EDicen que Logroño es un pañuelo; o Madrid; o el mundo. Así se explican determinadas coincidencias. Pasan desapercibidas, pero llega un momento en que aparecen juntas.
Uno echa un vistazo a El País y ve en la página 19 de su edición de miércoles 3 de octubre un anuncio de Renfe. “No hay nada que sepa como un buen vinito en La Rioja. Bueno sí, la palabra gratis. Tarjeta de Fidelización +Renfe. Acumula Puntos y viaja gratis a La Rioja o a donde quieras”. De fondo, una fotografía de un viñedo emparrado coronado por un olivar.
Y miras el anuncio y te preguntas cómo es posible que Renfe haga una campaña publicitaria con destino La Rioja, porque sabido es que los trenes que llegan a diario a esta tierra se pueden contar con los dedos de las manos. Un tren que está en pleno debate con la intención de unir Logroño con Haro a través del AVE. Irónico, al menos.
Más allá del mensaje, que está muy bien que La Rioja aparezca en las campañas de Renfe, sobre todo si es gratis, me llama la atención muchísimo la fotografía. Viñedo fantástico, emparrado, plantado aprovechando la orografía de la montaña, en paralelo a la pendiente, para aprovechar más el agua del cielo. Y uno siente que ese viñedo no está en La Rioja o en la DOC Rioja. Será que ha visto muchos paisajes vitícolas. Sería gracioso hacer una campaña con La Rioja como coprotagonista de Renfe y que la Tierra con nombre de Vino y aspirante su paisaje a Patrimonio de la Humanidad no ofreciera la imagen de la empresa ferroviaria.
Un día después, recibes en tu correo electrónico el boletín de Bodega Santa Cecilia (Madrid). La imagen de portada recoge el mismo viñedo que Renfe utiliza en su campaña publicitaria. Curioso, al menos. Con una salvedad: la fotografía está firmada. Matthieu Joannon. Ya sabemos algo más.
Volvemos a internet, un peligro para dedos ágiles y descubrimos que Matthieu es un fotógrafo afincado en Marsella con un amplio porfolio de imágenes de todo el mundo. En el pie de foto de la instantánea se puede leer: “Tokara restaurant, Stellenboch, South Africa”. Sería gracioso que el viñedo no estuviera en la DOC Rioja; ni siquiera en España; ni en Europa. Internet te lleva y descubres que Tokara es una bodega ubicada en Stellenbosh, ciudad que nos viene a la mente. Allí abrió Carlos Coloma el calendario de la Copa del Mundo de bicicleta de montaña este año. Y de repente, la fotografía del viñedo y del olivar. La misma, aunque más abierta. Se ve la bodega, el restaurante, el viñedo en la ladera, el olivar y el valle. Pues sí, el viñedo no está en Rioja, sino en Sudáfrica.
Ya lo dice Renfe en su anuncio: “Acumula Puntos y viaja gratis a La Rioja o a donde quieras”. Si lo que te gusta es el viñedo, difícil llegar con Renfe hasta él; si te gusta el vino de Rioja olvídate de esta idílica imagen, aunque en Rioja hay paisajes que por sí solos invitan a disfrutar de ellos. Supongo que esta campaña ferroviaria no le ha costado ni un duro a las instituciones públicas riojanas. Sería interesante saber cómo pensó este anuncio quien lo creó.
El peligro, gran peligro, de internet.