Pues que si no quieren jugar, que no jueguen. Que hagan huelga, constitucional derecho al que no seré yo quien les haga renunciar. Si quieren quedarse en sus mansiones o aprovechar para darse una vuelta con su Ferrari, pues que lo disfruten. Pero eso sí: a estos, por favor, ni agua. Hablo de los futbolistas. Supongo que se habrán enterado (de otra cosa no, […]