Sus manos son grandiosas. Física y metafísicamente hablando. Manos como troncos de roble que terminan en falanges que recuerdan a las ramas robustas deformadas por las agresiones de brutales tardes de tormenta. Ásperas, rudas, descarnadas tras los partidos. Pero al mismo tiempo delicadas y suaves, propicias para dar y recibir caricias, mimos y consuelo. […]
María José González Galindo. Bilbao. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad del País Vasco (UPV). Periodista de Diario LA RIOJA desde 1991. Redactora de Local en las áreas de Economía, Infraestructuras y Laboral.