03 Sep 2008

ÚLTIMA LLAMADA

Un mal día cometí el error de dar mis datos personales a una teleoperadora.

Fue en un momento de debilidad, en el trance que sucede a una comida copiosa y precede a la siesta de pijama y orinal. El teléfono sonó y, antes de que pudiera reaccionar, una voz cristalina y un punto miedosa reclamó precipitadamente mi colaboración para no se qué encuesta sobre algo de hábitos de lectura en no me enteré bien qué contexto sociológico.

En vez de declinar aquella petición como exigían las circunstancias, me apiadé de la interlocutora. Repantigado en el sofá, infectado quizás por los efluvios que provoca el Valdemar del 2003, sufrí un ataque súbito de bondad imaginándome las consecuencias que un no rotundo podría provocar en aquella chica. Como inmerso en esos túneles que –dicen– aparecen a los que la muerte acecha, me sobrevinieron en un segundo mil imágenes de esa chica maltratada por su jefe. Denostada por ser incapaz de llevar hasta su despacho una mísera encuesta de un nombre cualquiera del listín telefónico como el mío. Despedida, parada, arruinada, mendigando un contrato por horas en una ETT, enganchada tal vez al crack para superar aquel día que yo rechacé su amable petición.

Para evitarle ese suplicio y mi propio remordimiento, aplacé mi siesta diez minutos respondiendo a cada una de sus preguntas. Cuál es su nombre, dónde vive, qué lee, cuántos libros compra, cuándo fue la última vez que acudió a una biblioteca. Fue acabar la encuesta y experimentar una extraña sensación de satisfacción que hizo de aquella la más reconfortante de las siestas.
Al día siguiente, a la misma hora, recibí otra llamada. Esta vez era una firma de telefonía explicándome sus bondades. Y otra. Y una aseguradora médica. Y otra. Y una agencia inmobiliaria. Y otra. Y otra chica suplicante. Y otra más. Desde entonces ya no me puedo echar la siesta. Y cuando me traspongo, sólo oigo voces huecas. Sueño con cuestionarios.

Escrito por: esaenzrioja 7 comentarios 03 Sep 2008 URL Permanente

01 Sep 2008

VIAJE SIN ETIQUETAS

El yayo Tasio acude a su cita de todas las tardes en el hogar del jubilado del barrio. A diferencia de otros días, esta vez le espera una sorpresa. Arsenio, su compañero de mus, acaba de llegar de China. Como lo oye.

Así como Tasio nunca ha sido amigo de grandes viajes, Arsenio es lo que se dice todo un aventurero. Desde que se prejubiló no ha parado de moverse. Con las perrillas ahorradas y los hijos colocados, ha recorrido más mundo estos diez años que en los 60 anteriores.
Primero fueron los viajes en grupo organizados por el Imserso a Salou y Benidorm. Perdido el miedo a las distancias, Arsenio empezó a embarcarse en solitario a otros destinos por la península. Más tarde reclutó a un nieto soltero y ocioso quien, a cambio del billete de avión y una habitación doble, le ayudó a manejarse por el laberinto de los aeropuertos y los misterios del inglés para conocer así las capitales europeas que sólo había visto en documentales de La2. Este verano se ha animado a dar el gran salto. A China, nada menos.

Sus compañeros de mus admiran a Arsenio por su arrojo y, especialmente, porque después de cada escapada les trae algún souvenir. Esta vez también cumple con la costumbre. Sentados alrededor de la mesa, el turista reparte los paquetes. Una camiseta Lacoste por aquí; unas gafas de Gucci por allí; un cinturón de Versace más allá.

Ni una triste postal de Tiananmen; ni una miniatura de la Gran Muralla; ni un ejemplar del Libro Rojo de Mao. Arsenio se enorgullece de los regalos mientras relata los pormenores de su odisea. Del Mercado de la Seda a un outlet de Qingdao; de los puestos ambulantes de Xian, al duty free del aeropuerto de Shanghai. «Y todo tirado de precio», relata excitado un Arsenio que nunca hasta ahora había mostrado ningún interés por la moda ni las falsificaciones.

El yayo se anima y decide que, si alguna vez viaja, se marchará hasta Zara. Y cuando aprenda idiomas, llegará hasta el El Corte Inglés.

Escrito por: esaenzrioja 2 comentarios 01 Sep 2008 URL Permanente Tags: , ,

27 Jul 2008

PATRIMONIO REGIONAL

Les cuento un secreto de alcoba profesional. La noche que falleció ‘Taburete’ se desató un debate sobre cómo tratar la cuestión y qué espacio otorgarle en el periódico ¿Como el asesinato en truculentas circunstancias de un anciano o como la desaparición definitiva de un símbolo del Logroño freak?

Habrá comprobado que se optó por esta última opción, y los lectores han dicho que fue un acierto. Igual que esos reportajes sobre la boda de Belén Esteban que nadie ha visto pero todos conocen al detalle, la muerte de ‘Taburete’ se ha convertido en una de las noticias más vistas. Ha generado una cascada de reacciones variopintas (desde la convocatoria de un botellón de homenaje hasta la asistencia a su entierro del mismísimo presidente y la consejera responsable de la residencia donde acabó degollado) y el síntoma definitivo en estos casos: la muerte y la figura de ‘Taburete’ se han instalado en todas las conversaciones.

Pocos sabían que se llamaba Andrés Justo Ligero, pero todos le conocían y tenían alguna anécdota relacionada con él. El ‘Tabu’ ocupaba ese papel de cachiberrio desmandado y borrachín que hay en la mayoría de los pueblos. Un orate cargado de oscuras leyendas y reacciones imprevisibles.

La omnipresencia era una de sus virtudes: igual aparecía en cabeza de las concentraciones contra el secuestro de Ortega Lara que salía en la foto de la penúltima derrota del Logroñés. Todos, en todos los lugares, le llamaban por su nombre que no era tal: «¡Tabu, tómate un vino!», le gritaban cuando se lo tropezaban con esa sempiterna camiseta rojiblanca mientras farfullaba algún juramento.

‘Taburete’ era el ‘Posí’ riojano. Un ‘Cañita Brava’ con denominación de origen Rioja. El ‘Risitas’ de la calle Laurel que lo único que daba –por lo menos a mí– era pena y una rara sensación de soledad. Su lugar deja un vacío enorme, aunque queda un rayito de esperanza: la cantera de aspirantes locales para tomar su relevo es grande.

Escrito por: esaenzrioja 9 comentarios 27 Jul 2008 URL Permanente

21 Jul 2008

PISCINAS Y PISCINOS

La decisión de la Hípica Militar de que sólo las mujeres puedan broncearse en el solárium de sus instalaciones retrotrae al Logroño casposo y rancio de no hace tantos años. Una ciudad que se ponía la venda de la prohibición antes que la herida del pecado y que, sobre todo cuando subía la temperatura y se aligeraba el vestuario, se esforzaba por marcar una casta distancia entre machos y hembras.

Cuando la ciudad no se había convertido todavía en un enjambre de adosados con amplias dificultades de pago y alberca comunitaria, la gente se refrescaba como podía donde le dejaban. La playa del Ebro y las pozas del Iregua eran el lugar de baño para la inmensa mayoría. Gratuito y democrático. La propia Hípica, el Cayaks o, sobre todo Cantabria, representaban un escalafón más con su césped rasurado y piscinas limpísimas para socios y otros saltadores de tapias.

En sus inicios, Cantabria también se manejaba con códigos sexistas. Un frontón separaba física y visualmente la piscina de hombres de la de mujeres, hasta que la mixta mezcló el variopinto público que bajaba hasta allí lo mismo para jugar a pala que para hacerse unos largos. Los porteros vigilaban que el sujetador del bañador no se desanudase de la espalda de las señoritas cuando tomaban el sol, y de vez en cuando se pasaban por los rincones menos frecuentados por si alguna parejita escandalizaba a las familias que echaban allí el día entero. Teta era una palabra tabú. El verano, una tentación demasiado desnuda.

Las cosas han cambiado. En Cantabria y en el resto de la ciudad. O en casi toda. Derribaron aquel frontón censor (la terminología de las piscinas perdura, las restricciones no) y nadie se ruboriza más de lo necesario. Los ombligos florecen con el sol y los calzoncillos asomaban bajo el pantalón. Ellos juegan con cocinitas, ellas le pegan al balón y en todos los colegios han desaparecido unas clases sólo de niños y otras sólo de niñas. ¿He dicho en todos los colegios?.

Escrito por: esaenzrioja 23 comentarios 21 Jul 2008 URL Permanente

14 Jul 2008

UN HOMBRE SOLO

Madrid siempre me ha parecido hostil. Es, sin embargo, una sensación sin base científica. La ciudad nunca me ha tratado mala, pero cada vez que pongo un pie allí me invade súbitamente esa impresión de desamparo y hosquedad que no he encontrado en ninguna otra gran capital.

Lo único que me reconcilia con Madrid es un detalle insignificante. Una circunstancia estúpida que, a modo de juego, sacia mi curiosidad: siempre me topo con personas conocidas. Gente popular, quiero decir. Ningún mito, sino rostros que la actualidad da a conocer un día y los hace hasta familiares.

El listado es largo, algunos nombres vulgares y los lugares de encuentro insospechados. Una noche, en el primer restaurante italiano que encontré abierto para echarme algo al estómago acabé comiendo junto a Ernesto Neyra. En una de esas jaulas de Barajas donde recluyen a los fumadores, pedí fuego un día al nicotinómano de al lado y resultó que el dueño del mechero era Javier Clemente. A Santiago Segura me lo crucé de madrugada frente a la puerta de su casa, mientras bajaba en pantuflas a tirar las bolsas de basura.

La última vez que pasé por Madrid tenía que coger un tren. En la cafetería de la estación, mientras esperaba la salida del AVE, un hombre se sentó en la banqueta contigua a la mía. Tenía la mirada perdida e iba acompañado de un gitano enorme, de esos con camisa y pantalón negro a pesar de estar a 40 grados y una cachava en la que apoyaba sus más de cien kilos. Tenía un aire de guardaespaldas del otro. Se limitaron a pedir dos cafés mientras, en voz bajita, repasaban las ciudades de donde venían y a las que tenían que ir.

Pasó una niña pequeña con su hermano mayor y los dos la miraron. Entonces caí en la cuenta de qué conocía a aquel señor triste. También era famoso. A su pesar. Era el padre de Mariluz. La megafonía avisó de que salía un tren y apuró el café amargo. Había dejado el azucarillo sin abrir junto a su taza.

Escrito por: esaenzrioja 3 comentarios 14 Jul 2008 URL Permanente

07 Jul 2008

GENTE NORMAL

Creo que alguna vez he contado aquí mismo que una de las (cada vez menos) cosas que me atrae de este trabajo es la posibilidad de conocer gente curiosa. Investigadores en la lucha contra la malaria, expertos chinos en fungicultura, magos desdentados, cantantes underground, portadores de gigantes y cabezudos...

Mi cuota se ha colmado esta semana con un personaje desconocido hasta ahora para mí: un rico. Pero un rico de verdad. Nada que ver con los aspirantes a ricachón de provincias que pasean su coche de alta gama por la plaza del pueblo, sino un rico auténtico. De esos que en vez de grabar las iniciales del nombre en el bolsillo de sus camisas confeccionadas a medida las imprimen en el nombre de su propia megaempresa.

Como Antonio Catalán, que da nombre a la cadena de Hoteles A.C. y que se ha pasado por aquí en bicicleta camino de Santiago de Compostela. Junto a él iban otros ricos. No por nada, sino porque igual que un periodista tiende a mezclarse con periodistas y por inercia laboral muchos fresadores conocen a otros fresadores, los ricos se mezclan con ricos en los mismos consejos de administración, los mismos asientos VIP de aviones transoceánicos, los mismos restaurantes de lujo.

Catalán y sus compañeros de viaje no son ricos por el dinero que puedan tener. O no sólo por eso. Lo son, sobre todo, por la conciencia de su estatus. Su discurso no es el de alguien que alardea de su patrimonio. O mucho peor: intenta soslayarlo para evitar caer en una pedantería obscena. Él sabe que su vida está hecha comidas de negocios, decisiones estratégicas, cuentas de resultados llenas de ceros y corbatas que, aunque sean de marcas caras, también aprietan el cuello.

Él habla de índices de crecimiento fluctuante o la crisis de las subprime con la misma naturalidad que usted jura en hebreo porque han vuelto a subir la gasolina. Por eso, como él mismo dice, le gusta ir en bici hasta Santiago. Porque es, por unos días, una persona normal.

30 Jun 2008

MÉDICOS AL CUADRADO

Asumo que ya conoce, o en el peor de los casos padece, la falta de médicos en la sanidad pública. La Administración repite a modo de justificación el mantra de que lo mismo sucede en el resto de España, como para remarcar que las endometriosis o las fístulas de los riojanos son tan dignas como las de los vascos o los extremeños.

Para suplir esa carencia, la Consejería copiará también a otras comunidades permitiendo a los facultativos tener un segundo trabajo dentro del sistema público. O sea, que después de su horario reglamentario un especialista del San Pedro podrá, por ejemplo, realizar otro puñado de horas en la Fundación Hospital de Calahorra cobrando la correspondiente tarifa extra.
Lo que se presenta como una medida imaginativa no deja de ser el reconocimiento implícito de las disfunciones internas del sistema. ¿Por qué al mismo tiempo se anticipa la edad de jubilación? ¿Imagina a algún maestro de Secundaria después de su estresante jornada laboral enfrentándose a un nueva horda de adolescentes en otro instituto por la tarde? ¿Trabajaría un fresador de primera con la misma concentración y pericia ocho horas que catorce? No sé usted, pero lo último que se me ocurre a mí al salir del periódico por la noche es meterme en otra redacción.

El nuevo decreto, además, formaliza una coyuntura en lo público que el colectivo médico hace décadas que tiene ganado en lo privado. Una situación inasumible en otros sectores remunerados con fondos del ciudadano y que, en el caso de los médicos, les posibilita para atender a sus pacientes en un hospital de referencia y tratar a los mismos clientes horas después en alguna clínica de postín o en la consulta-salón de sus propias casas donde sólo se admite dinero en efectivo.

Sólo resta una duda: si las horas extras que regule el nuevo decreto tendrán 60 minutos o discurrirán al ritmo del ente público para llegar a tiempo a sus negocios privados.

Escrito por: esaenzrioja 1 comentario 30 Jun 2008 URL Permanente

26 Jun 2008

MINUTO Y RESULTADOS

Acabo de ser infiel a mí mismo y he visto el España-Rusia. Ahí va una gavilla de los comentarios que ha deparado la retransimisión y los cinco minutos posteriores que me ha costado bajar al bar para comprar tabaco.

1. "Hay un problema: no pueden jugar todos" (Manu Carreño, comentarista de Cuatro)

2. "Estamos dando un ejemplo al mundo entero desde el terreno de juego y desde la grada" (Juanma Castaño, comentarista de Cuatro)

3. "Mira cómo se abrazan y se alegran los Príncipes. Claro que sí, son españoles". (José Antonio Camacho, comentarista de Cuatro)

4. "Si Villa tiene una cosita muscular ahí detrás que le duele, pues serán dos días" (Alfredo Relaño, comentarista de Cuatro)

5. "Los rusos corren por honradez; tampoco se les puede impedir que la toquen". (Maldini, comentarista de Cuatro).

6. "Mira, ése es el gilipollas que el otra día dijo que no le importaba si España perdía. ¡Toma, jódete ahora!" (Un espontáneo, junto a El Espolón)

24 Jun 2008

EL AGUJERO ROJO

Si de mi dependiera, decretaría que todos los meses se celebrara una Eurocopa. O en su defecto, unas Olimpiadas. O un Mundial. O la victoria simultánea de todos los equipos de cualquier deporte de todas las ciudades.

Es comenzar la Eurocopa y detenerse el mundo. Echa a rodar el balón y todo lo que no tenga que ver con el fútbol queda fuera de juego. Nada más importa. El resto del mundo se detiene, los problemas se quedan en el banquillo. Ya no hay huelga, ni barril de petróleo a 140 dólares. La roja se convierte en un agujero negro que absorbe el resto de los colores.

A los que hasta el pitido inicial no habían abierto la boca empiezan a brotarles las opiniones. Puede que no sepan si son democristianos o liberales. Si la razón por la que no llegan a fin de mes tiene que ver con la crisis o con una desaceleración exógena en un marco de coyuntura internacional. No saben o no contestan, pero es ver una alineación y criticar a Luis por poner otra vez a Marchena. Y ya decían ellos que Raúl debería haber venido, y que ese no es el tema y tal y yo sólo convoco a los mejores.

Sé de quien tiene alergia a viajar pero programa sus vacaciones en la sede de la Eurocopa. El resto de sus vidas son respetables trabajadores de afeitado diario y camisa planchada que alquilan quince días al año un apartahotel en Salou, pero cada cuatro años se enfundan la camiseta de la selección para beber con otros cientos como ellos en la Grand Platz de turno. Oeoeoeoé pídeme otra pinta y ponte bien la montera que ya empieza a sonar Paquito el Chocolatero.

Conozco ciudades que se mueren los días que juega la selección. Las calles se vacían y la circulación se paralizada como si sufrieran un holocausto nuclear. Son los días que más me gusta salir de casa porque soy el único paseante, atravieso los semáforos rojo y nadie me molesta. A nadie le importa nada. Ni de qué hablo en esta columna. Ni si digo que me da igual que pierda España.

Escrito por: esaenzrioja 8 comentarios 24 Jun 2008 URL Permanente

15 Jun 2008

CUATRO EN UNO

Abro un pequeño hueco para dar un gran agradecimiento a la gente de Rioj@party porque el trato fue exquisito y el café estaba humeante.
A David Maeztu , que pronto será nombrado hijo predilecto de Murcia.
A José A. Perez , que derramó unas gotas de vino riojano e ingenio vasco.
A Rafael Fernández , que a pesar de gustarle tanto las carnes pidió pescado.
A Rafa Martínez, representante de Eukadi Digital.
A las 300 personas , que como recogieron todos los micrófonos, asistieron al evento.

Aprendí un montón de todos ellos.

Escrito por: esaenzrioja 6 comentarios 15 Jun 2008 URL Permanente

Sobre este blog

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Chucherías y quincalla

Teri Sáenz es el autor de este nuevo blog de larioja.com. Es periodista y escritor.

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