Conocer nuestras emociones y controlarlas son tareas diarias que nos suponen un gran esfuerzo.
Hay miles de situaciones cotidianas que parecen superarte y debes ser fuerte si quieres afrontarlas de un modo positivo.
*Cuanto mejor nos conozcamos a nosotros mismos, mejor actuaremos en dichas situaciones estresantes y que nos desbordan.
*Tomarnos nuestro tiempo para analizar la situación que nos altera, también nos puede ayudar.
*Si nos alejamos de las personas que nos decepcionan, entristecen y siempre nos fallan, será mucho mejor al evitarse también conflictos que no llevan a nada.
*Escribir tus emociones es útil, dado que plasmas todas tus ideas y posteriormente puedes leerlas y conocerte mejor a ti mismo.
*Sé creativo y da soluciones diferentes a las situaciones negativas.
¿Qué puedo hacer para mejorar y controlarme?
La inteligencia emocional puede ayudarme cada día a ser un poco mejor (autoconocimiento, autocontrol, automotivación, empatía y habilidades sociales).
Con todos estos ingredientes, puedo acercarme a la receta de una mejor gestión de mis emociones y así relacionarme mucho mejor en sociedad.
Seguro que con estos trucos, podremos ir mejorando cada día y controlando mejor nuestros malos momentos.
“La ira es nuestro auténtico enemigo, ya que se encuentra en nuestra mente. La ira no cambia nunca su naturaleza. Siempre hiere y destruye. Y lo que es peor, aniquila nuestras propias fuerzas y energías” Dalai Lama.