Un trabajo para mis tataranietos
Ahora que la fastuosa liturgia vaticana le ha permitido a Juan Pablo II descansar al fin en paz tras recibir el mayor de esos baños mediáticos y de multitudes que tanto le gustaban, y agotadas las alabanzas al difunto, me arriesgo a expresar una opinión sabiendo que navega no ya contra corriente: contra maremoto. De […]