La Rioja
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“Entrañables” reuniones familiares
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Mercedes Garcia-Laso | 06-12-2017 | 11:44

Reuniones-familiares-navideñas… estas tres palabras así juntitas a no pocos les producen urticaria. Si éste es tu caso y no has podido coger la maleta y poner pies en polvorosa, aquí van algunas sugerencias para surfear en tan complicadas mareas:

ANTES de acudir al tan “esperado” encuentro: prepara con tu pareja (u otro familiar de confianza) la estrategia para llevar la comida lo mejor posible. Ya sabes lo que va a pasar… pues en vez de hacer mala bilis y/o entrar al trapo,  dale la vuelta y juega con el humor haciendo, por ejemplo, una porra secreta a ver quien acierta más en relación a los chistes racistas del cuñado de todos los años, los desprecios socavados de tu suegra etc. No es el momento de resolver problemas y, aunque hayas acudido por obligación, ten bien presentes tus razones para estar ahí (no disgustar a tu madre, que tus hijos estén con sus primos…). Cómo decía Nietzsche, el hombre es capaz de soportar cualquier cómo, si tiene un por qué.

DURANTE: Los sabios de toda la historia coinciden en que ante cualquier situación uno puede elegir si amargarse o no. Esto es dificilísimo claro está, pero puede guiarnos a la hora de atender a los detalles positivos, evitar profecías auto-cumplidas y  pactar con nosotros mismos un paréntesis (evitando pensar continuamente en lo horrible de la situación, en rencores pasados etc.).

No esperes a que los demás cambien… prueba tú, por ejemplo, un pequeño detalle de interés hacia alguien que te disguste; o haz algo diferente que rompa una rutina de siempre; u obsérvales con otros ojos (como… no sé, los personajes de una peli). Y por supuesto, elige rapidísimo y siéntate al lado de los que te hacen sentir mejor!

Otras cosillas, que como todo lo anterior el fácil de decir y difícil de hacer, son: aclara cuanto antes los malentendidos evitando acusaciones (expresando cómo te has sentido con la predisposición de resolverlo); evita temas conflictivos (y, si es necesario, pídeselo con antelación a ese pariente que siempre mete la pata); y bandea los cuchillos con arte y una sonrisa.

DESPUÉS… que tu pareja o familia más cercana no pague  tu contención durante la comida. Para eso no dejes que el vaso se llene hasta el borde y si ya has explotado aplaza la discusión hasta el día siguiente. Y FUNDAMENTAL valórate lo conseguido! Sólo tú sabes lo que te ha costado!

Navegantes, esto es sólo un mapa. La tormenta la  tendréis que enfrentar vosotros;)

De todas maneras, y con esto me despido hoy, no hace mucho me recordaba una amiga, que… aunque sentarte al lado de la sosa de tu prima sea un tormento, sin ella no habría esas frases gloriosas para la posteridad. Y que lo que hoy nos supone un suplicio, mañana será añoranza… añoranza de esos momentos de encuentro de gente tan dispar pero unida por sentimientos y recuerdos muy potentes. Y me guardé muy dentro su penúltima frase antes de levantarnos a pedir otra caña: “Las últimas Navidades estuve trabajando en cuidados intensivos… y los enfermos estaban acompañados de su gente… que dejaba todo en suspenso, hasta el aliento, acompañándoles”.

(Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño. Texto incluido, editado, en su libro Minimapas para TormentasFBTw Ln)

Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica, experta en pequeñas y grandes dificultades: en terapia su escucha hace ver. Nº1 en el PIR; discapacidad ≥65%; libro #Minimapas para Tormentas. Garcialaso.com.