La Rioja

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¿Crisis de pareja tras vacaciones?: cuándo separarse, cómo superarlo
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Mercedes Garcia-Laso | 23-11-2016 | 22:09

Todos hemos leído alguna vez que las vacaciones provocan crisis y rupturas de pareja. Así que el #minimapa de hoy lo dedicaré a tratar de de daros alguna pistas acerca de: 1º, cuándo separarse; 2º, cómo hacerlo lo mejor posible; y 3º, cómo superarlo. Me centraré sobre todo en el primer punto y lo más específico en relación a los hijos lo dejo para otro post.

La verdad es que es un tema importante ya que, más allá de lo anecdótico del incremento de rupturas tras agosto, nuestra sociedad se caracteriza, de forma clara, por el alto porcentaje de separaciones y divorcios. Así que allá vamos:

1-CUÁNDO SEPARARSE Y CUÁNDO NO.

En nuestra época “¿seguir juntos?” es una pregunta inherente a estar en pareja (siempre presente pero que emerge con fuerza en momentos especialmente complicados como la crianza o justamente tras los intensos primeros años de ésta). En el pasado cuando te casabas era “hasta que la muerte nos separe”. Ahora, la incertidumbre va de la mano de la libertad.

Vayamos con dos extremos para esbozar el panorama:

Por una parte, el ideal de la media naranja impuesto por nuestra cultura nos lleva a buscar sin parar ese amor romántico de película y a consumir, y no construir, relaciones: “puedo encontrar a alguien mejor”. Parece que todo tiene que servir sólo al yo, y buscamos emociones fuertes que nos llenen el vacío. Y todo esto no nos permite manejarnos con las frustraciones que forman parte intrínseca del tener pareja.

Por la otra, también encontramos que muchos de nosotros aguantamos demasiado fundamentalmente por miedo (dilatando la decisión de poner punto y final a lo que ya está muerto). Nos aterra perder aquello que creíamos que teníamos (aunque no se pueda poseer ninguna realidad como duradera, ni a una persona como a un objeto); y más porque esta pérdida nos llevaría a salir fuera de la zona de confort (tanto física como mental), donde lo incierto reina.

Entontes… seguir intentado superar la crisis o dar carpetazo? Cuando mi pareja está decidida a separarse, la cosa está clara. Pero qué ocurre cuando soy yo la que me lo planteo o somos los dos los que tenemos dudas?

Quizá nos podamos plantear: ¿Está relación me ayuda a crecer, a la vez que permite que yo ayude a crecer a mi pareja? ¿Queremos los dos seguir apostando y trabajando por nuestro proyecto común de familia? Como en una empresa en crisis, o se innova o se cierra, y a otra cosa mariposa.

He escuchado a algunas personas decir que gracias a todo el enorme proceso de aprendizaje de la separación, ahora están en pareja de otra manera. Y esto me recuerda a una de las últimas frases de la película Alma Salvaje: “Si pudiera volver atrás en el tiempo, no haría nada de forma distinta… ¿Y si todas las cosas que hice fueron las que me trajeron aquí?”

El otro nos hace de espejo. Pero sólo aprendemos si nos esforzamos en poner consciencia.

Por último, el tener críos en común es clave, naturalmente. Para ellos puede llegar a ser mejor una separación que un ambiente nocivo en casa. Pero… y para papá y mamá? Antes lo normal era seguir juntos por los hijos. Ahora parece que nos hemos pasado al otro extremo. Y esto a veces resulta extremadamente difícil en determinadas situaciones (estar en plena crianza, con pocos recursos económicos y escasos apoyos). Nos dejamos influir demasiado por lo que es lo “normal” en nuestro entorno y esto no nos deja ver (ni construir) otras posibilidades.

Ah, ojead también el mini-mapa “Toma de decisiones”. Os puede dar alguna lucecita más.

2-CÓMO SEPARARSE (DIVORCIARSE) LO MEJOR POSIBLE.

Aquí sólo os voy a indicar las dos premisas sobre las que, a mi parecer, se levantan  el resto de consideraciones que se pueden construir sobre este punto (y que dejo para otra ocasión):

A) Que el amor ponga un límite al odio. Es decir, que por mucho enfado que haya, yo sea capaz de no desconectar del todo de aquel amor que hubo, y así, aunque nos hagamos daño mutuamente (cosa inevitable), que la cosa no se nos vaya de madre. De esta manera, cuando pase el tiempo y las tormentas emocionales ya queden lejos, podamos mirar atrás y sentir el alma serena y agradecida por aquel trocito de camino que compartimos con esa persona, con todo lo disfrutado, aprendido y compartido.

No es ser tonto (dejando de pelear por lo que creemos justo). Ni reprimir la rabia. Es abrir nuestra consciencia, en la medida de lo posible, y actuar desde ahí, en vez de ser manejados impulsivamente por la rabia.

B) Priorizar el bienestar presente y futuro de los críos. Esto, sí que sí, lo dejo para otro mini-mapa. Pero podéis mirar al respecto, por ejemplo: Obligaciones de los progenitores en la separación y el divorcio (2002, Fariña y Arce).

3-CÓMO SUPERAR LA RUPTURA DE PAREJA.

Cuando uno se separa de su pareja ha de pasar por un duelo. Veamos dos porqués:

A) Por una parte, más o menos inconscientemente habíamos creado una familia que, como una semillita, pensábamos que iba a crecer, dar frutos y envejecer bellamente. Y este sueño se ha roto y la pérdida duele.

B) Por otra, a uno le cuesta separarse de la idea que tiene del otro, no del otro en sí. Y esto permite entender que cuando el otro es un mal tipo (o mala tipa), como no nos relacionamos con la persona tal como es, sino con la idea que tenemos de ella, es de esa idea de la que nos cuesta separarnos.

En esta idea del otro hemos concentrado una buena parte del amor y energía que antes teníamos puesta en nosotros. Se la hemos regalado al otro. Y cuando nos separamos, no nos queda amor por nosotros y encima hemos perdido al otro.

Os remito entonces al mini-mapa “Viviendo y acompañando duelos” pues, con matices, os puede ayudar a comprender el proceso que hay que transitar para trasvasar la energía psíquica que teníamos depositada en la pareja y todas sus cosas asociadas (expectativas, rutinas, recuerdos etc.) a nosotros mismos y a otros deseos y proyectos. Aquí el apoyo de tu gente es fundamental. También lo es encontrar actividades que te den pelín de paz (ejemplo: deporte); el trabajo, por estar ocupado (y así no pensar) y mantener una cierta rutina; y los hijos, en caso de que los tengas. Además, como en los puntos 1 y 2, un acompañamiento desde la psicoterapia te puede ayudar a atravesar mejor estas tormentas y encontrar tu salida.

UNA REFLEXIÓN PARA TERMINAR…

Actualmente a la pareja como institución se le exige más que nunca en la historia: entendimiento económico, relacional, comunicacional, pasional, sexual, de crianza de hijos, etc. Demasiadas funciones que cumplir sostenidas sobre el vínculo amoroso, no os parece?

~Mercedes García-Laso, tu psicólogo en Logroño para atravesar tormentas.

Sobre el autor Mercedes Garcia-Laso
Psicóloga clínica especializada en psicoterapia para pequeñas y grandes dificultades (garcialaso.com).