La Rioja

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¿Te vas de viaje estos días?: 8 puntos para crecer con tus escapadas
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Mercedes Garcia-Laso | 24-11-2016 | 07:30

La 2ª semana de junio los riojanos, especialmente los logroñeses, tenemos un puentecillo al coincidir el Día de La Rioja con San Bernabé (patrón de la ciudad) y son muchos los que aprovechan estos días para una escapada, ya sea a la playa, al pueblo o a un viaje. Como ya en otro minimapa os hablé de la importancia del “descansar”, el de hoy va dedicado a las escapadas, a esos viajes, incluso de ida y vuelta en el día, que nos permiten desconectar y alimentar el alma. Los podemos realizar a lo largo de todo el año pero el buen tiempo y los puentes los favorecen, la verdad. Comencemos.

1. Cada día es un viaje. Sin embargo es muy difícil llegar a vivirlo como tal y necesitamos salir de nuestro escenario habitual para ser capaces de aprender, de crecer, con lo que nos va aconteciendo. Qué importante sería ir trasladando la actitud que solemos tener en nuestros viajes y escapadas a nuestro día a día…

2. El viaje es alquimia. Es decir, lo que va sucediendo fuera provoca cambios dentro, si nos dejamos, claro. Y me vienen al respeto dos iconos de nuestra cultura occidental La Odisea y el Camino de Santiago.

Del 1º ya os hablé en el post “El destino es el camino” y el segundo muestra la necesidad del ser humano de idear “caminos de peregrinaje”, caminos que, trazados según los momentos históricos y creencias religiosas o filosóficas, han servido para plasmar en la realidad exterior todo el simbolismo de lo que acaecía en el mundo interno de quienes los recorrían (esfuerzo, sufrimiento, temor, sueños, encuentros, amor, desamor, reposo, una meta final con un sentido…)

También, como no, rescatemos aquí, aunque sólo sea citarlos, las “Road Movies”, o los “viajes sin salir de casa”, como pueden ser los procesos artísticos (ejemplo escribir una novela)  o  cuando uno se embarca en un nuevo proyecto laboral.

3. Uno cuando va a un sitio nuevo (aunque sea un viaje de ida y vuelta en el día) cambia de onda. Y es actitud del verdadero viajero buscar cosas, instantes, bonitos, bellos, no para poseerlos sino por el placer de la búsqueda, de la sorpresa, de ese perderte por las ciudades, los pueblos y los senderos. Y… qué es eso sino una actitud ideal ante la vida!

4. Además conoces a gentes y tienes experiencias que te enseñan a mirar el mundo con ojos diferentes, a la vez que te traen nuevas maneras de mirarte a ti mismo. Dicho con otras palabras, viajar te permite darte cuenta de las gafas que llevas puestas, las flexibiliza y amplía tu visión.

5. Otra gozada de viajar es que estás muy en el ahora: No existe más que esos días de asueto (el sabroso desayuno que te estás zampando; el curioso paseo que te estas dando; la charleta tan chula de después de cenar…); y cada instante es un nuevo amanecer lleno de posibilidades.

6. Vemos entonces que hay muchísimo que aprender en los viajes. Cada uno nos trae sus enseñanzas y aquí sólo he señalado las más generales.

Otra que para mí es, por ejemplo, muy importante es: “más surfear y menos navegar”, o lo que es lo mismo “más leer (lo que hay dentro y fuera) y menos escribir (mis historias futuras etc). Pero hay innumerables metáforas que luego sirven para la vida como el tamaño de mi mochila o el caminar con ampollas en los pies. Por eso, a algunos les gusta llevar un cuaderno de viaje (con cosas que se van encontrando, incluso frases que aparecen extrañamente en el momento justo) , porque poner palabras ayuda a integrar lo vivido

7. Sin embargo, lo más importante es el propio proceso del transitar. Y esto me lo podéis entender bien seguro algunos de los que habéis hecho el Camino de Santiago así como los que os atrevéis con el arte. No es el destino sino el camino, como otras veces he indicado. Uno no sabe cómo ha llegado a donde ha llegado y tampoco sabía a dónde iba hasta que llegó.

Es el propio transitar y re-transitar, tramitar lo interno con lo externo, atravesar sufrimientos y riesgos (internos y externos, físicos y psíquicos), en lo que consiste la vida, el viaje de la vida. Y cuanto más nos permitamos este movimiento, más creceremos y más plenamente viviremos. Por eso es tan fundamental que la actitud de apertura del viajero germine en nuestro pecho.

8. Por último –y por acabar con algo más terrenal, jeje–, no es tanto lo lejos que vayas, o el tiempo o dinero del que dispongas, sino tu disposición a aprender, a disfrutar y a jugar. Hay quienes recorren 5 ciudades en tres días… yo particularmente prefiero, cuando paro a descansar en un viaje de trabajo a otra provincia por ejemplo, atreverme con lo que veo que piden los paisanos en a correspondiente tasca.

Buen viaje a todos y felices San Bernabeses a los que disfrutéis de ellos!

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

(Gema Espinosa)

Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica especializada en psicoterapia para pequeñas y grandes dificultades (garcialaso.com).