La Rioja
img
Etiqueta: paz
Viva el pueblo
img
Teri Sáenz | 08-08-2017 | 08:54 |0

avemaria

Un día de estos empaquetará las maletas y pondrá rumbo al pueblo. Su propio pueblo, el de sus ancestros, un pueblo ajeno. Lo mismo da. Nada más llegar al destino estirará los brazos y exhalará la bocanada de aire más puro que recuerda. Y de pronto, percibirá que falta algo: el ruido. Además del oxígeno y el silencio, se reconciliará con la amabilidad. Por las callejuelas se cruzará con vecinos que le saludarán sin miedo, como si fuera uno de ellos. Empezará a convivir también con el mugido lejano del ganado, las campanadas puntuales de la iglesia, el camión que trae el pan de mañana, un zumbido de moscas a la hora de la siesta. Musgo, geranios y piedra labrada. Con tanta calma las horas se le estirarán como días y los días como semanas. Y se preguntará qué coño hace instalado en la ciudad. Por qué no rompe con todo y se viene aquí a vivir. Echar un par de vacas y aprender a hacer queso, trabajar ese huerto comido ahora por la maleza. Hace falta bien poco. Pero el verano caducará. Y cuando reingrese en la polución, la rutina y el agua con sabor a hiel, algún día de invierno se escapará un rato a ese idílico paraíso en el que durante unos

Ver Post
UNA MUERTE PERFECTA
img
Teri Sáenz | 14-12-2009 | 12:09 |0

La vida de Kenneth Biros resultó imperfecta. En 51 años de existencia nunca destacó por nada que no fueran sus ansias de beber y sus memorables borracheras en lúgubres bares del Estados Unidos más profundo. Fue un individuo disfuncional, alguien entre gris y color ceniza, una pieza sin encaje.

De los muchos errores que cometió, el más grave es el que le llevó a asesinar a Tami Engstrom en 1991. Ese día los dos estaban ebrios y los cuchillos muy afilados. Biros la descuartizó, pero tampoco eso lo hizo bien porque los restos del cadáver que esparció entre Pensilvania y Ohio fueron encontrados rápidamente y le incriminaron sin ningún lugar a dudas.

Desde que ingresó en el penal de Lucasville sabía que le ejecutarían y que, siguiendo el guión de su errática biografía, difícilmente la conmutarían la pena por una cadena perpetua. Su única satisfacción llegó cuando le informaron de que moriría con una inyección de tipentato de sodio. En vez de agonizar durante horas como ha sucedido al resto de los reos condenados a la pena capital o discutir con sus vergudos sobre cuál era la vena por donde debían clavearle la aguja, él tendría por primera vez el

Ver Post

Últimos Comentarios

teri 17-05-2016 | 10:06 en:
El papel de la memoria
konrad 16-05-2016 | 09:29 en:
El papel de la memoria
herce.david 18-04-2015 | 05:57 en:
UPyD al aparato
herce.david 18-04-2015 | 05:51 en:
UPyD al aparato
replicante 07-12-2014 | 20:14 en:
Otras clases de religión

Otros Blogs de Autor