La Rioja

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Artadi: las dos caras de Rioja
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Alberto Gil | 17-03-2015 | 10:23| 4

Valdepomares y ArtadiUn embotellado para la cadena británica Marks & Spencer, lo que en el sector se conoce como un “por/para”, por parte de Bodegas Artadi ha sembrado el desconcierto en el mundo vitivinícola riojano, después de que la bodega de Laguardia anunciase públicamente su intención de abandonar la Denominación de Origen Calificada (DOC) Rioja.

La sorpresa se justifica en que esta práctica, habitual entre importantes grupos vitivinícolas que mueven notables volúmenes y absolutamente legal, es una de las que cuestionaba el bodeguero Juan Carlos López de Lacalle al explicar a Diario LA RIOJA los motivos para plantearse el abandono de la denominación de origen con un pequeño grupo de bodegas alavesas: “Lo que pretendemos es poner en marcha un nuevo modelo de negocio, basado en la gran diversidad que existe en Rioja porque entendemos que una denominación de origen tan grande como a la que pertenecemos confunde al consumidor y diluye nuestro mensaje”, explicaba el bodeguero hace dos meses. “Tenemos una extraordinaria diversidad que no estamos aprovechando y que queda totalmente diluida con el modelo actual de denominación de origen; nosotros únicamente pretendemos mostrar que hay otra forma de elaborar, y comercializar, los vinos porque, que nadie piense lo contrario, lo que estamos defendiendo es un modelo de negocio diferente”, insistía el bodeguero de Laguardia en aquella entrevista con Diario LA RIOJA.

El caso es que, bajo la marca Valdepomares y en exclusiva para Marks & Spencer, Artadi ha embotellado una partida de cientos de miles de unidades con la razón comercial de Lorrein (Laguardia, España), propiedad de Artadi y, de hecho, con un registro embotellador que coincide con el de la bodega de Laguardia, que se están vendiendo en la actualidad en la cadena de distribución británica.

El vino Valdepomares nada tiene que ver con las grandes referencias que elabora Bodegas Artadi, una de las pioneras en el impulso de los vinos de parcela en Rioja, que ha logrado colocar entre las grandes marcas internacionales buena parte de sus vinos, entre ellos el Viña El Pisón, que obtuvo los cien puntos de la revista Wine Advocate (Robert Parker).

Tinto, blanco y rosado
El Valdepomares tinto se trata de un tempranillo joven de la añada 2013 aunque, por las notas de cata que aparecen en su contraetiqueta y que hacen referencia a un toque de “vainilla”, se presupone que incorporaría una corta estancia en madera ?inferior al tiempo mínimo para poder indicar crianza o cualquier referencia expresa a la barrica por la normativa del Consejo Regulador?.
Sorprende también que en la etiqueta frontal, el Valdepomares incorpora no sólo la palabra “Rioja”, sino el logotipo de la denominación de origen, algo que muy pocos vinos hacen. En la trasera se encuentra una pequeña referencia a la subzona alavesa, pero parece claro que el producto destaca con fuerza el origen Rioja, el que Artadi dejaría de utilizar si finalmente abandona la denominación de origen, junto con la variedad de uva, la tempranillo en este caso, que es una referencia habitualmente demandada por los consumidores de Reino Unido.

Además del tinto tempranillo, la cadena Marks & Spencer vende también vino blanco y rosado joven de Rioja bajo la misma marca Valdepomares.
El precio por botella en Internet, para cualquiera de los tres vinos de Valdepomares, es de 8 libras -en Reino Unido el precio de venta al público es bastante elevado por los impuestos-, el mismo al que por ejemplo vende el grupo Pernod Ricard un vino joven bajo la referencia “Bodegas AGE”, también en la misma cadena de distribución británica.

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Wine Ville: despacito como el buen vino
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Alberto Gil | 09-03-2015 | 16:12| 0

Imagen del juego Wine VilleWine Ville’, una aplicación para smartphones y tablets que recrea cómo convertirse en bodeguero a partir de unas viñas ‘heredadas’ en competencia con miles de jugadores de todo el mundo, está a punto de ver la luz después de superar las enormes trabas que la crisis financiera ha supuesto para César López y José Miguel Gómez, dos jóvenes emprendedores, el primero riojano y el segundo valenciano, que tuvieron que combinar sus conocimientos de programación con las visitas puerta a puerta en busca de fondos para desarrollar su idea. «Estamos ahí, por fin -explica César López- y apenas quedan unos meses para ver si tanto trabajo ha merecido la pena».

En estos momentos, Fun Apps, la empresa de estos dos ingenieros, busca aficionados a los videojuegos, probadores, para trabajar con la ‘demo’ en busca de fallos. «El día 13 sacaremos la ‘demo’ y, a partir de ahí, iremos tomando nota para incorporar las mejoras», explica César López. Los interesados lo tienen fácil: únicamente es necesario inscribirse aquí, introducir el email y pinchar suscribirse. «Tenemos ya más de 70 probadores, ‘jugones’, y esperamos superar la centena».

El proyecto ha sido incluso más complicado desde el punto de vista financiero que técnico. César y José Miguel agotaron en primer lugar las vías de financiación convencional: «Nos dimos de bruces con los bancos, con la restricción de créditos, y buscamos ayuda en organismos especializados que apoyan proyectos emprendedores», explica López. «En principio, no conseguimos el préstamo y nos lanzamos a las redes sociales en busca de colaboradores y socios, bodegas entre otros, porque estamos convencidos del éxito del proyecto».

 

Finalmente, Enisa (empresa nacional de innovación) incluyó ‘Wine Ville’ entre la lista de beneficiarios de préstamos tecnológicos a proyectos innovadores: «Nos ha permitido concluir la demo y presentar la idea en Alemania, Inglaterra, Croacia, Barcelona, Madrid, Bilbao, Segovia… y esta misma semana en San Francisco, en la feria de videojuegos más importante del mundo», explica el emprendedor. «Las sensaciones -continúa- son muy buenas; gusta mucho por la temática, el mundo del vino, y comercialmente porque hemos incorporado la posibilidad de comprar vino on line».

El juego

Pero en qué consiste el videojuego. El concepto no es nuevo, sino que adapta experiencias similares de extraordinario éxito internacional como ‘Hay Day’ o ‘Lucky Fields’. En el origen de la historia, el protagonista hereda unas viñas, cambia la ciudad por el campo, y se hace viticultor y bodeguero. Pero nada es sencillo: el jugador, en competencia con miles de todo el mundo, deberá hacerse un hueco en un mercado global y promocionar su marca. La aplicación, para smartphone y tablets para Apple y, en una segunda fase, para Android, es gratuita, aunque los jugadores podrán acelerar progresos comprando dinero del juego. La propuesta es global, es decir, habrá jugadores de todo el mundo, y además se podrán edificar bodegas en las regiones vitivinícolas más importantes del mundo: España, USA, Francia, Alemania, Italia, Argentina, Nueva Zelanda…

También habrá recompensas reales, con ofertas de visitas a las bodegas colaboradoras o incluso la compra on line de vinos a precios ventajosos: «Hemos llegado a acuerdos con clubes de vinos como Decantalo o Uvinum para la distribución de la venta on line, lo que nos abre nuevas posibilidades».

En este sentido, ‘Wine Ville’ oferta ya a las bodegas interesadas precios para aparecer en los créditos de entrada al juego en espacios fijos, además de las posibilidades de desarrollo del comercio electrónico: «Contamos ya con la colaboración de bodegas de Rioja y Ribera, como Óscar Tobía (Bodegas Tobía) o Fernando Ortiz (Don Carlos XV) que, además, nos ayudan como asesores», explica el promotor del juego.

César López y José Miguel Gómez confían especialmente en los mercados británico y norteamericano para el éxito de ‘Wine Ville’: «Hay auténtica ‘fiebre’ por el mundo del vino en EEUU en estos momentos e Inglaterra es históricamente uno de los países de grandes consumidores, conocedores del vino y con un gran auge de la venta on line, que alcanza ya el 15% de todo el vino que se vende».

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Castillo de Mendoza: experiencia ecológica
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Alberto Gil | 04-03-2015 | 11:48| 0

La familia guipuzcoana Mendoza Cadarso, propietaria de viñedos en San Vicente, decidió a mediados de los noventa emprender la aventura bodeguera con Castillo de Mendoza. Concebida inicialmente como un hobby de una familia de industriales, desde el año 2003 afronta una nueva etapa con carácter comercial en la que actualmente está inmersa.

Marta Besga, enóloga de la bodega, presenta el próximo miércoles día 11 para el club de catas de lomejordelvinoderioja.com la gama de vinos de la bodega (puedes apuntarte en este enlace). Besga se incorpora precisamente en el 2003 a un proyecto con 35 hectáreas de viñedo en propiedad en San Vicente que ha encontrado en la viticultura ecológica su razón de ser: «Se trabajaba desde el origen de la bodega, con una pequeña finca de prueba en el monte, pero ahora ya tenemos 21 hectáreas acreditadas, otras diez en proceso y, en el resto, la realidad es que trabajamos también de forma orgánica, si bien hay algunas parcelas que no acreditamos porque son especialmente proclives a plagas».

Castillo de Mendoza se ha convertido en una de las bodegas exponente de la viticultura orgánica de Rioja, lo que le ha ayudado a exportar el 60% de su producción. «Las cosas están cambiando, pero es cierto que hace unos años cuando al consumidor español le ofrecías vino ecológico directamente te pedía que le pusieras del ‘otro’», recuerda la enóloga. «Ahora empieza a haber sensibilidad y se han roto ‘prejuicios’, pero sigue siendo en el exterior donde, cada año, se es más exigente con estos temas». Besga sostiene que la viticultura ecológica -pese a que San Vicente no es uno de los lugares más fáciles- no crea problemas, sino que reporta incluso más satisfacciones: «Conlleva más trabajo, más costes, pero, por ejemplo, esta última añada tan difícil hemos tenido más problemas con las uvas ‘convencionales’ que con las ecológicas».

La cata
Marta Besga comenzará con el Vitarán Blanco Cepas Viejas 2014, un blanco fermentado en barrica, prácticamente embotellado para la cata con lomejordelvinoderioja.com: «Es un vino muy fresco, con las limitaciones aromáticas propias de la viura, pero que con la madera gana en complejidad», avanza la enóloga.

Noralba es la ‘bandera ecológica’ de la bodega. Un crianza con cuerpo, estructura y fruta, y muestra clara de la calidad de las producciones ecológicas. La enóloga presentará también Momilde, primo hermano del anterior, aunque en este caso con roble americano y centroeuropeo como protagonista de la crianza. Ambos vinos han sido los ganadores en los dos últimos años del Gran Ecovino de Oro y también medalla de oro y plata en los Ecoracimos 2014.

Castillo de Mendoza Autor 2011 es un vino con potencia y estructura, una selección de antiguos viñedos con la elegancia propia del tempranillo de San Vicente, que la enóloga ofrecerá junto con el Castillo de Mendoza Reserva 2006: una «añada más antigua para que los aficionados pueda comprobar la evolución de los vinos y para esos aficionados que le gustan también los vinos más evolucionados», explica. En definitiva, una cata para conocer, o reencontrarse, con el compromiso en la elaboración responsable del vino.

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La mineralidad del vino: ¿un cuento chino?
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Alberto Gil | 25-02-2015 | 12:10| 0
Antonio Palacios

El profesor Antonio Palacios en una imagen de Justo Rodríguez

En los años 80 del siglo pasado, el prescriptor norteamericano Robert Parker -la persona más influyente de la crítica internacional- descubrió una ‘nueva’ acepción en la lista de descriptores tradicionales del vino que, poco a poco, ha ido ganando adeptos hasta convertirse en un supuesto atributo que, a partir de determinado precio, gran parte de los vinos suelen, o al menos aspiran, a contener. De hecho, si usted es consumidor habitual, se habrá encontrado con aquel amigo que, después de invertir unos cuantos euros en una buena botella, describe los atributos del vino y suelta una frase más o menos similar: “Os habéis fijado en el carácter mineral que tiene…”

El profesor Antonio Palacios (Laboratorios Excell Ibérica) y David Molina (OutLook Wine) iniciaron hace un par de años un curioso proyecto de investigación, privado, cuyas conclusiones se presentaron el pasado mes de junio en un congreso internacional en Barcelona para ahondar en este concepto de ‘mineralidad’, del que, curiosamente, no hay ninguna referencia anterior al olfato y al paladar de míster Parker, a pesar de que, evidentemente, los grandes vinos del mundo se hacían también antes de la irrupción del gurú de la crítica y, por supuesto, ya estaban asociados al ‘terroir’ como gran factor diferencial.

Palacios y Molina seleccionaron docena y media de grandes vinos del mundo, tintos y blancos, y los sometieron al juicio de dos paneles de cata rigurosamente ciega y sin avanzar cuál era su fin, es decir, sin inducir sospecha alguna a los catadores de que pretendían ‘aislar’ la mineralidad: 16 elaboradores y, por separado, otros 20 profesionales entre periodistas, sumilleres y distribuidores: “Seleccionamos los tres vinos blancos y los tres tintos en los que el concepto ‘mineral’ apareció más evidente en las descripciones de las catas y nos fuimos al laboratorio”, recuerda Antonio Palacios.

Los vinos se analizaron pormenorizadamente y se identificaron los compuestos químicos relacionados con esas percepciones olfativas y gustativa. A continuación, los investigadores prepararon en el laboratorio ‘vinos sintéticos’ con añadidos de esos compuestos: uno, ‘mineral’, y otro, ‘antimineral’, que de nuevo probaron los dos grupos de catadores: en una primera ocasión desconociendo que el objeto de la investigación era descubrir los compuestos supuestamente causantes del carácter mineral y, en una segunda, conscientes de ello, pero sin saber que eran los mismos vinos los que probaban en ambas ocasiones. “Evidentemente, la sugestión influye mucho en la cata y la percepción de ‘mineralidad’ aumentó en la segunda ronda, pero es cierto que se encontró también en la primera”, explica Palacios.

Así las cosas, ¿se pueden oler, incluso degustar, las piedras?; ¿es capaz una cepa, una planta, de absorber nutrientes de determinados suelos, a priori, rocosos? El profesor Antonio Palacios tiene claro que la mineralidad no es un cuento chino, pero también que, curiosamente, no es la composición de los suelos el principal causante de los compuestos químicos que la provocan: “Parece lógico pensar que la riqueza o pobreza de un terreno tenga su efecto en la fisiología de la planta, pero la gran mayoría de moléculas orgánicas e inorgánicas de la uva proceden del metabolismo aéreo de la planta, es decir, no las absorben las raíces”. “Influyen -continúa- mucho más las prácticas en bodega, como la maceración prefermentativa, el empleo de levaduras seleccionadas específicas, la crianza prolongada sobre lías…, técnicas totalmente lícitas por otra parte”.

Dicha conclusión, fundamentada por primera vez científicamente, echaría por la borda numerosos argumentos de márketing, incluso reproducidos en las propias etiquetas de grandes vinos: “Lo que sí hemos comprobado es que determinadas situaciones de estrés de la planta, como los suelos muy profundos, en ladera, de montaña, los climas fríos, de alto contraste térmico…, es decir viticulturas extremas, dan lugar a precursores (aminoácidos y nitrógeno asimilable pobre, entre otros) para que las levaduras que transforman el mosto en vino provoquen la aparición de compuestos volátiles que luego se interpretan como aromas o gustos minerales”.

En definitiva, si usted abre una blanco de riesling alsaciano o un tinto de Priorat podrá encontrar ciertas notas minerales, pero debidas más al tipo de viticultura y enología que, por ejemplo, al suelo pizarroso característico de la denominación de origen tarraconense. “Los vinos ‘minerales’ no son exclusivos de climas fríos del norte de Europa, sino que también se pueden encontrar perfectamente en el Mediterráneo en altura o en zonas atlánticas españolas también con altos contrastes térmicos y de estrés para la planta”, explica el investigador. “Con los resultados en la mano -concluye-, se puede afirmar que el carácter mineral no está solo ceñido a los vinos caros de alta gama, sino que es un carácter que puede encontrarse también en cualquier vino con una composición química acorde a los perfiles definidos en el estudio“.

Para conocer

La ‘mineralidad’: El término no está definido científicamente ni por la propia Real Academia de la Lengua. Tampoco existe como descriptor en otros idiomas como el inglés. Parker utilizó en su día expresiones como smell wet stones, que se han traducido en ese término en español. Aromas y sabores que recuerdan al ‘humo de cerilla’, ‘silex’, ‘piedra de mechero’ o ‘pedernal’ son los utilizados por los catadores para asociarlos al supuesto carácter mineral de un vino

Zonas minerales del mundo: blancos de uva riesling de Mosel o Rheingau (Alemania), de Wachau (Austria); los vinos blancos y tintos Central Otago (Nueva Zelanda); los chardonnays de Chablis (Francia); los tintos del Ródano (Francia); blancos y tintos de Sancerre (en el Loira francés) y, más cercanos, los tintos de Priorat, Monsant, Ribiera Sacra o Bierzo son todos ellos vinos con esta etiqueta de ‘mineralidad’ característica, aunque, como aclara el profesor Palacios, “no todos los vinos de dichas zonas muestran obligatoriamente ese perfil”.

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Darien, a subasta el miércoles
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Alberto Gil | 23-02-2015 | 09:24| 0
Bodegas Darien

Icono del desembarco del sector inmobiliario en el mundo del vino, Bodegas Darien sale definitivamente a subasta el próximo 25 de febrero. Así lo dicta el Juzgado de Primera Instancia y de lo Mercantíl número 6 a petición de los tres principales acreedores: las entidades financieras Bankia, Banco Popular y Banco Santander.

La subasta se ha dividido en tres bloques: por un lado, la bodega principal de Logroño, entre la carretera N-232 y la autopista AP-68, que parte con un precio de tasación de 4,79 millones de euros; las 31 hectáreas de viñedo de los alrededores de la misma, valoradas por el juzgado en 1,074 millones de euros; y las instalaciones bodegueras que la firma tiene también en el polígono de Cantabria (Bodegas y Viñedos XXI), en este caso con un precio de salida de 968.000 euros.

En total, casi siete millones de euros para una bodega que, en el momento de su inauguración en el año 2007, se presentó ante los medios de comunicación con una inversión de 20 millones de euros y con la intención de hacerse un hueco en el mercado de los vinos de calidad y en el pujante enoturismo desarrollado en Rioja.

Primer “fallido”
La subasta se produce después de, al menos, dos intentos infructuosos de venta de las entidades financieras que concedieron los créditos al empresario y promotor inmobialiario Luis Ilarraza. En este sentido, en diciembre del 2011, Urbanizadora XXI, la principal empresa de Luis Ilarraza, tuvo que desprenderse del grupo bodeguero obligada por un acuerdo con el Banco Popular para la refinanciación de su deuda, que rondaba los 560 millones.
Entonces, la bodega pasó a manos de un grupo aragonés, liderado por Ángel Aznar Alfonso, quien, después de un paso fraudulento previo por Bodegas Bretón, que acabó con una querella por estafa por parte de los entonces propietarios de la bodega de Navarrete, asumía en principio las deudas con un plan para reflotar la compañía.

Aznar, sin embargo, dejó la bodega un año después. En ese tiempo, vendió a precios bajos las existencias que había en Darien, compró vinos y servicios a otros proveedores y se marchó dejando detrás una oleada de impagos, una operación muy similar a la que hizo previamente en Bodegas Bretón que, siguiendo un camino equiparable, fue adjudicada también en subasta judicial.

Y segundo “fallido”
Después de la “espantada” de Ángel Aznar, un nuevo empresario apareció en escena: Antonio Cerdans Rufas. Cerdans adquirió el 65% de la propiedad de Luis Ilarraza (y las deudas) y ofreció también la compra de participaciones a los accionistas minoritarios. El empresario, que llegó a ser detenido en el 2002 cuando la Policía de Barcelona desmanteló una red de sociedades acusada de defraudar 300 millones de euros, entró con la empresa Unión Credit como garante ?un grupo financiero con sede en Panamá y delegaciones en Italia y España y supuestamente especializado en el reflotamiento de empresas, pero no hubo actividad alguna en la bodega tras su llegada. De hecho, apenas cuatro meses después, el Juzgado de Primera Instancia número 6 de Logroño declaró el concurso de acreedores de la compañía. Darien cuenta con unas impresionantes instalaciones, fácilmente reconocibles desde la carretera N-232, firmadas por el reconocido arquitecto Jesús Marino Pascual, con una capacidad de elaboración de 350.000 kilos de uva y un parque de barricas de 1.500 unidades. La sociedad tenía también 60 hectáreas de viñedo en propiedad, en la finca que circunda la propia bodega y también en la sierra de Yerga, en La Rioja Baja. En cualquier caso, la subasta convocada por el juzgado incluye exclusivamente las 31 hectáreas de Logroño en las inmediaciones de la propia bodega.

La otra instalación que sale también a subasta es una nave industrial (donde Urbanizadora XXI elaboraba mientras se hacían las obras de Darien), con una superficie de unos 2.800 metros cuadrados en el Polígono de Cantabria de Logroño.

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Vinos de municipio: respuesta del Consejo Regulador a Artadi
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Alberto Gil | 10-02-2015 | 16:00| 0

El movimiento de Bodegas Artadi, anunciando que ultimaba un plan para abandonar Rioja, está removiendo los cimientos de la denominación de origen.

El órdago sigue sobre la mesa, de momento sin novedades sobre el caso concreto, pero ha provocado un fuerte revuelo y diversos e importantes movimientos bodegueros que pueden acabar cambiando, al menos retocando, el modelo de denominación de origen. Íñigo Torres, presidente de la Comisión de Desarrollo del Plan Estratégico, puso sobre la mesa en el pleno del Consejo Regulador una propuesta para que las distintas asociaciones estudien la zonificación de la denominación de origen [una de las principales demandas de Artadi] por municipios.

Un planteamiento, no rupturista, pero sí novedoso desde el punto de vista de que plantea, en resumidas cuentas, la posibilidad de explotar 144 subzonas diferentes, una por cada municipio amparado por la DOC: “Es cierto que el caso de Artadi ha podido acelerar la presentación de la propuesta, pero la realidad es que era uno de los temas que estaban planteados dentro de un conjunto de iniciativas que surgieron del propio sector con la última renovación de la Interprofesional”, aclara Torres.

El presidente de la Comisión del Plan Estratégico, y también gerente de la asociación de bodegas ABC -que incluye a casas centenarias como CVNE, Bilbaínas y algunas con larga historia como Muga-, explica que “ni tan siquiera es una cuestión que haya pasado por mi agrupación, es decir, que ni nosotros tenemos clara una posición al respecto, sino que se ha planteado a las distintas asociaciones del pleno para proponer su estudio siendo conscientes de que hay operadores interesados”.

En este sentido, Torres señala que “en estos años, que no es poco con la crisis, Rioja ha logrado, no sólo sujetar las ventas, sino crecer hasta registros históricos, muy cerca del máximo que marca nuestra propia capacidad productiva, por lo que nos parece oportuno estudiar cualquier tipo de fórmula que pueda suponer poder vender mejor”.

Bodegas Artadi, en una imagen de Sonia Tercero

Bodegas Artadi, en una imagen de Sonia Tercero

El planteamiento, básicamente y a falta de una fórmula más concreta de desarrollo, supondría aplicar lo que determina el Reglamento de la DOC para las tres subzonas reconocidas y extender esos preceptos a los 144 municipios: “Los cambios normativos que se introdujeron para el desarrollo de las subzonas, a finales de los años 90, ya preveían la posibilidad de aplicar esta reglamentación específica en entidades geográficas menores, es decir, en los municipios, por lo que no haría falta ninguna reforma reglamentaria, sino desarrollar lo ya legislado”, apunta el gerente de la asociación de bodegas ABC.

Las subzonas
Menos de un centenar de bodegas de Rioja, la mayoría de Rioja Alavesa, utilizan la subzona en las etiquetas de forma voluntaria. La normativa establece que dicha indicación puede reflejarse en las etiquetas, pero siempre en tamaño menor y por debajo del nombre Rioja. Es decir, en segundo plano y con menor visibilidad que la marca “paraguas” común.

En cuanto a la elaboración de los vinos, el reglamento exige que toda la uva debe proceder de la correspondiente subzona a la que hace referencia la etiqueta, aunque en la práctica se admiten ciertas excepciones en el caso de propietarios de viñedo que tienen fincas en municipios limítrofes.
En principio, estos mismos predicamentos se aplicarían si se aprobase por el pleno la extensión a las indicaciones geográficas menores: es decir, que nunca podría indicarse “Haro”, “Laguardia” o “Aldeanueva de Ebro” por encima de la marca colectiva Rioja y la uva, en su totalidad salvo excepciones de límites geográficos compartidos, debería proceder del mismo municipio al que hace referencia.

En todo caso, Íñigo Torres apunta que “si el tema sigue adelante se podría estudiar específicamente las condiciones e incluso, si así lo quiere el sector, establecer exigencias de autocontrol incluso más rigurosas para estas entidades geográficas menores”. Es decir que, llegado el caso, podría estudiarse también la posibilidad de autorizar menores rendimientos de uva o parámetros de calidad superiores a los del conjunto de la Denominación, lo que, de por sí, supondría que la iniciativa conllevase una diferenciación de vinos no sólo geográfica: “Si entramos en este debate -indica Íñigo Torres- todas las posibilidades están abiertas y, si indicar un municipio sirve para vender mejor, bienvenido sea; no es cierto que Rioja no se mueva, pero sí lo hacemos con cuidado porque se pone en juego nuestro fondo de comercio”. El presidente de la Comisión Estratégica del Consejo se muestra también conciliador con Artadi: “Hay posibilidades de diferenciarse dentro de Rioja -afirma- y, por supuesto, aquí hay sitio para todos”.

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Conoce las nuevas Bodegas Bilbaínas
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Alberto Gil | 30-01-2015 | 10:04| 0

El próximo miércoles, Diego Pinilla, enólogo de Bodegas Bilbaínas, presenta para lomejordelvinoderioja.com las experimentaciones limitadas de la bodega, junto con el nuevo concepto de las grandes marcas clásicas. Os lo recomiendo. Supongo que queda algunas plazas todavía a un precio de seis euros: inscríbete aquí

Así será la cata, a las 20.30 horas como siempre, en el Hotel Gran Vía de Logroño.

Definir la singularidad. Es la base del proyecto que Diego Pinilla, enólogo, y Natalia Olarte, viticultura, comenzaron en el año 2007 en Bodegas Bilbaínas, una de las casas centenarias de Rioja que cuenta con 250 hectáreas de viñedo propio en el entorno de Haro. Los dos jóvenes técnicos apostaron por identificar parcela a parcela las extensiones de viñedo y clasificarlas en función de las calidades y de la personalidad de cada una de ellas.

En la bodega, Diego Pinilla comenzó a experimentar con microvinificaciones seleccionadas de vendimias diferenciadas por variedades, parcelas, suelos y orientaciones. Bilbaínas ya ha puesto en el mercado una nueva colección de varietales y pequeñas experimentaciones de producciones muy limitadas, pero sin olvidar las grandes referencias históricas de la casa, como Viña Pomal o La Vicalanda: «Hemos hecho muchas pruebas y algunas las hemos embotellado porque tenían su propia personalidad, pero este política está pensada para mejorar la calidad de nuestros grandes vinos», explica el enólogo.

Diego Pinilla reabre el próximo día 4 de febrero una nueva temporada de catas del club de lomejordelvinoderioja.com con algunas de estas nuevas experimentaciones, que presentará a los aficionados, junto con los Pomal Reserva y Gran Reserva.

El enólogo comenzará con los blancos, cuya elaboración ha recuperado Bodegas Bilbaínas desde el año 2012 después de un parón de 20 años. «Históricamente, hemos hecho algunos de los mejores blancos de Rioja y en el 2012 decidimos volver a elaborar, con la experimentación también de nuevas plantaciones de uvas autóctonas como tempranillo blanco, garnacha o maturana blanca». En concreto, Diego Pinilla presentará el Viña Pomal Blanco 2013, un vino de viura y malvasía fermentado en barrica de corte más tradicional, y Bodegas Bilbaínas Tempranillo Blanco 2013: «Es la uva que más nos ha gustado por el momento y decidimos sacar una pequeña producción de 1.000 botellas, en este caso, de un vino fresco y sin madera para ver al máximo el potencia de la variedad».

 Los tintos
Dentro de la colección de varietales, Pinilla presentará también Bodegas Bilbaínas Garnacha 2010, una selección de viñas de proveedores de Tudelilla, Labastida y Villalba, caracterizado por la frescura de viejas plantaciones en altura, junto con Bodegas Bilbaínas Graciano 2010, en este caso de viñedos propios con un gran trabajo para conseguir la adecuada maduración en Haro.

Viña Pomal Alto de la Caseta es un vino de parcela, una pequeña fragmentación de la histórica finca Viña Pomal, que Pinilla decidió vinificar por separado por su propia identidad: «Es un viñedo de un suelo de cascajo entre la mayoría de arcillo calcáreos y en una ladera con orientación sureste; un propio microclima que nos da un vino potente, que seleccionamos al máximo en viñedo y bodega, con un crianza larga en roble francés».

Un ‘vinazo’ que dará paso a los Pomal reserva y gran reserva, la gran referencia de Bilbaínas y a los que el enólogo ha ido incorporando en estos años su conocimiento de los viñedos y la finca: «Cataremos el Viña Pomal Reserva Edición Limitada de 106 barricas, una selección que sacamos desde el 2004, el centenario de nuestra primera añada de Pomal (1904), y el Viña Pomal Gran Reserva del 2006, al que le hemos incorporado un 10% de graciano pensando en mejorar la capacidad de envejecimiento de este gran vino de Rioja».

(*) Pdta: el de la foto no es Diego Pinilla, sino la imagen de la campaña de Bilbaínas para sus nuevos Pomal. Creo que resume perfectamente la idea de la bodega.

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¿Artadi se va de Rioja?
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Alberto Gil | 30-12-2014 | 12:19| 0

 

Artadi

Juan Carlos López de Lacalle en la Viña El Pisón

Desconozco si hay motivos políticos o no en la decisión de Artadi, con dos o tres bodegas, de intentar promover una micro denominación de origen exclusivamente alavesa y salirse de la DOC Rioja, aunque una cosa si tengo clara: si el Gobierno vasco está detrás, habrá dinero y recursos para ello. La noticia la publicamos este domingo en Diario LA RIOJA y, desde luego, ha caído como un auténtico bombazo en el sector.

Al margen de las cuestiones políticas, el mensaje de Juan Carlos López de Lacalle está claro y lleva precisamente el nombre de este blog: ‘Rioja, la tierra de los mil vinos’. Es decir, existe una gran diversidad en Rioja que, sin embargo, legislativamente no se reconoce. La frase, como reconocí en su momento en uno de los mejores suplementos especiales que hemos publicado en Diario LA RIOJA para mostrar la extraordinaria diversidad de suelos y climas y de modeles de negocio de Rioja, no es mía, sino del bodeguero Miguel Ángel de Gregorio (Finca Allende).

Si algo diferencia a Rioja de otras zonas vitícolas españolas es dicha diversidad y creo que, y ojalá esto acabe sin ruptura, hace falta dar pasos en este sentido por parte del Consejo Regulador. Artadi, como todas las bodegas que son la punta de lanza, debe mucho a Rioja y tampoco creo que las 600.000 botellas que embotella Juan Carlos López de Lacalle tienen el nombre y los apellidos del comprador como decía en la entrevista del periódico. Es decir, en Rioja se producen 400 millones de kilos de uva y hay que venderlos todos, algo que, evidentemente, no se puede hacer a 20 euros la botella.

Oferta de Paternina de estas Navidades

Rioja ha sido capaz históricamente de equilibrar, más o menos a destiempo o con más o menos ‘víctimas’, situaciones injustas y estoy pensando, por ejemplo, en la lucha de Chucho Puelles y otros pequeños cosecheros que consiguieron cambiar a principios de los años 90 la normativa que impedía ser criador a quien tenía menos de 500 barricas y reducirlas a 50. Artadi y Rioja Alavesa no son únicos. Hay grandes elaboradores de Rioja en Laguardia, en Samaniego, en San Vicente, en Fuenmayor, en Briones, en Haro, en Baños de Río Tobía, en Aldeanueva, en Alfaro…, que trabajan su terruño, sus viñedos, su propia diversidad y que enriquecen Rioja. Hay también casas que, con diferentes modelos de negocio al pequeño elaborador como Marqués de Cáceres por ejemplo, o bodegas históricas, que han llevado el nombre de Rioja por todo el mundo con extraordinaria dignidad.

El problema es que la crisis ha sido buen caldo de cultivo para nuevos operadores de volumen  que están en todas las subzonas de Rioja, incluida la alavesa -R&M o Araco, con Ángel Aznar de gerente, por ejemplo- y que, desde luego, poco prestigio aportan.

Paternina ofrece estas Navidades en las grandes cadenas riojanas vinos de reserva de la añada 2009 a 2,49 euros la botella. Considerando que el granel de reserva se vende internamente a ese precio, sin IVA, y que habría que sumar el coste de la botella, corcho, etiqueta… estamos hablando de una venta a pérdida.

Contra esto es contra lo que debe reaccionar el Consejo Regulador y, al mismo tiempo, debe comenzar a proteger también esa diversidad natural que evidentemente existe y también de negocios con posibilidades de diferenciación.

La diferenciación de los vinos por las menciones tradicionales se ha quedado vieja y escasa –hasta el punto de que lo que más vale es el ‘papel’ que certifica el tiempo de estancia en barrica de un vino-, por lo que, bien por zonas bien por calidades –objetivas por supuesto- el sector debería empezar a plantearse que hay que hacer cambios legislativos porque, efectivamente, no todos los Riojas crianza o reserva son iguales.

En Cava, Raventós abrió la caja de los truenos y ahora 14 bodegas han decidido seguir sus pasos y diferenciarse desde fuera de la DO. Es algo que no puede permitirse Rioja.


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Ribera se acerca también a Rioja
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Alberto Gil | 19-12-2014 | 10:47| 0

El empresario Carlos Moro, en sus nuevo viñedos de San Vicente

Son varias las bodegas riojanas que han invertido en Ribera del Duero. Ahora parece que hay cierto efecto de ‘vuelta’.  Si primero fue Vega Sicilia, con la compra durante casi una década de viñedos en el entorno de San Vicente, Labastida y Laguardia, para edificar una bodega nueva en Samaniego, ahora es Matarromera quien apuesta por la Denominación de Origen Rioja. En este caso, Matarromera, el grupo del empresario Carlos Moro ha ‘aprovechado’ la situación de ‘rebajas’ con la adquisición de Bodegas Antiguas Usanza, en situación de concurso de acreedores.

La operación consiste en la compra de los activos de Antigua Usanza, la instalación bodeguera y cuatro hectáreas de viñedo, con una inversión, según la información facilitada por el grupo ribereño, de unos cuatro millones de euros: «Por historia, por tradición, por calidad y por cuota de mercado, esta denominación de origen representa una tarjeta de presentación de los vinos españoles de calidad en todo el mundo», explica la compañía.

Matarromera, con una facturación de 18, 6 millones de euros en el 2013, cuenta con siete bodegas enCastilla y León (Ribera del Duero, Toro, Cigales, Rueda y Vino de la Tierra) y espera alcanzar, con la bodega riojana ya en marcha, unas ventas de 22 millones de euros en el 2016. Antigua Usanza dispone de unos espectaculares calados de roca viva de 1.200 metros con capacidad para criar más de 2.000 barricas. El grupo castellano invertirá en nueva maquinaria y pondrá en marcha un proyecto enoturístico –un campo muy desarrollado en Ribera del Duero–, con la plantación de un jardín de variedades tintas de Rioja, una tienda con wine bar, sala de catas e incluso un elevador panorámico para contemplar el proceso productivo.

En cuanto al viñedo, cuenta con cuatro hectáreas en propiedad y otras veinte agregadas de proveedores. La idea es producir inicialmente 200.000 botellas de tinto –el nombre de la bodega y de las marcas está aún por definir ya que en la operación no se incluyen las de Antigua Usanza– y llegar en un futuro a las 500.000.

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Viña Ilusión: una bonita historia
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Alberto Gil | 12-12-2014 | 16:45| 0

Martín Alonso con Gloria Plaza, en sus viñedos. La foto es de Justo Rodríguez

Un soñador que, casi de rebote, encontró en la viticultura su proyecto vital. Su vino principal, Viña Ilusión, refleja sin ambages cómo un sueño puede hacerse realidad. Martín Alonso Etayo estudió magisterio, pero se ganó inicialmente la vida como castañero (enfrente de Simago) y feriante: «Pudimos ahorrar y, con lo que ganamos, invertimos en una casa en Herce, rodeada de viñedos». «Desde niño estaba interesado en la agricultura ecológica y leía mucho, quería comprar una finca para cultivar la tierra, no necesariamente viñedo, pero la realidad es que la vid es prácticamente la única opción rentable en el campo».

Martín Alonso elabora anualmente unas 70.000 botellas, de las que exporta el 90%: «En España, hoy por hoy, no hay nada que hacer, pero tenemos ya nuestros clientes europeos sobre todo, que saben que consumen un vino sano, sin residuos y, sin querer hacernos ricos, nos permite vivir tranquilamente».

Con poco más de veinte años, este actual viticultor partió con una mochila y un libro de Masanobu Fukuoka a Japón a conocer a este agricultor, biólogo y filósofo, considerado uno de los padres de la agricultura natural y de la permacultura: «Llegué hasta allí y estuvo con él; me firmó el libro y regresé».

El viticultor aplica tres principios básicos en sus viñedos heredados de la filosofía del maestro Fukuoka: «Una agricultura sencilla, barata, es decir, sin grandes medios, y que deje tiempo para hacer otras cosas en la vida». «Me gusta esa filosofía y, mientras es cierto que en otros casos se dice que la viticultora orgánica exige más trabajo, en el nuestro no creo que sea así».

A principios de noviembre, Martín Alonso está labrando las viñas y fertilizando el suelo con un compost personal, a 700 metros de altitud en las faldas del Monte Isasa: «Es de oveja, de pastores de Préjano, que composta durante un año con residuos naturales de setas». «Luego echamos una mezcla de cereales y leguminosa sobre el suelo que, en mayo recogemos y trituramos de forma que las viñas quedan cubiertas de paja protegidas de la sequía».

El entorno está rodeados de chopos, robles, acacias, membrillo cerezos y olivos, en torno a una vivienda bioclimática en la que vivía Martín y su familia hasta que las obligaciones escolares de sus hijos les han llevado a la ciudad. «Volveré, seguro, lo hago todos los días para trabajar la viña, pero lo haré también para vivir», asegura. «La agricultura, en este caso la viticultura, es mi vida;en lugar de comprarme una caravana –continúa– e irme a La India, encontré aquí, en Herce, mi sitio, mi lugar para vivir».

El vino

Viña Ilusión. Vino joven elaborador con viticultura ecológica.  Mayoritariamente tempranillo, con algo de graciano, garnacha y cabernet sauvignon.
Precio. 5 euros.

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