Como una gran piñata veo hoy el mundo. Antes, cada primer domingo de Cuaresma se colgaba en las plazas una piñata, una vasija de barro rellena de dulces que ponía fin al Carnaval. Jóvenes con una venda en los ojos, símbolo de la fe ciega del creyente, golpeaban la piñata hasta romperla para poder compartir […]
Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política. "Entre visillos" es un homenaje a Carmen Martín Gaite con esa novela ganó el Premio Nadal en 1957, el año en que yo nací.