero. Y así se muestra en la cata: más fresco y elegante y con una mayor complejidad por el tipo de maderas (francesas exclusivamente) elegidas para la crianza.

La Mateo Garnacha Cepas Viejas 2015 fue una de las sorpresas de la noche. Un vinazo, con una tremenda explosión de frambuesa y grosella y una madera perfectamente integrada: «Son viejos viñedos de garnacha, una gran variedad que siempre ha diferenciado nuestra zona y que creo que en ninguna otra de Rioja puede alcanzar una calidad como en la nuestra». Y, como cierre, La Mateo Tempranillo Blanco 2016 –que junto con el anterior fue el elegido de técnicos y aficionados en el juego de preferencias de la aplicación para smartphones que JIG estrena esta temporada para el club de catas–, un blanco gastronómico, con cuerpo y que, tras unas primeras notas de madera fina, deja paso a un abanico de cítricos y aromas y gustos tropicales.

El ‘irregular’ tempranillo blanco es el protagonista del vino: «Yo creo mucho en esta variedad, autóctona y única en todo el mundo; hay que dejarle tiempo pero con una buena crianza nos va a dar muchas alegrías», señaló Mateo Ruiz, quien apostó por el tempranillo blanco desde el primer momento y hoy, ese especial viñedo, tiene ya trece años: «Hemos vuelto a plantar posteriormente y, aunque ya con seis años de edad, no es todavía lo mismo, pero lo será con el tiempo».
En resumen, un grato descubrimiento el de Bodegas D. Mateos, que comenzó vendiendo sus vinos en la exportación y que, desde el año pasado, empieza a pisar fuerte también en el mercado nacional, con Rioja Baja y Aldeanueva de Ebro como identidad.

Ver Post >
Las dos únicas bodegas de zona de ‘Rioja Baja’ renuncian a ser ‘Orientales’
img
Alberto Gil | 07-04-2018 | 12:50| 3

Viñedos Ruiz Jiménez y Bodegas Ilurce, que trabajaban con vinos comarcales, dejan de hacerlo por el cambio de nombre

El llanero solitario ha dejado de cabalgar…, al menos en solitario. Viñedos Ruiz Jiménez (Aldeanueva de Ebro), la única bodega que desde el año 2002 etiquetaba todos sus vinos como ‘Rioja Baja’, comunicó ayer al Consejo Regulador que renuncia a la indicación de zona, después de que la institución le advirtiera de que no podía referenciar la procedencia de sus vinos con la tradicional denominación, sino que tenía que hacerlo con la nueva indicación ‘Rioja Oriental’.

¿La última de las fililipinas.... de Rioja Baja?

¿La última de las fililipinas…. de Rioja Baja?

Francisco Ruiz Jiménez devolvió ayer al Consejo Regulador 30.000 contraetiquetas de vino de zona –con la nueva referencia ‘VZ’ tras la aprobación el pasado verano de las nuevas categorías de vinos que pretenden fomentar el origen de los mismos–, ya que los servicios técnicos le advirtieron de que si utilizaba dichas ‘contras’ no podía seguir usando en sus etiquetas el término ‘Rioja Baja’, sino que, obligatoriamente, debía emplear ‘Rioja Oriental’: «Llevo más de 15 años vendiendo mis vinos como ‘Rioja Baja’ en todo el mundo, pero no voy a hacerlo como ‘Rioja Oriental’». El viticultor, que exporta el 99% de su producción, ya reclamó, en estas mismas páginas de Diario LA RIOJA, algún tipo de explicación:«Si soy el único que utiliza la zona en Rioja Baja, cuando hay más de cien bodegas alavesas y decenas de La Rioja Alta que lo hacen en sus comarcas, creo que alguien debería preguntarme».
Ruiz Jiménez explica que «puedo llegar a entender un cambio de nombre e incluso que estoy equivocado, pero para ello debería encontrarme con que varias de bodegas de la zona estén etiquetando sus vinos como ‘Rioja Oriental’, pero ni una sola se ha planteado hacerlo». «Ahora, todo el mundo escurre el bulto –continúa–, pero me dejan a mí sin posibilidades de seguir defendiendo una comarca en la que creo sin reservas».
En este sentido, Francisco Ruiz Jiménez insiste en su propuesta hecha a varias bodegas y viticultores de la zona: «Si nos pusiéramos de acuerdo las bodegas de la comarca y etiquetáramos como zona nuestros mejores vinos, Rioja Baja por supuesto porque así nos conocen desde hace al menos 80 años, en diez años habría una revolución en la denominación de origen, pero para eso hay que quitarse de encima los complejos de inferioridad».

El cambio de nombre
La propuesta de cambio del nombre de la zona, de Rioja Baja a Rioja Oriental, fue defendida por la Federación de Cooperativas de La Rioja (Fecoar)y por ARAG-Asaja al mismo tiempo que, el pasado verano, el Consejo Regulador proponía aprobar las nuevas categorías e indicaciones de Viñedos Singulares y Vinos de Municipio. De hecho, estos últimos y la revisión del etiquetado de los de zona, quedaron pendientes en primera instancia de un acuerdo de cambio de nombre. Finalmente, el pleno del Consejo Regulador aprobó el cambio de denominación para los vinos de Rioja Baja, aunque supeditado al estudio de las posibilidades de registro de ‘Rioja Oriental’ y de la opinión de distintas agencias y prescriptores sobre su conveniencia. Pero nada se supo de este último estudio y lo cierto es que el Consejo Regulador solicitó ante Bruselas el cambio de denominación de zona en el pliego de condiciones, lo que ahora obliga a etiquetar los vinos de dicha comarca como, sí o sí, de ‘Rioja Oriental’.

El otro caso
El de Ruiz Jiménez no es un caso único. Bodegas y Viñedos Ilurce (Alfaro) solicitó en la pasada vendimia la trazabilidad al Consejo Regulador como vinos de zona para sus viñedos de la comarca. Ilurce trabaja con la distribución de Jorge Ordónez, el mayor importador de vinos españoles de EEUU, y éste les solicitó un embotellado especial para el país norteamericano con el etiquetado de zona ‘Rioja Baja’: «No teníamos problema en trazar nuestros vinos porque trabajamos con nuestros viñedos de Alfaro y Monte Yerga», explica Inmaculada Escudero. «El problema vino –continúa– cuando el Consejo nos dijo que si queríamos etiquetar el vino como ‘Rioja Baja’ deberíamos hacerlo a todo velocidad porque iba a prohibirse».

La familia Escudero consultó con Ordóñez, probablemente el mejor conocedor español del mercado norteamericano, y éste les dijo que en ningún caso pusieran ‘Rioja Oriental’: «Para qué esta viaje», se pregunta Inmaculada Escudero. «Nosotros siempre hemos hecho vinos de Rioja Baja con todo el orgullo y nuestro importador, que algo sabrá de esto, nos pidió etiquetarlos como tal, pero de Rioja Oriental ni él ni nosotros queremos saber nada».
Lo curioso de todo es que el cambio de nombre se planteó supuestamente para fomentar los vinos comarcales y locales: 143 de Rioja Alavesa eran elaboradores de vino de zona en la comarca el año pasado, 27 de Rioja Alta y 2 de Rioja Baja. Ahora, si no cambian, las cosas, los de Rioja Oriental serán cero.

El Consejo se reúne el miércoles para analizar el tema en la comisión de zona

El asunto no está pasando desapercibido para el Consejo Regulador. La asociación Bodegas Familiares de Rioja solicitó la reunión de la Comisión de Zona y Municipios, constituida para analizar las nuevas figuras aprobadas el pasado verano pero y tratar, entre otros asuntos, el cambio de denominación de ‘Rioja Baja’ a ‘Oriental’. Tras constatar que varios de sus asociados no estaban de acuerdo con el cambio de nombre, Bodegas Familiares plantea que, al menos, se pueda seguir indicando Rioja Baja en las etiquetas. En este sentido, ni una sola bodega, más allá de Ruiz Jiménez o Ilurce, se apuntó en 2017 a la elaboración de vinos de ‘Rioja Oriental’. En las páginas de Diario LA RIOJA se han podido leer varios testimonios contrarios al cambio de nombre como los de bodegas como Nestares Eguizábal (Galilea), Ortega Ezquerro (Tudelilla), D.Mateos (Aldeanueva de Ebro), Vinos en Voz Baja (Aldeanueva), además de los de Ilurce y Ruiz Jiménez.  Tampoco entre los prescriptores parece haber cuajado la idea y Luis Gutiérrez –el hombre actualmente más influyente para los vinos españoles como catador para Robert Parker– ya lo advertía en su último reportaje sobre la denominación de origen: «Creo que Rioja Oriental tiene posiblemente más connotaciones peyorativas en ciertos círculos de EEUU… Y es confuso, ya que lo oriental se asocia con lo asiático», advertía. La última crítica ha venido desde la revista Gourmet, que, en un artículo firmado por Helio San Miguel titulado ‘Rioja Oriental: Nombre a evitar’–, escribe sin ‘pelos en la lengua’: «El término ‘oriental’ ha tomado un cariz marcadamente peyorativo hasta convertirse hoy en ofensivo en Estados Unidos». «El propio presidente Obama tomó la decisión de prohibir su uso en los textos legales del gobierno federal». «Rioja Oriental –continúa– es recibido con una mezcla de carcajadas, confusión y estupefacción».

Ver Post >
¿Origen NO Rioja?
img
Alberto Gil | 11-03-2018 | 18:43| 0

El Consejo Regulador ‘ajusta’ el vídeo de su nueva campaña ‘Saber quién eres’

Algunas de las imágenes utilizadas por la agencia Shackleton ofrecen dudas sobre la procedencia real de los viñedos mostrados

Rioja presentaba esta semana en Madrid su nueva campaña internacional, con la Real Academia Española como escenario, y con un claro guiño al origen, del propio vino pero también de la lengua castellana, cuyos primeros textos vieron la luz en San Millán de la Cogolla. Por primera vez, la denominación de origen acompañará sus presentaciones en todo el mundo con el eslogan ‘Saber quién eres’ en español, sin traducción incluso ni en China. La idea ha sido de la agencia de Shackleton, creada en enero del 2004 por dos conocidos nombres de la publicidad, como son Pablo Alzugaray y Juan Nonzioli. El propio Alzugaray presentaba así la campaña: «¿Qué, si no una exaltación misma de la esencia, es una denominación de origen? ¿Qué, si no la lengua, puede significar mejor de dónde se es?».

El caso es que el vídeo promocional ‘Saber quién eres’, volcado en Youtube y destinado a su difusión por redes sociales, incluye algunas imágenes inusuales en Rioja. Las mayores dudas sobre su verdadera procedencia las ha provocado un viticultor que, con una gorra nada típica por estos lares, cuida sus uvas blancas de unos grandes emparrados extraños en esta comarca vitícola: «No se trata de un rodaje expresamente, sino de un montaje de un banco de imágenes y es cierto que se han generado algunas dudas sobre si había alguna que podía no ser de Rioja y por eso se está editando el vídeo para modificarlo», aclara José Luis Lapuente, director general del Consejo Regulador. Lapuente resta en cualquier caso trascendencia a la anécdota al señalar que «el vídeo no es la pieza principal de la campaña, sino que es una píldora más que transmite un mensaje general y, por supuesto, si se hubiera pensado su emisión para la televisión o grandes canales de difusión se hubiera rodado expresamente». «El montaje –agrega– incluye imágenes de todo tipo para reforzar una idea, pero no es la pieza principal ni mucho menos».

Ver Post >
Riojas con apellidos
img
Alberto Gil | 01-03-2018 | 19:45| 0

 

Carlos Fernández (Bodegas Tierra) reivindica la identidad de los vinos de zona, de municipio y de parcela

A1-1405018194.jpgDe nombre Rioja, pero con apellidos Fernández Gómez, Rioja Alavesa, el Toloño, Labastida, Cuba Negra… Así son los vinos de Bodegas Tierra, que Carlos Fernández presentó el miércoles por la noche para los aficionados de lomejordelvinoderioja.com: «¿Si creemos en la diferenciación por vinos de pueblo y de finca? Sí o sí, y, si no, sí». «Rioja se ha olvidado en las últimas décadas de los ‘apellidos’, pero hay gente que, más allá de etiquetas, está aportando nuevas formas de elaborar y, en cierto modo, desandando lo andado para identificar los orígenes y eso es una gran noticia». El bodeguero, acompañado en el público de su hermano Fidel, recordó que Tierra cumplió el año pasado 25 años y que, desde sus orígenes, fue una de las primeras en apostar por la zona, el municipio y los vinos parcelarios: «Nuestros viñedos están en las faldas del Toloño y para nosotros Briñas, Labastida, San Vicente y Ábalos son la misma comarca, la que más nos gusta, lo que no quiere decir que haya otras mejores o peores».

La cata
Tierra, como el propio Carlos, es una bodega especial. De los 14 vinos que elabora cinco de ellos son blancos y, tal y como confesó el bodeguero, «últimamente nueve de cada diez botellas que abro son de blanco». Carlos Fernández considera que Rioja tiene mucho por decir en este ámbito, aunque la apuesta la tiene clara por las variedades históricas y los viejos viñedos de viura, garnacha blanca y malvasía.

El primer vino de la cata fue Tierra Blanco 2016, un fermentado en barrica fresco con el cupaje de las tres variedades citadas, aromático aunque sin pretender competir con las variedades terpénicas de otras zonas como Rueda o Rías Baixas: «La acidez natural nos permite elaborar grandes vinos blancos, incluso para comer con carne y es ahí donde Rioja creo que tiene un factor diferencial».

El aperitivo dio entrada a la ‘batería’ de tintos, comenzando por el Fernández Gómez 2016, un maceración carbónica que sigue fiel a los principios, al primer vino que elaboraron Fidel, padre e hijo, como Tierra en 1995: «Para mí», dijo Carlos, «este vino está espectacular, huele y sabe a vino, pero sin las gominolas ni los aromas de plátano que hemos visto en los últimos años en otras elaboraciones de uva entera». Tempranillo en un 80%, más un 20% de viura, garnacho y graciano, que Tierra etiquetará ya como ‘Vino de Labastida’ en la añada 2017.

El Primavera 2016 hace alusión al nombre de una de las naves con las que Manuel Quintano, sacerdote y científico ilustrado nacido en Labastida –y ‘maltratado’ por los cosecheros de la época–, envío los primeros vinos despalillados y criados en barrica a Veracruz y La Habana. Es un semicrianza, con el que Tierra atiende ahora la demanda del mercado americano: «Lo elaboramos con los viñedos más cercanos al río, 100% tempranillo», describió Carlos Fernández. Agradable, aromático, con ligerísimas notas de madera, y de trago largo.

Su hermano mayor, Tierra Crianza 2015, se elabora con un cupaje de ocho parcelas de tempranillo de Labastida. «Es el gran pilar de la bodega, con un perfil claro de esta variedad en Rioja Alta o Alavesa», describió el bodeguero, como le gusta decir, «con una mano en el corazón y otra en el bolsillo»: «Quisiéramos tener más tiempo en botella este vino antes de sacarlo al mercado pero hay que atender a los clientes».

Los parcelarios
Cuba Negra es una de las parcelas más especiales, de viñedos centenarios, para Bodegas Tierra y de donde han obtenido el material vegetal para una selección masal de tempranillos y variedades blancas históricas. De Cuba Negra salen dos de su vinos de finca: el Belisario, tinto cuyo nombre hacer referencia a otras de las naves ‘exportadoras’ de Manuel Quintano, y La Greña, un gran blanco con predominio de la malvasía riojana.

El Belisario 2010, con una producción de apenas 2.000 botellas y servido en la cata en formato magnum, es contundente, de alto grado y estructura, pero sujetado por la acidez natural: «Mi abuela decía que hay que echar el arroz a puños y de este viñedo el vino sale también a puños», dijo el bodeguero. Para terminar, La Greña, un blanco ‘clásico’ y pura delicadeza. De la añada 2014 (también magnum), tiene mucha, mucha, vida por delante, como ejemplo de los grandes blancos que se pueden hacer en Rioja.

Entre un público, entre 50% aficionado y 50% profesional, dato conocido gracias a la aplicación que esta temporada JIG estrena en el club de catas, el más destacado fue… El Belisario.

Vinos y precios:

Tierra Blanco Fermentado en Barrica 2016. 8 euros.
Fernández Gómez 2016. 6,3€.
El Primavera 2016. 7,5 euros.
Tierra Crianza 2015. 11,9 euros.
El Belisario 2010. 38 €.
La Greña 2014. 38 euros.

Ver Post >
Cuando la Tierra lo es todo: cata el 28 de febrero
img
Alberto Gil | 21-02-2018 | 10:29| 0

Bodegas Tierra, el próximo miércoles 28 en el club de lomejordelvinoderioja.com

Carlos Fernández presenta el compromiso con los viejos viñedos y la comarca de la bodega familiar de Labastida

«Tierra es todo, no sólo el nombre de la bodega, sino la identidad de nuestros vinos, de una comarca y de un municipio como Labastida». Así presenta Carlos Fernández el proyecto bodeguero de una familia que cultiva –«todavía a medias con el banco», explica entre risas– 24 hectáreas de viñedo en el entorno de Labastida y Briñas y que elabora once referencias de vino distintas.

Bodegas Tierra nació en 1992, aunque la familia de los Fernández Gómez lleva varias generaciones cultivando y elaborando vino: «Mi abuelo Emilio fue uno de los fundadores en 1964 de la cooperativa de Labastida, pero mi padre Fidel decidió en 1992 dejar la cooperativa y recuperar la vieja bodega de elaboración». Lo hizo con sus hijos mayores Rodrigo y Fidel, este último histórico director técnico de una de las bodegas más prestigiosas de Rioja Alavesa, quien con Carlos, que se sumó en el 2005, tutela hoy la empresa familiar.

Tierra es una de las dos únicas bodegas que quedan en el barrio de la judería (los calados históricos) de Labastida, pero Carlos Fernández presta especial atención al viñedo como factor diferencial. «La media de edad de nuestras viñas es de unos 42 años, lo cual no es lo común». «Mi abuelo Emilio, que no era un visionario sino más bien pobre, fue comprando viñedos en los años 60 y 70, y lo único que podía pagar eran aquellos de suelos poco productivos, que eran los que menos dinero valían porque entonces en Labastida y en toda Rioja lo que primaba eran los kilos». Hoy en día son esos viñedos, algunos de ellos centenarios, los que han permitido a los Fernández Gómez contar con su propia selección clonal y los que marcan la identidad de los vinos de Tierra.

La cata
Carlos Fernández presentará el próximo 28 de febrero seis de las elaboraciones de la bodega. La cata comenzará con Fernández Gómez 2016, un semimaceración carbónica, y con El Primavera, un semicrianza (tres meses) que hace referencia al momento de lanzamiento al mercado. Ambos vinos son reflejo de la tipicidad municipal de Labastida:«Trabajamos vinos de zona, Rioja Alavesa, de pueblo, Labastida, y parcelarios; creemos en la zonificación, en vinos ni mejores ni peores, pero sí diferentes porque Rioja vende 400 millones de botellas y no todas pueden ser iguales», argumenta Carlos.
Tierra Blanco Fermentado en Barrica 2016 es un ‘cañón’ aromático de viura, malvasía y garnacha blanca que contradice viejos prejuicios de las variedades blancas autóctonas riojanas: «Lo solemos vender en los seis primeros meses, pero personalmente me gusta con más tiempo por los ligeros matices oxidativos que coge con el tiempo en botella». Su ‘pareja’ en la cata será Tierra Crianza 2015, un vinazo de rotación que se elabora con tempranillos de más de 40 años de una selección de ocho parcelas de los viñedos de la bodega.

Los parcelarios
Carlos Fernández presentará también dos vinos parcelarios, del pago CubaNegra, entre Labastida y Briñas, cuyos sarmientos forman parte de un proyecto de investigación con la empresa Neiker y el Gobierno vasco para recuperar selecciones masales originales de la comarca.
El Belisario 2010 se elabora con los tempranillos de la finca, mientras que La Greña 2014 integra las uvas de cepas blancas que conviven con las tintas en el viejo viñedo: «La clave de este vino está en la malvasía de Rioja, de racimo grande y grano muy pequeño y que es una uva extraordinaria pero que apenas queda, salvo ésta y de una o de dos bodegas más de Rioja que yo conozca». La cita, el próximo miércoles 28 (20.30 horas en el Hotel Gran Vía), con 45 plazas para los primeros inscritos en lomejordelvinoderioja.com.

La cata

La cita. El próximo miércoles 28 de febrero en el Hotel Gran Vía (Logroño) a las 20.30 horas. Hay 45 plazas para los primeros inscritos en www.lomejordelvinoderioja.com (a partir de las 16 horas de hoy). 10 euros por persona.
Los vinos de la cata. Fernández Gómez 2016; El Primavera 2016; Tierra Blanco Fermentado en Barrica 2016, Tierra Crianza 2015; El Belisario 2010 y La Greña2014.

Ver Post >
Rioja 2018… by Tim Atkin
img
Alberto Gil | 09-02-2018 | 10:26| 0
RIO09022018 : La Rioja : GENERAL : P06

El prescriptor británico y master of wine Tim Atkin actualizó ayer en su página web su reportaje anual sobre la región vitícola de Rioja (2018) con una nueva clasificación de bodegas al estilo de los grand cru bordeleses y con su personal podio de elaboradores, vinos y descubrimientos del año (además de las puntuaciones completas de vinos). Bodegas Muga, con la elección de su director técnico, Jorge Muga, como elaborador del año y de Aro 2010 como vino del 2018, despunta en el nuevo informe, que presta también especial atención a Jesús Madrazo, a quien concede el título de ‘leyenda’, después de su histórico paso por Viñedos del Contino, bodega a la que deja en el primer escalón de la clasificación Atkin.

Madrazo, que acaba de iniciar una nueva andadura profesional con proyectos propios, está también detrás, junto con Etienne Cordonnier, de Viñas Leizaola, cuyo vino, El Sacramento, ya fue destacado como revelación por Atkin en su ‘Report 2017’. Por cierto, Madrazo y Cordonnier presentarán en mayo para lomejordelvinoderioja.com una espectacular cata vertical del Sacramento. Miguel Martínez (Bodegas Ojuel) es otro de los grandes triunfadores del año, tras haber sido elegido por Atkin como joven revelación por su trabajo con el dulce supurao, pero también por su colección de vinos parcelarios de viejos viñedos de Sojuela.

El Gran Reserva Viña Tondonia 1996 se hace con el primer puesto de los blancos en la lista, mientras que Ramón Bilbao, con su Lalomba 2016, repite (ya lo fue el año pasado) como rosado del año y Vinícola Real, por su 200 Monjes 2011 vendimia de invierno, logra el premio al mejor dulce/semidulce y sube al segundo peldaño de la clasificación de bodegas.

La mejor bodega del año pasado, Artuke, repite en la primera categoría –junto con Abel Mendoza, Lanzaga, Contador, Contino, Juan Carlos Sancha, Finca Allende, La Rioja Alta, López de Heredia, Murrieta, Muga, Remélluri, Roda, Sierra Cantabria y Viñedos de Páganos– y su último vino, Cerro Las Mulas, logra el galardón de tinto revelación. Destaca también el ascenso a primer cru de Bodegas Juan Carlos Sancha, quien ha encandilado a Atkin con su colección de garnachas centenarias, varias de las cuales sitúa entre los mejores vinos de Rioja.

Bodegas Bhilar (David Sampedro) asciende al segundo escalón y sitúa su nuevo vino Finca La Revilla como descubrimiento blanco. Bodegas Hermanos Peciña, con su Señorío de Peciña, como mejor Rioja calidad precio, y Dominio de Berzal, mejor ‘value’ blanco, son otros de los destacados. Atkin menciona también a José Gil (Bodegas Olmaza), que con una nueva colección de vinos parcelarios, logra magníficas puntuaciones. Olmaza visitará el club de catas de lomejordelvinoderioja en junio.

Los cambios legislativos
El prescriptor ha seguido durante este año muy de cerca los cambios legislativos de Rioja, con las nuevas categorías y menciones de Viñedos Singulares, Municipio y Zona y, pese a hacerse eco de algunas críticas –«satisfacer los muy diferentes intereses de los productores, las cooperativas y las pequeñas y grandes bodegas de Rioja es como intentar mantener unidas las facciones del Partido Conservador [británico]», bromea–, deja claro que «las nuevas clasificaciones son una gran noticia para los bebedores de vino, para quienes intentan probar diferentes estilos de Rioja y entender qué, quién y cómo se hacen». Atkin concluye que «nunca he estado más excitado por la calidad de los vinos de la región y por su potencial para hacer cosas aún mayores».

Bodegas Familiares de Rioja se hacía eco ayer en una nota de prensa del nuevo informe de Atkin, del que subraya que siete de sus asociados figuran entre las bodegas destacadas por el master of wine. Bodegas Familiares alude también al reconocimiento del «protagonismo» de las pequeñas y medianas bodegas, en lo que Atkin denomina el «redescubrimiento del lado humano de Rioja»: «Rioja necesita grandes marcas –explica el master of wine–, pero también necesita su creciente número de bodegas más pequeñas, con grupos como Bodegas Familiares de Rioja, Rioja&Roll o ABRA, que están ayudando a promover el lado humano de la región y permitiendo a los consumidores poner una cara y una cultura en una etiqueta».

Ver Post >