En realidad a Trump le gustaría ser Putin, es decir, detentar un poder sin contrapesos ni límites como tiene el presidente americano en una democracia consolidada. Putin, otro chulo, hace lo que Trump sueña, dar órdenes sin que nadie le rechiste, sin ningún juez que lo limite ni parlamento que le replique. La falsa democracia de Putin es su sueño, el espejo en el que quisiera mirarse.
No siempre lo peor es cierto, aunque en política muchos quisieran que así fuera. Exagerar para reforzar discursos y ganar audiencia es muy habitual en estos tiempos. Ante la entrevista entre el presidente del gobierno, Pedro Sánchez y el president catalán, Quim Torra, algunos habían hecho sonar de antemano las trompetas del Apocalipsis. Se insinuaba […]
Hay un mal muy extendido en la sociedad y es la aceptación de la dominación del macho. Hay un problema grave, incluso en los más jóvenes, que solo la educación y el rechazo social puede transformar. No quiero ninguna manada en acción, tampoco quiero ser manada, solo quiero que no nos juzguen socialmente a las mujeres desde ideas preconcebidas que perpetúen la desigualdad mientras se cercena nuestra libertad.
Las mentiras suelen proporcionar triunfos efímeros y es que los engaños son como las bombas, que al final explotan en el momento más inoportuno para el embustero. Esto le ha ocurrido al PP y de ahí nace su desconcierto. La ristra de mentiras acumuladas ha terminado actuando como las bombas de racimo. Lanzada la bomba madre las sucesivas explosiones tienen ahora un área de impacto cada vez mayor.
Cuando se niegan los problemas, no se abordan las soluciones. La Unión Europea lleva tiempo evitando afrontar la inmigración como problema común y ello está debilitando el proyecto europeo. Juncker, forzado por la emergencia, se ha visto obligado a convocar una cumbre “informal” de jefes de estado y de gobierno para analizar lo que a todas luces es un fracaso.
El cese de Lopetegui y la renuncia de Huerta son dos señales importantes que marcan el comportamiento ético para el futuro y sientan un precedente de ejemplaridad. Ni la Federación española de fútbol puede permitirse una mancha, ni el gobierno de Sánchez un borrón cuando ambos están tratando de regenerar la herencia del reciente pasado. Es bueno que corra el aire, que La Roja meta goles y que el gobierno acierte.
Inopinadamente alguien ha abierto una ventana a la esperanza para quienes creían que Rajoy no podía continuar. Pedro Sánchez lo tiene muy difícil, es cierto. La fragilidad parlamentaria es innegable pero este hombre, hay que reconocerlo, se ha fraguado en la adversidad que es mejor maestra que la universidad.
La incoherencia en política tiene una consecuencia: la pérdida de credibilidad. No hay mensaje más demoledor para quien ha depositado la confianza o la esperanza en alguien que constatar cómo lo prometido se pierde en el escaso trecho que hay entre lo dicho y lo hecho.
Creo que el gobierno de Rajoy está pagando sus propios errores, que no son pocos ni pequeños, pero tarde o temprano los independentistas, ahora envalentonados, pagarán los suyos. No soy muy optimista sobre la duración de esta locura pero tengo claro que Rajoy, pasará; Puigdemont, pasará; Torra, pasará y España y Cataluña les sobrevivirán.
Sabemos que cuando termina un funeral solo pervive el dolor. El pasado 3 de mayo de 2018 vimos pasar ante nuestros ojos el cadáver de ETA, querían engañarnos pero su olor delataba que hacía tiempo que había muerto. En el funeral no hubo flores solo el desprecio lo cubrió por completo. Por primera vez no sentí dolor en un entierro.
Funcionaria. Aficionada a la escritura que en otra vida fue política. "Entre visillos" es un homenaje a Carmen Martín Gaite con esa novela ganó el Premio Nadal en 1957, el año en que yo nací.