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Luismi Cámara

Objetivo 25 kilos

Corazón y alma (y plasma)

Es curioso dónde empieza una idea y dónde acaba terminando. Este post tenía que girar en torno a la prueba de esfuerzo que me realizó hace unos días el doctor Chema Urraca en el Centro de Fisioterapia y Medicina Deportiva Las Gaunas. Lo hará, pero el esquema inicial que me había planteado ha variado para acabar de una forma totalmente distinta por las razones que luego explicaré.
Antes de nada quería destacar la importancia de realizar pruebas de esfuerzo periódicas si realizas deporte con asiduidad. Muchas veces ponemos nuestro foco en tonterías, prendas especializadas, gatgets, y no nos hacemos estas pruebas tan necesarias. Grave error.
El caso es que, esta vez, los resultados tuvieron una parte buena y otra mala. La buena es que casi todo está bien. La mala, que el casi lo pone el dichoso tendón de Aquiles. Al final, el blog debería llamarse Objetivo 25 kilos… y un tendón de Aquiles.
Tras la ecografía que me realizó el doctor Urraca, además de confirmarme el preocupante engrosamiento del tendón de mi pierna izquierda, también me desveló que el estado del tejido que lo compone (perdón si no me explico con precisión, doctor) está bastante lejos de acercarse a lo óptimo.
Para el anterior reto, el tratamiento que llevaron a cabo y que lo recuperó por completo incluía la EPI. La EPI (Electrolisis Percutánea Intratisular) es una técnica de fisioterapia invasiva que ha dado grandes resultados y que consiste (espero explicarlo sin equivocarme demasiado) en clavar una aguja de acupuntura en la zona lesionada y, después, aplicar a través de ella una corriente eléctrica galvánica que destruye el tejido dañado y fibrótico y produce una inflamación local que ayuda a la formación de nuevo colágeno y la reparación del tejido blando afectado.
Esta vez, Chema ha planteado combinar tres sesiones de EPI con tres infiltraciones de plasma. Seis semanas de tratamiento para regenerar el tejido del tendón. Así que hasta final de año va a ser el doctor el que marque el devenir de la futura actividad física. Al menos, sé que estoy en las mejores manos.
El camino hasta poder formar parte de los Tritones de Borja Langarica va a ser lento. Te insisto en que tengas paciencia, Borja. Te aseguro que el reto del triatlón lo tengo grabado a fuego.
La última visita al Centro de Nutrición y Dietética Nutrium llegó con la buena noticia de un kilo más perdido –casi todo de grasa, según me explicó Paula Fernández-.Este jueves me toca volver a ver cómo han ido estas dos últimas semanas.
Entre medio, he tenido algún que otro ‘compromiso’ que planifiqué con Paula. Entre ellos, la visita a una sidrería. El consejo, control de las cantidades de comida y de alcohol y, durante el resto del día, vegetales -para compensar el exceso de proteína- y abundante agua.
Ayer pasé un entretenido y provechoso par de horas con un ‘coach’ hablando y trabajando sobre valores de vida, niveles de satisfacción, niveles deseados… También sobre objetivos, plazos, acciones… Y me ha servido para darle vueltas a las próximas semanas y plantearme unas metas próximas que me vayan acercando a la todavía lejana de ser capaz de completar un triatlón.
De aquí a final de año, son semanas en las que mi plan fundamental es perder peso de forma saludable y constante con la ayuda de Paula, recuperar lo mejor posible el tendón y seguir haciendo el deporte que me permitan el doctor Urraca y el fisioterapeuta Miguel Moreno.
Creo que es un buen plan para comenzar el año con buenas sensaciones y empezar a planificar ya el trabajo específico con Borja.
Y ahora vuelvo al inicio de este post y a su titular. Mi idea era hacer un juego de palabras con corazón (sano, según me dijo el doctor Urraca tras la prueba de esfuerzo) y alma/plasma. El plasma, porque es lo que toca aplicar al tendón. Y el alma, porque es lo que quiero poner para sacar este objetivo adelante.
Todo esto me llevó a recordar la canción “Alma, corazón y vida”, todo un clásico. Pero, también, me he acordado de “Alma y corazón”, el tema de Thiaguinho y Projota elegido como la canción de los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Su estribillo dice:
Hacerlo suceder, luchar y ganar.
Mantengo la fe para caminar.
Y así voy, oh oh oh
De alma y corazón.

Me cuadra perfectamente con las sensaciones que tengo ahora mismo. Tengo ganas de hacer que el objetivo se cumpla, que suceda. Tengo toda la fe en que voy a mejorar físicamente y que voy a poner todo lo que está en mi mano para ello.

¡¡¡Seguimos adelante!!!

 

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