El agujero negro
En Logroño hay un agujero negro: todo lo que se acerca a él acaba como aspirado por una ola de tontuna que no deja a nadie inmune. Sólo la afición, esos sufridos blanquirrojos de a pie, resiste impasible (aunque disminuida) a tanta exhibición de incompetencia como rodea al club desde hace un par de lustros. […]