En clase siempre había un pelota que solía ser el chivato a costa de perder la dignidad y, por supuesto, el afecto de los compañeros. El pelota era el lameculos del profe. Tanto debió usarse el término que la Real Academia lo incluyó en el diccionario: ‘persona aduladora y servil’. Eso me pareció Mark Rutte […]
Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política. "Entre visillos" es un homenaje a Carmen Martín Gaite con esa novela ganó el Premio Nadal en 1957, el año en que yo nací.